C I N E E N S A L A S
El cine “feel good”, el cine “para sentirse bien”, tiene siempre buena acogida, y tal y como están los tiempos, más todavía... No importa que antes de sentirse bien uno lo pase fatal, porque lo que cuenta sobre todo es el final, aunque hay que reconocer que, a veces, en casos como esta peli, el camino hasta ese final reconfortante y esperanzador es cualquier cosa menos un camino de rosas…
La película se basa en la novela Charlie and Me: 421 miles from home, original del británico Mark Lowery, publicada en 2018 por Piccadilly Press, que se constituyó muy pronto en un notable éxito de la literatura juvenil inglesa, una trama que, en líneas generales, se mantiene en la película, aunque con algunos cambios no sustanciales. La historia, narrada en off por el adolescente Finn, como de 16 años, nos muestra inicialmente los difíciles inicios en la vida de su hermano Charlie, quien nació cuatro meses antes de tiempo, lo que le hará ser un niño enfermizo y vulnerable, a pesar de lo cual es (como decimos en mi tierra) un rabillo de lagartija, una explosión de vitalidad en un cuerpo paradójicamente bastante perjudicado… Poco a poco, dando saltos atrás y adelante, iremos conociendo la historia de la familia, compuesta por los hermanos Finn y Charlie (este como de 8 años), sus padres y sus abuelos. Pronto veremos que la abuela empieza con problemas seniles y es ingresada en una residencia. Pero también enseguida veremos que algún tipo de tragedia de la que no se nos informa ha azotado al grupo familiar, produciendo graves desajustes (por decirlo finamente…), de tal manera que los esposos se van a separar (y Finn se entera de ello, sabiendo además que lo van a separar de Charlie), y además la madre ha ...
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ESTRENO EN MOVISTAR+
[Actualizada con 2ª TEMPORADA]
De 1986 a 1995 se emitió en Estados Unidos, primero a través de la cadena NBC y después de la ABC, la serie Matlock, creada por el entonces muy en boga Dean Hargrove (el creador de Colombo, para situarnos), una serie de corte judicial que constó de 9 temporadas, con un protagonista, Andy Griffith, muy popular en su país, que encarnaba el personaje de Ben Matlock, un abogado encargado de defender a acusados que parecen más que sospechosos, aunque al final se descubría siempre que no era así, gracias a las dotes jurídicas y perspicacia del picapleitos protagonista.
Ahora, prácticamente treinta años después, se ha hecho este “spin-off” o secuela, que no está demasiado claro qué es exactamente, en la que se imagina a una abogada ya muy veterana (septuagenaria larga…), Madeline Matlock, que se presenta como si hubiera estado en aquel mítico bufete (solo que aquí a sexo cambiado, claro, como es el signo de los tiempos). Conocemos a Matlock de entrada viendo cómo utiliza su vejez para hacerse invisible para otros y conseguir información que le valdrá para conseguir sus fines. De esta forma Matty, como es conocida por todos, consigue introducirse en un prestigioso bufete neoyorquino donde da muestras de una notable inteligencia, penetración psicológica y sagacidad, cualidades que pueden ser muy útiles para la compañía de abogados. Pero la entrañable Matty esconde un secreto: se llama Madeline Kingston, y se ha infiltrado en el bufete para descubrir al responsable de que su hija muriera años atrás de una sobredosis de medicamento, al ser adicta a un opioide sobre la que esa empresa echó un manto de silencio durante años; si eso no hubiera sido así, Matty y su marido, Edwin, no habrían perdido a su hija; ahora ambos tienen la tutela del hijo de ésta, Alfie, de 12 años. Con sus artimañas y siempre jugando con su edad, Matty se hace pronto con la confianza de los dirigentes del bufete, desde Olympia a Julian, esposos pero también adversarios en la carrera profesional dentro de la empresa, y de Howard (conocido como Senior), padre de Julian y máximo dirigente del despacho… Matty tendrá que descubrir quién ocultó la nocividad del ...
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04/07/2026
Este 4 de Julio de 2026 los Estados Unidos cumplen oficialmente 250 años como estado independiente, tras proclamarse como tal en esa fecha, siendo hasta entonces solo un grupo de colonias situadas en el Este del actual país, dependientes del Reino de la Gran Bretaña. Aunque el gigante norteamericano no pasa en estos momentos por su mejor etapa, como resulta obvio simplemente viendo cualquier telediario, es evidente que durante este cuarto de milenio su influencia en el resto del mundo ha sido importantísima, y especialmente desde las primeras décadas del siglo XX hasta nuestros días.
Además, el mundo conoce a Estados Unidos mucho mejor que a cualquier otro país: en ello ha tenido una decisiva intervención la preponderancia del cine (y, en menor medida, la televisión) producido en el país del Tío Sam. La cosa es tan evidente que se podría decir, sin exagerar, que cualquier español lo sabe casi todo de Nueva York y casi nada de Palencia (menos los palentinos, se entiende…). El papel del cine ha sido, ciertamente, esencial en el conocimiento de la sociedad norteamericana, de su cultura, de su gente, de su Historia; también, por supuesto, ha sido un vehículo extraordinario para exportar su punto de vista, o más ajustadamente, el punto de vista de las sucesivas administraciones que han gobernado el país.
Comenzamos hoy, en esta fecha tan simbólica en la que se cumple un cuarto de milenio de la existencia oficial de Estados Unidos, un repaso sobre cómo el cine ha reflejado la Historia del país, pero también cómo nos han llegado algunas de las características más ...
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