C I N E E N P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN MOVISTAR+, FILMIN, PRIME VIDEO, APPLE TV, RAKUTEN Y SKYSHOWTIME
La saga de los dinosaurios de Spielberg (sobre la novela de Michael Crichton) alcanza con este su séptimo segmento, dividida en dos tandas diferenciadas por un parecido título, pero también por el salto temporal que se dio entre la primera y la segunda. Esa primera la compusieron la primigenia Parque Jurásico (1993), El mundo perdido: Parque Jurásico II (1997) y Jurassic Park III (2001), con recaudación mundial decreciente, tras lo cual, a comienzos del siglo XXI, Spielberg y sus socios decidieron acabar con la franquicia, dada su menguante rentabilidad. Pero a mediados de la década de los años diez de esta centuria, tres lustros después, el modesto rendimiento de algunos “blockbusters” de la productora de Steven, Amblin Entertainment, aconsejó revivir la saga, y de ahí partió esa segunda tanda, con los títulos de Jurassic World (2015), Jurassic World: El reino perdido (2018) (por cierto, con nuestro J.A. Bayona a los mandos) y Jurassic World: Dominion (2022), que se suponía cerraba la franquicia en su totalidad, en un episodio en el que se mezclaban los personajes de las dos tandas, la prehistórica (nunca mejor dicho...) con la más actual.
Pero algunos sonoros castañazos comerciales recientes de Amblin, como la versión musical de El color púpura, o la velad ...
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ESTRENO EN FILMIN
Mujeres al frente del poder en las naciones no habido muchas que digamos. En España solo ha habido dos reinas efectivas (al margen de las consortes), Isabel I e Isabel II, aparte de otra que lo fue “de iure” pero no “de facto”, la conocida como Juana la Loca. En los períodos democráticos tampoco ha habido ninguna presidenta del gobierno ni, cuando hubo república, presidenta de la ídem. En otros países la cosa tampoco es mucho mejor: es cierto que Reino Unido ha tenido varias reinas (además, de armas tomar, como Isabel I e Isabel II) y también varias primeras ministras (Thatcher, entre ellas, que mandaba mucho), y en otros países, excepcionalmente, han tenido mujeres al frente del estado o del gobierno (Golda Meir en Israel, Merkel en Alemania, Indira Ghandi en la muy machista India, incluso Tansu Çiller en Turquía, país que tampoco se queda atrás en el tema del machismo…).
Pero lo cierto es que suele ser la excepción, incluso en países de honda raíz democrática, como Islandia, país fundado como tal en 1944, pero que no tuvo al frente del estado a ninguna fémina hasta 1980, treinta y seis años después de su constitución como estado soberano. Esta serie, Vigdís, cuenta precisamente la historia de esta primera presidenta de la república, Vigdís Finnbogadóttir.
La miniserie, de 4 capítulos, se inicia en un plató televisivo, donde vemos a Vigdís durante la campaña electoral que, en ese 1980, la llevó a la primera magistratura del país. Desde ese punto vemos cómo Vigdís recuerda su vida, en un amplio flashback que durará casi toda la serie, aunque puntualmente retornaremos a esa primera escena. La vemos adolescente, con sus amigas, y conocemos a su hermano menor. Estamos alrededor de 1946, ya terminada la Segunda Guerra Mundial. A Vigdís le choca que sus padres le impidan ir a Reikiavik, la capital, pero sí dejen a su hermano, que e ...
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Los componentes de la llamada “generación del 27”, también conocida como “generación del cine y los deportes”, actuaron, en unos casos, como ávidos espectadores de una nueva forma estética y, en otros, manifestando la influencia de esas imágenes en algún lugar de sus escritos. Una diferente capacidad perceptiva respecto a los escritores precedentes, permitió a estos jóvenes literatos convertirse, por medio de sus poemas o ensayos, en cantores de las nuevas técnicas, mudas o sonoras, y del mágico mundo que las generaba.
La admiración para con el cinema corría pareja con el culto a la música de jazz, a la velocidad desarrollada por el automóvil, a la novedad de los deportes populares o elitistas, a las modernas teorías suscitadas por el psicoanálisis. Cada uno de estos aspectos, y otros semejantes, se convirtieron en rasgos distintivos de "la modernidad” y fueron aireados al final de los años veinte en variadas publicaciones, desde las madrileñas “Revista de Occidente” y “La Gaceta Literaria”, a las andaluzas “Papel de Aleluyas” y “Mediodía”.
De entre los escritores contemporáneos, Rafael Alberti pedía respeto por haber nacido con el cine mientras que para Benjamín Jarnés y Francisco Ayala era el mejor regalo de los dioses y el genuino arte coetáneo; César M. Arconada lo enjuiciaba como verdadera expresión de lo moderno, y Fernando Vela se sentía en la butaca del cine como si estuviera a lomos del Clavileño cervantino; para Luis Cernuda, la pantalla era el campo de los modernos héroes.
El cinematógrafo, como novedoso referente, fue acogido con entusiasmo por los literatos: los factores esenciales del lenguaje fílmico, las posibilidades espacio-temporales creadas por el montaje, el contraste entre ficción y realidad, la película fascinante y su fantástico protagonista, la eximia actriz de turbadora belleza, el personaje audaz, elegante, sensible, cómico, fueron algunos de los elementos fecundantes del ensayo, del poema, de la prosa; a su vez, esta nueva literatura dejará sentir su influencia sobre el cinema tanto en la plástica de su ya madura expresión muda como en la todavía inexperta sonora.
Cine cómico americano
La defensa del cine cómico americano como prototipo y modelo favorito se encuadra en una de las controversias llevadas a cabo por los distintos grupos de la generación en torno a la aceptación o al rechazo de dete ...
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