C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN NETFLIX
Lo más peculiar de esta Torrente presidente no es la película (mala con ganas), sino la muy habilidosa maniobra mercadotécnica previa que se ha marcado Santiago Segura, incluso convenciendo a la poderosa distribuidora Sony para lanzar el film envuelto en el más impenetrable silencio, sin tráiler, cartel, ni siquiera información sobre el reparto, sin pases de prensa… y haciendo de ese silencio la mejor de las campañas publicitarias, bebiendo en aquellas imaginativas ideas de la prensa de hace cincuenta años, aquella que, por ejemplo, ponía los anuncios al revés en el periódico, para que el personal le diera la vuelta y, claro está, lo leyera, cosa que no haría normalmente si estaba insertado en posición normal. Pues un poco en esa línea, Segura, tan sagaz publicista como mediocre (hoy estamos benévolos...) realizador, ha orquestado una campaña brutal, sin gastarse un duro, y con un resultado óptimo: el primer fin de semana del estreno se ha saldado con 900.000 espectadores, una cifra que solo cobra su verdadera dimensión si pensamos que, normalmente, esa es una cifra que se considera estupenda… para todas las películas juntas en la cartelera española de un fin de semana cualquiera.
Así que ciertamente a Segura le ha funcionado extraordinariamente este astuto “hype”, como llaman los anglos a ese tipo de expectativa que engorda, engorda, engorda… y que en este caso ha salido estupendamente. Otra cuestión es la película, claro, en lo que la cosa ya no es tan boyante (ni siquiera “boyera” -por Carlos Boyero, claro-…).
La cinta retoma al personaje de José Luis Torrente (recordemos: un tipo machista, racista, hom&oacut ...
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ESTRENO EN NETFLIX
Las novelas, relatos y obras de teatro de las que fue autora Agatha Christie han dado lugar, hasta la fecha de esta crítica, a 199 audiovisuales, más otros 6 que están en distintas fases de pre-producción (Fuente: IMDb). Quiere decirse que la llamada Gran Dama del Crimen es proveedora habitual de muchas intrigas policíacas; además, desde el advenimiento y auge de las plataformas, éstas han encontrado un filón en su extensa obra narrativa, aunque, por supuesto, tienen que pagar el peaje correspondiente de la detentadora de los derechos de la obra agathachristieana, la compañía Agatha Christie Productions, que es la que se encarga, dentro del poderoso conglomerado empresarial controlado por los herederos, de la gestión de los derechos de su ingente obra.
La novela El misterio de las siete esferas fue escrita y publicada por Christie en 1929, cuando ya era una autora superconsagrada. Aquí no utiliza a sus habituales detectives, ya sean profesionales o aficionados, tales como Hércules Poirot o la señorita Marple, ni tampoco otros menos conocidos, como los cónyuges Tommy y Tupence, sino que la carga principal de la investigación recae en una aficionada, la hija de una aristócrata que se siente directa y dolorosamente concernida por el crimen, al ser el fiambre su interés amoroso; eso sí, aparece, aunque con un papel secundario, el superintendente Battle, otro de los detectives profesionales que protagonizó varias novelas de la autora inglesa.
La miniserie, que consta de 3 capítulos, arranca con un prólogo en Ronda, España, datado en 1920; vemos a un guiri (o sea, a un extranjero con pinta de extranjero…) en medio de la plaza de toros de la localidad, que está va ...
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03/07/2026
Como decíamos en el artículo anterior, a partir del segundo lustro de la primera década de este siglo XXI Loach vuelve por donde solía, con historias en general potentes, variadas en su temática, aunque siempre tocadas de ese progresismo político, de esa preocupación social, que han sido las claves monográficas de su cine (y también de sus audiovisuales televisivos) a lo largo de los casi sesenta años de su carrera fílmica.
Ya hemos comentado también que Loach suele hacer poco cine de época, pero tiene sus excepciones, como precisamente El viento que agita la cebada (2006), de precioso, poético título, situado en plena Guerra de Independencia de Irlanda, cuando el país de Joyce, Wilde y Yeats combatía contra su metrópoli, el Reino Unido, entre 1919 y 1921. En ese contexto, Loach sitúa una historia en la que irlandeses e ingleses se enfrentan en localizaciones rurales, donde el conflicto bélico siempre es más guerrilla que guerra; aquí de nuevo el cineasta inglés tira de maniqueísmo, con malos muy malos y buenos muy buenos (no tan buenos cuando tiran de gatillo por menos que canta un gallo… pero ya se sabe que los buenos podemos ejecutar, mientras que los malos asesinan…), en una película que, por lo demás, lo devolvió al primer plano de la actualidad, ganando la Palma de Oro en Cannes, nada menos…
Loach vuelve al lacerante mundo de la inmigración irregular en su pel&iac ...
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