06/01/2026
La novela La isla del tesoro fue publicada por Robert Louis Stevenson en 1883, a través de la editora Cassell & Co., en Londres. Su éxito fue inmediato, y desde su publicación la novela se convirtió en un clásico, incluso en “el” clásico del cine de aventuras y, especialmente, de piratas. Buena parte de su éxito se debe a la construcción de un carismático personaje, Long John Silver, un taimado marrajo que, sin embargo, alienta algunos sentimientos no del todo negativos, y cuya iconografía (la pata de palo, el loro sobre el hombro, el tafetán negro sobre el ojo tuerto, la vestimenta típica del bucanero del siglo XVII…) ha creado escuela y es perfectamente identificable como el pirata por excelencia. Un personaje tan fascinante que muchos grandes del cine lo han interpretado, desde el ya casi olvidado Wallace Beery a Orson Welles, pasando por Kirk Douglas, Charlton Heston o Jack Palance, entre otros.
Sinopsis de La isla del tesoro: Jim Hawkins es el hijo del dueño de una posada llamada “Almirante Benbow”, a la que un día llega un hombre muy peculiar que canta canciones marineras y se hace llamar capitán. Este hoombre le pide a Jim que le avise si se acerca un hombre con una sola pierna. A cambio de vigilar, el hombre le da una paga cada mes. Pero Jim no ve a ningún hombre con una sola pierna, sino que fue un tipo seboso el que se acercó a la posada preguntando por él. Más tarde un ciego llamado Pew pregunta por el capitán, que al parecer se llama Billy Bones. Billy muere a causa de un ataque de apoplejía. Jim descubre que el capitán era un bucanero y los otros dos lo buscaban. Jim y su madre abren su baúl y encuentran un paquete de papeles. Entonces el chico se reúne con el doctor Livesey y el caballero Trelawney y abren el paquete, hallando un mapa que conduce a un tesoro. Deciden embarcar y partir hacia la isla, no sin antes haber reunido una buena tripulación en Bristol, buscada por el cocinero, que asegura que son de fiar…
Tomando como base la novela de R.L. Stevenson se han hecho en cine y televisión, según censa la IMDb, un total de 63 películas o series, cifra ciertamente considerable, aunque inferior (82) a las de la novela corta Dr. Jekyll & Mr. Hyde, ya glosada en los dos anteriores capítulos. Como siempre, comentaremos aquellas que a nuestro juicio tienen alguna relevancia, bien por su calidad, por su impacto popular, por su exotismo, o por cualquier otra circunstancia significativa.
La primera vez que el cine se fija en la novela de Stevenson será en fecha tan temprana como 1908, en el corto de 10 minutos titulado The story of treasure island, producida por la histórica Vitagraph y con dirección de J. Stuart Blackton, uno de los fundadores de esa productora, un corto que se considera perdido y de la que apenas hay más datos.
Sí los hay del mediometraje de 60 minutos Treasure island (1917), mudo y en blanco y negro, como todos los films de la época, dirigido por los hermanos Chester y Sidney Franklin, pioneros del cine, producida por la entonces recién fundada Fox Film Corporation, que se anunciaba con un mastodóntico (para la época) presupuesto de 200.000 dólares, con una peculiaridad ciertamente curiosa: estaba interpretada en todos sus papeles por… niños y niñas, tanto los personajes más jóvenes, como el adolescente Jim Hawkins, como incluso los adultos ya talluditos: todos niños, y también niñas, con la sorprendente interpretación de una chiquilla, Violet Radcliffe, como el mismísimo Long John Silver… Esta película se considera perdida, aunque hay fotos de rodaje muy curiosas, con tanto mocoso vestido de pirata y poniendo caras de malos…
Este travestismo tendrá una continuidad más reducida en la siguiente adaptación que glosamos, La isla del tesoro (1920), un largo de 76 minutos también perdido, dirigido por el francés Maurice Tourneur (ya afincado en USA, padre del que sería famoso director Jacques Tourneur aquí también habría un peculiar travestismo, porque el personaje de Jim Hawkins, el adolescente sobre el que gira toda la historia, el protagonista absoluto, está interpretado por una actriz, Shirley Mason, que entonces tenía 20 años. Aunque aparece Lon Chaney, en uno de los personajes deformes que tanto le gustaba interpretar, el papel de John Silver lo hizo Charles Ogle, actor característico del cine mudo que hizo varios cientos de películas…
Pero si hay una versión canónica de aquellas primeras décadas del cine esta sería (ya en la etapa sonora) La isla del tesoro (1934), producida por Metro-Goldwyn-Mayer, con dirección del gran Victor Fleming (realizador de films como Lo que el viento se llevó y El mago de Oz), y con un “sembrado” Wallace Beery como Long John Silver, al que confirió las características de astucia y ambivalencia que ya han sido consustanciales al personaje, y un no menos bueno Jackie Cooper como Jim Hawkins, en una película que contó también con otro grande de la interpretación, Lionel Barrymore.
La primera producción exótica que vamos a comentar es… soviética, que ya tiene mérito (aunque ya hemos visto que los circunspectos rusos hicieron algunas versiones de Jekyll & Hyde), titulada Ostrov sokrovishch (1938) (según la IA, “La isla del tesoro”), con producción de Soyuzdetfilm y dirección de Vladimir Vaynshtok, en una adaptación que se tomó muchas libertades, con cambios sustanciales en la trama, haciendo que la búsqueda del tesoro fuera para comprar armamento para promover un levantamiento irlandés contra los ingleses, buscando despertar sentimientos de anglofobia en su población, y cambiando de sexo a Jim, que aquí es Jenny, y con Osip Abdulov como Long John Silver (para ver esta película, pulse en enlace situado al final de este artículo).
Ya a principios de los años cincuenta nos encontramos con una versión con un tratamiento muy familiar, incluso infantil, la que acometió Walt Disney en La isla del tesoro (1950), con dirección de Byron Haskin, director de fotografía que se pasó a la realización, desempeño en el que años después hizo la mítica La guerra de los mundos (1953); aquí Haskin contó con Robert Newton en el papel bombón de Long John Silver, y con Bobby Driscoll en el de Jim Hawkins, en una versión que tuvo bastante repercusión popular y se puede considerar la canónica de su época.
Con otro salto temporal nos vamos a 1957, para encontrarnos con otra perla exótica, dando también un salto geográfico hasta el Viejo Continente, en concreto a la Bélgica flamenca, donde en 1957 se grabó la serie televisiva de 13 capítulos Schatteneiland (literalmente, “La isla del tesoro”), producida por la BRT (la televisión pública en flamenco).
Ya en los años sesenta nos encontramos con otra miniserie europea, ahora franco-alemana, con el título de La isla del tesoro (1966), compuesta por 4 capítulos, con dirección del veterano Wolfgang Liebeneiner y un reparto de actores ciertamente poco conocidos (por no decir nada conocidos…), destacando como algo especial el hecho de que el actor que hacía de Jim Hawkins tenía ya 17 años, buscando quizá acercarse al público adolescente más que al infantil.
A principios de los setenta la poderosa productora japonesa Toei realiza una adaptación de la novela en formato “cartoon” en la peli La isla del tesoro (1971), con algunas peculiaridades, como el hecho de que algunos personajes están presentados como animales antropomorfizados, como una morsa, pero, sobre todo, por contar entre sus autores con un joven de 30 años llamado Hayao Miyazaki, que con el tiempo se convertiría en el más famoso director de anime japonés, a través de su productora Studio Ghibli. Aquí Miyazaki se desempeñó como coautor del guion y animador.
La vetusta URSS de Breznev vuelve a adaptar la obra de RLS, de nuevo con el título Ostrov sokrovishch (1972), en un largo dirigido por Yevgeni Fridman, en el que el personaje de Long John Silver lo encarnará el veterano actor ruso Boris Andreyev, con un también ya adolescente casi adulto, el estonio Aare Laanamets, como Jim Hawkins. En esta versión (menos mal…) no se sacaban de la manga estrafalarias motivaciones, como en la anterior que comentamos, sobre revoluciones ni gaitas, ciñéndose a la trama aventurera stevensoniana, aunque con algunas libertades.
Poco después se hizo una versión de lo más peculiar: La isla del tesoro (1972) se rodó parcialmente en España, que actuó como país coproductor, junto a Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, en un film que contó con varios directores dependiendo de la versión de cada país, siendo John Hough el de la inglesa, e interpretando a John Silver nada menos que Orson Welles, en un rodaje caótico, suspendido en varias ocasiones, lo que propició una película bastante deslavazada en la que no nos hubiera gustado estar en la piel de quien tuvo que hacer el montaje…
Otro grande de Hollywood, Kirk Douglas, igualmente enamorado de la novela, la versionará en Scalawag-Pata de palo (1973), que también producirá y dirigirá, una versión que ambienta la historia original nada menos que en el Oeste americano, por lo que se optó por cambiar los nombres de los personajes, de tal manera que Long John Silver se llama aquí Peg (encarnándolo el propio Douglas, con su pata de palo y todo), y Jim Hawkins pasa a llamarse Jamie, siendo interpretado éste por un entonces muy en boga Mark Lester, pocos años después de hacer Oliver, la versión musical del clásico dickensiano. La versión contaba con un apañado reparto, con Lesley Ann Dawn, Neville Brand y hasta Danny DeVito, y fue rodada en la entonces Yugoslavia regida con mano de hierro por el mariscal Tito.
Como estamos viendo, las versiones a estas alturas ya eran con frecuencia bastante peculiares, como la que produjo la cinematografía brasileña con el título de O Trapalhão na Ilha do Tesouro (1975) (algo así como “el torpe en la isla del tesoro”), versión de corte humorístico, con dirección de J.B. Tanko (director croata que hizo casi toda su carrera en Brasil), con una pareja de cómicos entonces muy populares en su país, conocidos como Os trapalhâos, Renato Aragón y Dedé Santana, que encarnaban a dos pícaros que encuentran un mapa del tesoro y son perseguidos por ello, entre otros por un Long John Silver que interpreta Edson Guimarâes.
Probablemente la producción más exótica que se haya hecho sobre la novela sea Planetata na sakrovishtata (1982) (literalmente, “El planeta del tesoro”, según la IA), no solo por su nacionalidad, la muy ortodoxamente comunista de la Bulgaria del Telón de Acero, sino por ubicarse en el espacio sideral, unciéndose así a la moda del cine galáctico que años antes había inaugurado George Lucas con La guerra de las galaxias; esta versión búlgara se filmó en dibujos animados, siendo como era de esperar muy libérrima, ambientándose la búsqueda del tesoro en el espacio, con sus aeronaves correspondientes, y manteniéndose solo el carismático personaje de John Silver.
No exótica, pero sí bastante surrealista será la versión que el inclasificable (algunos dirán también “incalificable”…) cineasta franco-chileno Raúl Ruiz llevó a cabo en su Treasure island (1986), una coproducción franco-anglo-norteamericana, en una versión más que libérrima, con un grupo de ociosos ricachones que no tiene otra idea mejor que hacer un juego de rol en torno a la historia stevensoniana, en la que los muertos… son de verdad (en la pantalla, se entiende: no es una “snuff-movie”…), lo que le sirve al director para hacer su habitual denuncia social, en un film con un repartazo: Martin Landau, Anna Karina, Jean-Pierre Léaud… y hasta un jovencísimo (bueno, un niño entonces) Melvil Poupaud, que hacía lógicamente de Jim. Curiosamente, el papel de Long John Silver lo encarna un actor poco conocido, el neoyorquino Vic Tayback.
La entonces casi inevitable moda galáctica aparecerá de nuevo en la miniserie de 5 episodios La isla del tesoro en el espacio exterior (1987), producción italo-británica con Antonio Margheritti (que también firmó muchas pelis como Anthony M. Dawson) en la dirección, en una versión que contó con Anthony Quinn como John Silver, además de Ernest Borgnine y Philippe Leroy como actores más conocidos. La estela de Star Wars era evidente, con naves espaciales, armas que disparan rayos láser y demás parafernalia.
Decíamos antes que el personaje de John Silver atrajo a muchos actores de relumbrón; fue el caso de Charlton Heston, que protagonizó la TV-movie La isla del tesoro (1990), en la que encarnó este papel, estando aquí a las órdenes de su hijo, Fraser C. Heston, que tuvo una efímera carrera como director. La característica de esta versión es, curiosamente, su cercanía al texto original, hasta el punto de que respeta con frecuencia los diálogos de la novela. Además del gran Charlton estará un más que apañado reparto de actores británicos, con un jovencísimo Christian Bale como Jim Hawkins, más Christopher Lee y Oliver Reed, entre otros, en un rodaje que filmó sus exteriores en Jamaica.
Tenemos escrito que los tiempos modernos son proclives a miradas… ¿cómo lo diríamos? distintas, quizá, sobre los clásicos: es lo que nos encontramos en la TV-movie Treasure island (1995), producción que filmó un Ken Russell ya venido a menos, en la que se tomó muchas, muchas libertades… como hacer que Long John Silver fuera Long Jane Silver, cambiando de sexo al prototípico personaje, que es interpretado por la entonces esposa de Russell, Hetty Banes, en una clave muy, muy Marilyn Monroe (hasta con la característica peca en la cara…), en tono rijoso, desenfadado y con algunos números musicales ciertamente inenarrables… (puede verse uno de estos números musicales pulsando en enlace situado al final de este artículo)
La versión más costeada de las últimas décadas, ya en el siglo XXI, ha sido El planeta del tesoro (2002), un “cartoon” que produjo la Disney sin reparar en gastos, con 140 millones de presupuesto que, sin embargo, se pegó un sonoro batacazo, con una recaudación mundial de solo 110 millones, convirtiéndose en un “flop”, un fiasco de taquilla (fuente: IMDb). Y eso que de la dirección se encargaron Ron Clements y John Musker, realizadores de éxitos como La sirenita y Aladdin. Quizá el hecho de situar, de nuevo, la clásica historia en el espacio no fue del agrado del público; tal vez una versión más ajustada al ambiente original hubiera funcionado mejor…
Cerramos este repaso a las versiones más significativas de la novela de RLS con una adaptación de lo más peculiar… se trata de la miniserie de 2 capítulos titulada La isla del tesoro (2012), una coproducción anglo-irlandesa que dirigió Steve Barron, y cuya mayor rareza estriba en el hecho de que el papel de John Silver estaba encarnado por Eddie Izard, que se autoproclama “de género fluido”, con lo que verlo aquí como el correoso pirata (en este caso con una inevitable ambigüedad…) no deja de ser curioso… La miniserie, costeada, cuenta también con actores tan conocidos como Elijah Wood y Donald Sutherland.
Al igual que con las adaptaciones de Dr. Jekyll & Mr. Hyde, también se aprecia aquí un inicial respeto a veces casi reverencial sobre el original, y un con el tiempo progresivo deslizamiento hacia variaciones de todo tipo, en especial por lo que se refiere al tan goloso personaje de Long John Silver.
-Ver Ostrov sokrovishch (1938):
https://www.youtube.com/watch?v=82wCUj3lB3A
-Ver escena musical de Treasure island (1995), de Ken Russell:
https://www.youtube.com/watch?v=EJcqpPWcCN0
Ilustración: Orson Welles, como John Silver, y otros actores, en una escena de La isla del tesoro (1972).
Próximo capítulo: En el 175 aniversario del nacimiento de R.L. Stevenson: sus narraciones más versionadas en el audiovisual. El club de los suicidas, Secuestrado (V)