C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN MOVISTAR+, FILMIN Y RAKUTEN.
La Nouvelle Vague fue un movimiento cinematográfico que surgió en la Francia de finales de los años cincuenta, esencialmente de la mano de un grupo de jóvenes críticos de cine que escribían sus ardorosos textos en la mítica revista Cahiers du Cinéma: François Truffaut, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, Jacques Rivette, Éric Rohmer, todos ellos conocidos coloquialmente como “la banda de los Cahiers”; hubo algunos otros que también tuvieron una carrera cinematográfica, como el cofundador de la revista Jacques Doniol Valcroze, pero de mucho menor repercusión popular y crítica.
La Nouvelle Vague no solo fue un movimiento esencial en la renovación del cine en Francia, sino que impulsó, con su ejemplo, otros nuevos cines europeos, como el Free Cinema británico, el alemán Neuer Deutscher Film, o nuestro Nuevo Cine Español, e incluso fuera del Viejo Continente, como el Cinema Novo Brasileiro. Estamos entonces ante un fenómeno cultural de primera magnitud que ahora Richard Linklater lleva a la pantalla, centrándose en el caótico rodaje de una de las películas fundacionales de la Nouvelle Vague, À bout de souffle, que en España se estrenó como Al final de la escapada (aunque literalmente sería “Al límite del aliento”, o simplemente “Sin aliento”).
La película, en efecto, se ambienta en el verano de 1959, cuando Jean-Luc Godard es el único de los miembros de “la banda de los Cahiers” que aún no ha rodado su primer largo; lo habían hecho ya Truffaut y Chabrol, y Rivette y Rohmer mucho antes, y él solo hab&ia ...
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DISPONIBLE EN RTVE/PLAY
La serie histórica española por antonomasia de lo que va de siglo XXI nos parece que es Isabel (2011-2014), tres temporadas con un total de 39 episodios que nos contó muy atinadamente (por supuesto con sus licencias artísticas…) la vida y milagros de la Reina Isabel, llamada La Católica, encarnada por Michelle Jenner. Aquella serie estuvo pilotada como creador en su primera temporada por Javier Olivares, que después cedió la batuta a Jordi Frades. Es evidente que la serie marcó una senda, la de las buenas a la par que costeadas versiones de personajes históricos españoles relevantes. Casi el mismo equipo creativo y técnico haría poco después otra miniserie similar, Carlos, Rey Emperador, igualmente solvente, pero algo más endeble.
Esta Ena. La reina Victoria Eugenia parte, en buena medida, de aquel éxito, buscando poner en imágenes la vida de la aristócrata inglesa que se convertiría en reina de España tras casar con Alfonso XIII. La miniserie, de 6 capítulos, revisa la vida de la joven Ena, desde que era una segundona en la corte británica, hasta que, por diversas carambolas, resulta ser la elegida por el joven rey Borbón español de comienzos de siglo, aunque en realidad Alfonso fue rey incluso antes de nacer, al morir su padre Alfonso XII cuando su madre, la entonces ya reina regente María Cristina, estaba aún embarazada.
La serie, como decimos, abarca esencialmente cuarenta años, los que van desde 1906 a 1941, las fechas de la boda de los soberanos y la de la muerte de Alfonso XIII, respectivamente. Habrá también tiempo para algunas escenas anteriores, en las que conoceremos brevemente la juventud de la futura reina, y posteriores, para ver algunos momentos importantes en su vida tras la muerte de su marido, pero en esencia son esos treinta y cinco años los que pone en imágenes la miniserie, tomando como base la novela homónima de Pilar Eyre. Javier Olivares actúa como creador, habien ...
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18/05/2026
Si en el anterior capítulo de este serial dedicado a Mary Shelley y su Frankenstein, en el 175 aniversario del fallecimiento de la escritora británica, hablábamos de hasta qué punto los años sesenta y primeros setenta supusieron, como era de esperar, una disrupción en el tratamiento del monstruo, en tanto en cuanto se comenzaron a hacer versiones más libres, más alejadas del canon clásico establecido por Universal en sus películas de los años treinta dirigidas por James Whale y protagonizadas por Boris Karloff, en los dos decenios posteriores, desde mediados de esos años setenta a mediados de los noventa, esa tendencia se incrementará, a veces con títulos ciertamente inimaginables solo unos años atrás…
Como, por ejemplo, The Rocky Horror Picture Show (1975), hoy día uno de esos films que llamamos “de culto”, adaptación del musical “off” londinense The Rocky Horror Show. La película sería dirigida por el director teatral australiano Jim Sharman, convirtiéndose desde su estreno en un auténtico éxito, lógicamente a su escala; y es que estamos hablando de una comedia “petarda”, de lo que ahora se llama “sexualidad fluida”, que por aquel entonces apenas empezaba a despuntar, muy tímidamente, en el cine. El film, que combinaba con desparpajo la ciencia ficción, la comedia “queer” y el musical rock, planteaba ...
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