C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN NETFLIX
Nos parece que Las guerreras k-pop responde a una confluencia, a un doble fenómeno muy de nuestro tiempo; por un lado, el anime, que no tiene por qué ser japonés, como es el caso (de hecho, la nacionalidad de este film es yanqui-canadiense); el anime, por supuesto, es una de las más curiosas manifestaciones culturales que nos ha llegado en las últimas décadas desde el Extremo Oriente, principalmente de Japón, pero también de otras naciones de la zona, como China o Corea del Sur. Por otra parte, estaría el fenómeno llamado k-pop, un movimiento musical urbano surgido en esta Corea (de la otra mejor no nos acordamos…), allá por los años noventa, con fuertes influencias de ritmos como el hip-hop, el techno, la música dance, el rythm & blues y otros afluentes, conformando pronto un fenómeno muy personal, un fenómeno musical que tiene en la edad adolescente a sus mejores fans, un fenómeno también que se ha exportado fuera del país y hoy día es ya todo un éxito mundial.
De esa confluencia entre el anime y el k-pop nace esta costeada producción de 100 millones de dólares, producida por Sony Picture Animation para Netflix, que tuvo un estreno limitado en salas para después recalar, como es habitual en la plataforma de California, en su catálogo, donde ha alcanzado cifras estratosféricas, con 569 millones de reproducciones a febrero de 2026 (fuente: IA Géminis), convirtiéndose en la película de mayor consumo de Netflix. A ello no ha debido ser ajeno, evidentemente, el fuerte tirón actual del k-pop entre la adolescencia, así como también el masiv ...
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ESTRENO EN FILMIN
La serie danesa Borgen (2011-2014), en sus tres temporadas originales, más la continuación que la cerró, a modo de coda, en 2022, con el título de Borgen. Reino, poder y gloria, ha sido, evidentemente, uno de los grandes éxitos seriéfilos del siglo XXI, y de forma también bastante obvia su fórmula ha sido copiada en otros audiovisuales o, si queremos ser más benévolos, ha inspirado no pocas series o miniseries. La fórmula que ensayó Borgen, y que tan buen resultado le dio, fue la de una audaz intriga política en la que se mezclaban los típicos movimientos palaciegos (incluidas las inevitables zancadillas y traiciones…) con las vidas de los personajes principales, desde la protagonista, que llegará a ser primera ministra, a sus asesores, familia, etcétera.
Pues una de esas miniseries hechas “a la manera de…” nos parece que es esta 8 meses, cuyo título original, Doktrinen, ya recuerda un poco al Borgen que creó en su momento Adam Price. La historia se ambienta en la Suecia actual. Conocemos a Nina, una periodista “freelance” con problemas económicos, que está a punto de ser desahuciada de su casa por falta de pago y además tiene problemas de salud. Nina intenta trabajar en un periódico donde conoce a alguien, pero allí le dan largas. Mientras da vue ...
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14/04/2026
Como decíamos en el capítulo primero de esta serie sobre la vigencia de Frankenstein, el mito inventado hace más de dos siglos por Mary Shelley (a la que recordamos en el 175 aniversario de su muerte), la IMDb censa más de 120 largos, cortos, series o miniseries basadas de forma rigurosa, libérrima o mediopensionista, sobre la novela publicada por la escritora británica en 1818, con la que revolucionó el panorama literario de la época (aún más cuando, más tarde, se supo que su autor era una mujer…), creó el concepto del género de la ciencia ficción, y que, 200 años largos después, sigue inspirando películas de gran presupuesto como las recientes Frankenstein de Guillermo del Toro o ¡La novia! de Maggie Gyllenhaal.
En este capítulo veremos cómo en el plazo que vamos a analizar (1910-1963) se establece la iconografía sobre el monstruo que se convertirá en el canon con el que será representado durante muchos años, pero también cómo el mito excede el ámbito del terror para aparecer también en géneros que podrían estar tan alejados como la comedia o fórmulas de filmación tan concretas como la animación específicamente dirigida a los niños.
La primera vez que el mito shelleyano aparece en pantalla como tal será en fecha tan temprana como 1910 (ojo, solo habían pasado 15 años desde la invención del cine…), en el cortometraje titulado Frankenstein, bajo los auspicios de la productora del famoso Thomas Edison, con dirección de uno de sus empleados, J. Searle Dowley, en una versión más o menos libre, en la que lo más llamativo eran algunos trucos visuales que, en su momento, debieron impactar profundamente en el espectador, como el que hacía parecer que se creaba, “ex nihilo”, y partiendo de un caldero o gigantesco matraz, un ser animado donde antes no había nada, viéndolo crecer ante nuestros ojo ...
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