[Esta película forma parte de la Sección Oficial del 22 Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF’2025)]
Dag Johan Haugerud (Eidsberg, 1964) es un novelista, guionista y director de cine noruego. En esta última tarea viene desempeñandose desde finales del siglo pasado, con una ya apreciable filmografía, si bien es cierto que no está conociendo notoriedad internacional hasta estos últimos años, precisamente a raíz de dirigir una trilogía cinematográfica conocida como "Sex, Love, Dreams", hecha de tal manera que cada una de las películas se titula con una de esas tres palabras, seguida entre paréntesis por las otras dos, como para reafirmar su vinculación entre ellas, aunque el propio director reconoce que no existe relación entre las historias que se cuentan o los personajes que intervienen, sino que todas ellas están relacionadas por esos tres conceptos concatenados, Sexo, Amor y Sueños. Tiene dicho también el cineasta que su inspiración, en cuanto al concepto de trilogía fílmica, ha sido la famosa tríada Tres colores, de Krzysztof Kieslowski.
Esta Dream (Sex Love), en concreto, se ambienta en la Noruega actual, y lo hace de la mano de una adolescente de 17 años, Johanne, que nos habla como narradora ominisciente y también como protagonista. Conocemos entonces de la fascinación que, unos años antes, le produjo la lectura de un libro tomado al azar de la biblioteca de su abuela, una especie de Mujercitas noruega, en el que un personaje se enamoraba perdidamente de otro cuando éste le enrollaba una bufanda en el cuello, hasta con tres vueltas. Esa imagen, quizá una metáfora del amor llevado al extremo como (sobre)protección, surte un efecto devastador en la chica, que siente surgir en su seno el deseo irrefrenable de sentir algo así por otra persona. Cuando a su instituto llegue una nueva profesora de francés, llamada Johanna (sí, casi como la adolescente…), se siente absolutamente arrebatada por ella, y a partir de ahí todo girará en torno a la profe…
Es curioso, porque esta segunda entrega de la trilogía llama la atención por una cuestión que, generalmente, se considera poco cinematográfica, la narración en off de un personaje omnisciente que, si en literatura es común (y casi inevitable…), en cine se suele desdeñar en favor de contar la historia esencialmente con imágenes; pero hétenos aquí que, sin embargo, esa circunstancia, aquí, funciona razonablemente bien, porque a partir de esa narración de la prota iremos, como con una cebolla, abriendo capas y permitiendo que, lo que en un primer momento fue un sentimiento personal e íntimo de Johanne, empiece a abrir sus ondas expansivas (como si fuera una piedra en un estanque), de tal modo que primero, para no perder las sensaciones vividas, plasmará ese episodio amoroso en un texto guardado en un archivo Word, para después ser depositado (a modo de peculiar cámara fuerte…) en un pen-drive con forma de osito, para más tarde ser permitida su lectura a su abuela poeta, y así sucesivamente…
Esas capas como de cebolla permite a Haugerud, que para eso es también novelista, tejer una muy curiosa y delicada filigrana (lo de tejer no es un verbo tomado al azar: aquí tendrá una importancia muy apreciable…), en una historia que, sí, va de "coming age" (proceso de maduración, ya saben), pero no solo de "coming age": con diálogos brillantes y en general muy naturales, entre la prota, su amada (que no sabe que lo es…), la abuela de la prota, la madre de la prota, y hasta un psicoanalista que se suma al final, iremos conociendo distintas perspectivas de esta historia de no-amor (en el sentido de que no hubo consumación, de ahí, quizá, el título, Dreams, "sueños"), en el que cada uno de los personajes lo verá de una forma distinta, siempre desde posiciones civilizadas, a vueltas con al amor, el sexo, la capacidad para sentirse fascinado por otra persona, también para sentirse amado y cómo se reacciona ante ello, en una historia singular que, es cierto, a veces rechina de tanta verbalidad, en una peli en la que la palabra es mucho más importante que la imagen.
En cualquier caso, la película funciona, y funciona bien, buscando un acercamiento sincero y sin imposturas hacia esa típica y tópica fascinación juvenil por el carisma de un/una profesor/a, en un film culto y adulto, con ráfagas de humor inteligente (esas "hermanas Brontë" recolectoras de setas del final, con una rara capacidad para perderse en el bosque…), un film en el que, a pesar del predominio del verbo, Dag Johan Haugerud (de)muestra su dominio de la imagen en movimiento, con una clase y una elegancia puestas al servicio de su historia.
Buen trabajo actoral en general, gustándonos especialmente la jovencísima Ella Overbye, la protagonista, con muy escasa experiencia actoral hasta ahora, pero muy segura, fresca y natural.
La película consiguió uno de los galardones más importante del mundo del cine, el Oso de Oro en la Berlinale.
(12/11/2025)
110'