Película: Blade Runner

Tras un debú preciosista en 1977 con Los duelistas, en la que no pocos quisieron ver una réplica "light" de Barry Lyndon, y un "sleeper" de fanta-terror en 1979, Alien, el británico Ridley Scott lleva a la pantalla en 1982 su hasta ahora ópera "magna", Blade runner, una reflexión entre la ficción científica y la metafísica sobre el hombre, la capacidad de creación y la relación entre creador y creado. La materia prima se la proporcionó el relato ¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?, de Philip K. Dick, tan recomendable como la propia película.


Los Ángeles, 2019. El hombre ha conseguido fabricar otros hombres, unos ingenios orgánicos denominados replicantes, que le sustituyen en todo tipo de trabajos y que son prácticamente indiferenciables de sus creadores. Pero los androides pronto toman conciencia de sí mismos, de la iniquidad que supone su creación para, vía fecha de caducidad genética, eliminarlos en una corta vida de labores arduas que sólo ellos están capacitados para hacer. Un "blade runner" (especie de policía al efecto) es encargado de retirar (eufemismo de matar) a cuatro de estos peligrosos seres artificiales que se han rebelado contra sus dueños, vagando por la ciudad bajo la dirección de un líder de facultades físicas y mentales portentosas. En el camino, el policía encontrará una mujer, probable replicante, segura enamorada.


Pocas veces un filme produjo un tal cataclismo entre la cinefilia, que lo adoptó inmediatamente como película "de culto", convirtiéndose instantáneamente en un clásico moderno de la ficción científica que no renuncia a preguntarse por el origen, pero también por el destino del Hombre. La escenografía desarrollada para la cinta impacta fortísimamente, hasta el punto de que se puede decir que todo el género de los ochenta se encuentra influido por la sugerente atmósfera imaginada para el Los Ángeles de 2019, una ciudad permanentemente bajo una lluvia repugnante, con coches que vuelan, una altísima densidad demográfica, una babel de razas y lenguas, un paisaje desolador hecho a conciencia por el ser humano a lo largo de décadas de desidia, inercia y fatalismo.


Para el papel principal del "retirador" se buscó a Harrison Ford, recién salido de la Saga de las Galaxias, deseoso de imprimir un giro "serio" a su carrera. Le acompañaron en el reparto el holandés Rutger Hauer como el fascinante replicante líder, uno de los personajes más extraordinarios del cine de los ochenta; Sean Young, como la bellísima replicante que desconoce, aunque intuye, su propia identidad; Daryl Hannah compone una androide dotada de una inusitada capacidad acrobática, un papel tan lejano de la dulce sirenita de Splash; y Joanna Cassidy es una encantadora (en todos los sentidos...) de sierpes de textura artificial.


 


Blade Runner - by , Oct 13, 2017
5 / 5 stars
Un clásico moderno