Enrique Colmena

30/01/2026

Secuestrado es una novela publicada por Robert Louis Stevenson en 1886, inicialmente a través de la revista Young Folks, y posteriormente ya en formato libro, a través del editor Cassel & Co. de Londres. La novela estaba dirigida en primera instancia a un público infantil y juvenil, aunque posteriormente fue elogiada y muy valorada por gente del nivel de Borges y Henry James. Su éxito llevó a Stevenson a escribir y publicar unos años después una segunda parte, titulada Catriona, aunque la inmensa mayoría de las adaptaciones al audiovisual se han limitado a la primera parte del díptico, Secuestrado. Aunque es una historia de aventuras, contiene algún subtexto de otro tipo, como el relativo al espíritu nacionalista escocés (recordemos que Stevenson nació en Edimburgo, la capital de Escocia) que ya entonces se reivindicaba en contraposición al nacionalismo británico, con tramas secundarias que van en esa línea.

Sinopsis de la novela Secuestrado: La novela se inicia en el pueblo (ficticio) de Essendean, en el área del bosque de Ettrick de las Tierras Bajas de Escocia, en 1751. El personaje principal y narrador es David Balfour, de 17 años, cuyo único progenitor vivo, su padre, ha muerto recientemente. El ministro de Essendean, el Sr. Campbell, le entrega a David una carta sellada dejada por su padre con instrucciones de que sea entregada al tío del chico, Ebenezer, en la finca ancestral de su familia, la Casa de Shaw en Cramond. Después de dos días a pie por el campo, David llega a la ominosa Casa de Shaws. Allí se encuentra con su paranoico tío Ebenezer, un hombre extraordinariamente roñoso que vive y se alimenta con frugalidad espartana por pura avaricia. La propia Casa de Shaws está sin terminar y en estado más bien ruinoso. David pronto descubre la evidencia de que su padre era mayor en edad que su tío, por lo que el joven sería el heredero legítimo de la finca. Ebenezer pide a David que le consiga un cofre de la parte superior de una torre en la casa, pero no le proporciona una lámpara o vela. David se ve obligado a escalar las escaleras en la oscuridad; la torre no solo está inacabada en algunos lugares, sino que algunos escalones terminan abruptamente y caen en un abismo. David concluye que su tío tenía la intención de que tuviera un "accidente", tal vez para no tener que entregar la herencia a su sobrino…

Secuestrado ha sido llevada a la pantalla hasta la fecha, según censa la IMDb, en un total de 17 ocasiones; como es habitual, no las glosaremos todas, sino solo aquellas que nos parecen curiosas, o exóticas, de alguna forma relevantes. La primera vez que este texto de RLS apareció en una pantalla sería, todavía en la época muda del cine, en el film Kidnapped (1917), título original de la novela de Stevenson, que veremos será el que llevará la mayoría de las versiones al cine y la televisión. La película la produjo Thomas Edison, el gran inventor, que compitió con los Lumière en la invención del cine, aunque el kinetoscopio de Edison era una caja de madera con un visor a través del que se veía el film, en un uso individual que, es verdad, se parece al uso que ahora damos a la tele (y a Netflix, cielos: este Edison era un adelantado a su tiempo…); Edison también produjo un buen número de películas en aquellos inicios del cine, ya por aquel entonces habiendo asumido el formato cinematográfico para masas ideado por los hermanos Lumière, entre ellas esta Kidnapped que contó con Alan Crossland en la dirección, un cineasta al que años más tarde le cupo el honor de dirigir la que se considera primera película sonora de la historia del cine, El cantor de Jazz (1927).

Tenemos que dar ya un salto de varias décadas, hasta finales de los años treinta, para encontrar otra versión significativa, aquí de nuevo con el título Kidnapped (1938) con Alfred L. Werker y Otto Preminger en la dirección, aunque el cineasta de origen austríaco, extrañamente, no fue acreditado como tal, en una versión muy apegada a la original de Stevenson, y contando con la peculiaridad de que el protagonista fuera el entonces popularísimo Freddy Bartholomew como David Balfour, el joven protagonista al que su tío Ebenezer quiere matar o, en su defecto, mandar al exilio, para quedarse con su herencia. Además del joven Freddy en la peli aparecían algunos actores de reparto notables, como Reginald Owen o John Carradine, que sería el padre de los tres famosos hermanos David, Robert y Keith.

Dando un nuevo salto en el tiempo aterrizamos en la década de los años cincuenta, a cuyos comienzos se filmó en el Reino Unido una miniserie de 6 capítulos, en blanco y negro, de nuevo con el título de Kidnapped (1952), con guion y dirección de una mujer, Joy Harington (cosa entonces infrecuente, incluso para la avanzada Inglaterra); curiosamente, Harington volvería a ejercer esos mismos roles unos años más tarde en otra nueva serie de la BBC sobre la misma historia, con igual título. Todavía a finales de esa década de los cincuenta nos encontramos con una versión un tanto exótica, un capítulo del espacio de teledramáticos Hidden pages (lógicamente, “Páginas ocultas”), grabado por la Canadian Broadcasting Corporation, la CBC, la televisión fundada en el país de la hoja de arce obviamente a imagen y semejanza de la BBC. 

Ya en la década de los años sesenta, con el título Secuestrado (1960), nos encontramos con un audiovisual “mainstream”, una producción de Walt Disney, el famoso director y productor de inolvidables “cartoons”, que presenta una curiosidad que, desde luego, no puede ser casual: el director elegido para rodar esta versión de la novela de Robert Louis Stevenson fue… Robert Stevenson, un cineasta a sueldo de la Casa del Ratón que, aunque no tenía parentesco alguno con el escritor, sí tenía un nombre casi calcado. La adaptación fue muy pulcra, no queriendo Stevenson (el director) traicionar a su casi tocayo, en una vistosa pero también bastante elemental, infantil versión, con un reparto encabezado por un ya entonces popular Peter Finch, y con la curiosidad de suponer el debut en el cine de Peter O’Toole, aún lejos de su Lawrence de Arabia

Aunque esta novela no abunda en versiones exóticas, sí que lo fue, y mucho, la que nada menos que la estricta y acartonada República Democrática Alemana (la Alemania Oriental, la comunista, para entendernos) rodó casi a finales de los años sesenta, con el título de Schüsse unterm Galgen (1968) (literalmente, “Disparos bajo la horca”), sí, el mismo año en el que el Pacto de Varsovia que comandaba la URSS invadió la entonces Checoslovaquia para evitar la deriva democrática liderada por Dubcek. Pues aquellos ortodoxos y rancios comunistas, a través de la productora DEFA (que pretendía ser la versión marxista de la en su momento poderosa UFA nazi), y con dirección de Horst Seemann, rodaron este film que, aunque se ajustaba argumentalmente al material narrativo imaginado por RLS, realizaba numerosas y extemporáneas críticas contra el sistema capitalista (lo del “todo vale” no es de ahora, como se ve…).

Pocos años después, a principios de los setenta, bajo los auspicios del cine británico, se rueda David y Catriona (1971), que tiene la peculiaridad de que, en este caso, se amplió la historia para dar cabida también a lo narrado en la continuación de Kidnapped, que ya ha hemos visto que llevó el título de Catriona. Con dirección del norteamericano Delbert Mann (recordemos, el director de la oscarizada Marty), el cine inglés rodó una apreciable versión, bastante ajustada al material literario original, y con un reparto muy apañado; además del gran Michael Caine aparecía una pléyade de actores generalmente secundarios pero excelentes: Trevor Howard, Freddie Jones, Jack Hawkins… Otra particularidad del film es que, según declaró años más tarde Caine, ni los actores ni los técnicos llegaron a cobrar por su participación en el film por falta de dinero de la productora…

Viajamos hasta la otra punta del mundo, Australia, para encontrarnos con otra nueva versión, aquí exótica por su localización, casi en nuestras antípodas, y también por su carácter, una TV-movie grabada con el formato de los dibujos animados tradicionales (bueno, en aquella época eran los únicos que había…), con el título de Kidnapped (1971), y una quizá excesiva pulcritud argumental (hay que ser un poco creativos, miarmas…). 

Ya casi a finales de esa década de los setenta volvemos al Reino Unido (nacionalidad que probablemente sea la que más ha versionado esta novela de RLS), en este caso en alianza con la República Federal Alemana (vaya, la Alemania Occidental o capitalista) y Francia, que unieron sus fuerzas para grabar una serie de 13 capítulos, con el obvio título de Kidnapped (1978), que incluía también las aventuras imaginadas por Stevenson en su continuación Catriona. Aquí la única estrella (por llamarla así…) era David McCallum, un actor británico de afilado perfil que unos años antes gozó de cierta fama como compañero del protagonista de El hombre de CIPOL, serie que disfrutamos los niños allá por los años sesenta (sí, en el Pleistoceno Superior…). El diseño de producción de la miniserie sobre estas dos novelas stevensonianas recordaba un tanto el de Barry Lyndon, una de las obras maestras de Kubrick que por aquel entonces influía, y de qué manera, en el cine de época.

La última adaptación del texto de RLS que vamos a glosar data de finales del siglo XX, lo que quizá evidencia que los nuevos tiempos de este siglo XXI (en el que se ha hecho alguna versión, pero irrelevante) no son los más apropiados para esta historia de aventuras con viejo malísimo, joven inexperto que se libra por los pelos de la muerte, y amigo adulto que le ayuda (a lo mejor es que lo del amigo adulto que ayuda al jovencito hoy día resulta bastante sospechoso…). Esta última adaptación que traemos aquí es Secuestrado (1995), una TV-movie producida nada menos que por Francis Ford Coppola a través de su productora American Zoetrope, con Ivan Passer a los mandos, un cineasta de origen checo exiliado en Estados Unidos precisamente a raíz de la invasión de su país por el Pacto de Varsovia, como hemos comentado anteriormente. La adaptación era razonablemente ajustada al original stevensoniano, y al frente del reparto aparecía un único nombre conocido, el actor neoyorquino Armand Assante.
 
Ilustración: Cartel de la producción de Walt Disney Secuestrado (1960), dirigida por Robert Stevenson, sobre la novela de Robert Louis Stevenson.


Próximo capítulo: En el 175 aniversario del nacimiento de R.L. Stevenson: sus narraciones más versionadas en el audiovisual. La flecha negra, El señor de Ballantrae (y VII)