08/03/2026
De nuevo está aquí la anual cita con el cine dirigido por mujeres, que traemos a Criticalia cada 8 de Marzo, una cita en la que revisamos qué material cinematográfico tenemos actualmente en cartelera con dirección femenina, pero también los títulos que, con puesta en escena a cargo de mujeres, han sido relevantes a lo largo de estos últimos doce meses, desde esa fecha de 2025 hasta ahora.
¿Qué se puede ver en la cartelera actual con dirección de féminas?
Este dato nos sirve cada año como termómetro del cine cuya realización ha sido confiada a mujeres, un termómetro que se resume en una estadística, que luego desarrollaremos: en cuanto a la estadística, de las 68 películas que (según la generalmente bien informada y documentada página FilmAffinity) están actualmente en cartel en España (aunque sea en una sola sala de cine), 16 están dirigidas por mujeres, lo que nos da, con redondeo, un 24% del total. Bueno, estamos en una cuarta parte, cifra evidentemente irrisoria, muy lejana del 50% al que, aproximadamente, debe aspirarse. De todas formas, habrá que decir que el año pasado ese porcentaje era el 22%, y el anterior el 19%, así que avanzar se avanza; otra cosa es que el ritmo es, evidentemente, lento, y que a este paso, a un 2% anual, se tardarán 13 años en llegar al objetivo de la mitad de la cartelera dirigida por féminas. Ahí hay un reto importante, un reto que, como sociedad, nos debe, nos tiene que importar: voces femeninas que hablen del mundo nos hacen falta como el comer, y a la vista de los últimos apocalipsis (todavía regionales; ojo al “todavía”…), como Ucrania, Gaza o Irán, esa mirada de mujer es cada vez más necesaria, por no decir imprescindible.
De esos 16 títulos en cartel con dirección femenina vamos a espigar algunos títulos que nos parecen relevantes, desde los que acaban de entrar, como ¡La novia! (esto de los signos de exclamación en los títulos siempre me ha parecido una patochada…), el film de Maggie Gyllenhaal que busca actualizar el mito de la novia de Frankenstein, pero, lógicamente, dándole la primacía protagonista a ella, en lugar de al monstruo de ídem, con una Jessie Buckley al frente que va camino de convertirse en la Meryl Streep de su generación, o eso me parece. Esa actualización de un clásico es lo que también ha hecho la británica Emerald Fennell con Cumbres borrascosas, una versión ciertamente mucho más rijosa que la canónica de William Wyler de 1939, como evidentemente era lógico, y tomándose bastantes libertades que, es cierto, no siempre han sido acertadas…
Del Extremo Oriente tenemos un par de propuestas en cartelera con dirección femenina, la taiwanesa La chica zurda, curioso drama en clave de mujer, dirigido por Shih-Ching Tsou, la habitual productora de las películas de Sean Baker, que aquí se revela como una voz muy interesante, con cuatro generaciones de mujeres en solfa, en una historia que juega muy bien con las convenciones del melodrama clásico para hacer otra cosa, distinta y atractiva. Y Rental family, ambientada en Japón, tiene dirección de la cineasta nipona Hikari (es un pseudónimo), contándonos una curiosa historia sobre la impostura y la necesidad del ser humano de sentirse querido, con un inmenso (y no solo físicamente…) Brendan Fraser, que está envejeciendo como actor estupendamente.
De alguna forma también procede de Japón, al menos temáticamente, Little Amélie, preciosa cinta de dibujos animados tradicionales, con dirección en comandita de una mujer, Maïlys Vallade, y un hombre, Liane-Cho Han Jin Kuang, en una producción franco-belga pero ambientada totalmente en el país del Sol Naciente, una hermosa cinta sobre los primeros años de vida, poniendo en bellísimas imágenes un libro autobiográfico de la escritora Amélie Nothomb.
Pero si este año hay una peli dirigida por una mujer que está llamada a ser “la” película por excelencia con puesta en escena femenina, quizá sea Hamnet, con 8 nominaciones a los Oscars, entre ellos a Mejor Película y Mejor Dirección, un film dirigido por la cineasta chino-americana Chloé Zhao, una visión sobre cómo la muerte del pequeño Hamnet fue la semilla de la que nació la inmortal Hamlet que escribió su padre, Will Shakespeare, en un film doliente pero a la vez esperanzador, con una Jessie Buckley que tiene todas las papeletas para llevarse su estatuilla de la Academia de Cine yanqui.
Del país del tío del tupé de zanahoria (pero también de Faulkner, de Welles, de Elvis, de Marilyn, de Highsmith, de Streisand) nos ha llegado también un pequeño film “indie”, curioso, aún en cartel, Sorry, baby, ópera prima de su directora, Eva Victor, que también lo protagoniza, a vueltas con la complicada gestión de una agresión sexual, en una historia con aciertos y también algunos errores (siempre en nuestra opinión, claro…).
La presencia femenina española en la dirección de las pelis en cartel se limitan a un par de títulos, muy distintos: por un lado, Los domingos, el film de la vasca Alauda Ruiz de Azúa que ha removido, y de qué manera, al público y la crítica, y sobre cuya (falsa) equidistancia ya me explayé en mi crítica; y, en coproducción con Italia, país donde se filmó la peli, con actores mayoritariamente también de allí, Isabel Coixet nos ha presentado Tres adioses, sobre la despedida del mundo de una mujer, tema que, por cierto, ya trató, con otras claves, en su peli Mi vida sin mí.
¿Qué hemos visto a lo largo del año de interés, con dirección de mujeres?
Aparte de esas pelis que aún se pueden ver en la cartelera de los cines de España, hay otras que ya no están disponibles en salas, aunque sí varias de ellas en plataformas, por lo que parece pertinente comentarlas.
Llama la atención que, de esas pelis, la inmensa mayoría son de nacionalidad española, confirmando con ello la pujanza del cine hispano dirigido por féminas. Aparte de las dos ya citadas en el apartado anterior, este año hemos tenido por ejemplo pelis como Sorda (disponible en Movistar+ y Filmin, entre otras plataformas), que se ha llevado 3 Goyas, y que planteaba muy atinadamente la difícil relación (todavía hoy) entre las personas con discapacidad auditiva y las que oyen con normalidad, con un gran trabajo de dirección de Eva Libertad y de su hermana Miriam Garlo en el papel protagonista.
Los tortuga (disponible en Filmin y Movistar+, entre otras) es la nueva película de Belén Funes, una directora que ha hecho del cine sobre las relaciones familiares su temática principal, aquí en torno a una madre y su hija, que deberán a aprender a pasar el duelo por una tragedia compartida, la temprana muerte del padre, en una película sutil y ciertamente estimulante. Como lo es también Una quinta portuguesa (disponible en Filmin y Movistar+), una historia de desdoblamiento personal, el de un hombre (espléndido Manolo Solo, como siempre) que ha perdido su referente vital e, inopinadamente, encuentra la forma de reinventarse como persona, en una delicada filigrana firmada y filmada por la valenciana Avelina Prat, una muy prometedora cineasta de la que esperamos mucho.
La buena letra (disponible en Filmin y Movistar+) es el tercer largo de la sevillana Celia Rico Clavellino, tras su celebrada Viaje al cuarto de una madre y Los pequeños amores, una peli basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, interesante aproximación al universo asfixiante de la postguerra, visto desde la perspectiva de una mujer. También ambientada en el pasado, pero más reciente (comienzos de este siglo XXI), Romería (disponible en Movistar+ y Filmin, entre otras), la nueva película de la catalana Carla Simón, nos presenta otro relato apenas veladamente autobiográfico, su búsqueda de las raíces gallegas de la directora en su viaje a Vigo, donde se enteró de la forma en la que trató su familia galaica a su padre cuando éste cayó en el infierno de la heroína.
Muy distinta es Ellas en la ciudad (disponible solo en Movistar+), un documental hecho por la arquitecta sevillana Reyes Gallegos, sobre las heroínas (éstas en su otra acepción, mucho más positiva) que durante los años setenta y ochenta del siglo pasado lucharon para que sus nuevos barrios (Alcosa, San Diego, La Oliva…) pudieran tener todos los servicios propios de cualquier ciudad de la época: ambulatorios, escuelas, tiendas, transportes públicos… Un documental necesario, incluso imprescindible, para conocer cómo aquellas mujeres, muchas de ellas apenas sin formación, pero con una voluntad de hierro, consiguieron lo que parecía imposible…
Y La furia (disponible en Filmin y Movistar+, entre otras), la ópera prima de la catalana Gemma Blasco, pone en imágenes la difícil asunción de una agresión sexual, y como se canaliza esa furia a la que se refiere el título hacia poderosas experiencias vitales como el teatro, con una estupenda Ángela Cervantes como protagonista absoluta, muy merecidamente nominada al Goya y ganadora del Gaudí (el Goya catalán, para entendernos).
Ilustración: Jessie Buckley y otras actrices y actores, en la secuencia final de Hamnet, de Chloé Zhao.