Pelicula:

C I N E   E N   P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN NETFLIX

Nos parece que Las guerreras k-pop responde a una confluencia, a un doble fenómeno muy de nuestro tiempo; por un lado, el anime, que no tiene por qué ser japonés, como es el caso (de hecho, la nacionalidad de este film es yanqui-canadiense); el anime, por supuesto, es una de las más curiosas manifestaciones culturales que nos ha llegado en las últimas décadas desde el Extremo Oriente, principalmente de Japón, pero también de otras naciones de la zona, como China o Corea del Sur. Por otra parte, estaría el fenómeno llamado k-pop, un movimiento musical urbano surgido en esta Corea (de la otra mejor no nos acordamos…), allá por los años noventa, con fuertes influencias de ritmos como el hip-hop, el techno, la música dance, el rythm & blues y otros afluentes, conformando pronto un fenómeno muy personal, un fenómeno musical que tiene en la edad adolescente a sus mejores fans, un fenómeno también que se ha exportado fuera del país y hoy día es ya todo un éxito mundial.

De esa confluencia entre el anime y el k-pop nace esta costeada producción de 100 millones de dólares, producida por Sony Picture Animation para Netflix, que tuvo un estreno limitado en salas para después recalar, como es habitual en la plataforma de California, en su catálogo, donde ha alcanzado cifras estratosféricas, con 569 millones de reproducciones a febrero de 2026 (fuente: IA Géminis), convirtiéndose en la película de mayor consumo de Netflix. A ello no ha debido ser ajeno, evidentemente, el fuerte tirón actual del k-pop entre la adolescencia, así como también el masivo seguimiento del anime, género en el que (además del musical y la acción) se puede inscribir el film.

Cuestiones de audiencia aparte, habrá que decir que en nuestra opinión la película no está mal, aunque parece que el interés que ha despertado resulta un tanto exagerado. A ver, la peli está muy bien hecha: se han gastado una pasta, con buenos técnicos, y a día de hoy es muy difícil hacer un mal film cuando se cuenta con estos medios. Pero, al margen de ello, tampoco es que sea una película extraordinaria, ni mucho menos…

La historia se inicia con una voz en off que nos cuenta la génesis de las cazadoras, jóvenes que, ancestralmente, se enfrentaron a los demonios. Cada generación elige a tres cazadoras para proteger al mundo de esos demonios. En el contexto de estas criaturas diabólicas, nos enteramos de que Jinu, líder de unos chicos que van de sobrados, se postula ante Gwi-ma, el jefe de los demonios, planteándole luchar contra las cazadoras creando un grupo de cantantes, los Saja Boys, que serían rivales de las chicas k-pop, que musicalmente actúan con el nombre de Huntrix. Entre estas, sin embargo, ocurre algo que puede repercutir en su carrera: Rumi, la solista, pierde la voz poco antes de una importante actuación; al parecer se le ha activado su parte de demonio, al tratarse de una mestiza a la que, sin embargo, su mentora le aseguró que su parte oscura nunca afloraría, pero ahora lo ha hecho y en el peor momento, cuando los Saja Boys crecen exponencialmente y las chicas se arriesgan a perder el liderazgo musical…

Con un perfecto dibujo en 3 dimensiones, filmado como es habitual con tecnología CGI, Las guerreras k-pop tiene algo bueno, de entrada, que nos la hace parecer quizá incluso mejor de lo que es: nos referimos al hecho de que no parece tomarse demasiado en serio a sí misma, sabe que es un entretenimiento agradable y sencillo, sin demasiadas dobleces, con una trama en la que no hay apenas aristas, con su bastante elemental enfrentamiento entre las chicas cazadoras y los chicos que en realidad son demonios, con un par de líneas paralelas, la de la adolescente mestiza, traumatizada por su parte demoníaca, y la del chico líder de los Saja Boys, que, bajo los efectos del amor, empezará a ver la monstruosidad que supone la actitud de los demonios como él. 

Chris Appelhans y Maggie Kang tienen todavía poca experiencia como directores, pero toda como animadores, habiendo actuado como tal en varias populares franquicias del "cartoon" USA de las últimas décadas, tales como Shrek, Kung Fu Panda o Madagascar, así que en ese sentido son veteranos y experimentados, consiguiendo un producto agradable, repleto de acción y música, también es cierto que bastante elemental, pero tampoco se le pedían demasiadas profundidades; de hecho, los demonios resultan bastante infantiles, en realidad no buscan aterrorizar, son más pintorescos que terroríficos, según parece inspirados en la tradición coreana, aunque también parecen a ratos estar influidos por las policromadas máscaras del teatro chino, que por supuesto pertenecen a la misma cultura de la región. 

Con un muy buen dibujo digital, en el que está perfectamente conseguido el movimiento, con una evidente influencia del anime japonés, pero también con elementos tan peculiares como las lágrimas desaforadas de los personajes de los films nipones de animación, para lo que se usa una técnica digital que asemeja el dibujo al 2D, y un ritmo desenfrenado y potente, la película no busca el realismo (para eso ya están los telediarios…), sino la fantasía más desatada en un contexto apenas realista.

Hay elementos curiosos en la trama, como el hecho de que la iconografía del grupo de chicos recuerde (malévolamente por nuestra parte…) a los efebos etéreos de Locomía, aunque sin sandungueros abanicos tamaño XXL ni hombreras de un metro de ancho… Aparecen también algunas referencias cultistas, como una especie de Gato de Cheshire, el famoso minino fantástico de Alicia en el país de las maravillas, aunque mucho menos locuaz; también es peculiar el personaje de Jinu, que podríamos considerar una variante libérrima del Fausto de Goethe, al haber vendido implícitamente su alma para obtener el éxito, estando desde entonces traumatizado psicológica y físicamente. 

Pero el humor es bastante endeble y elemental, muy físico, en una historia que busca hablar, aunque sea de pasada (porque lo que importa aquí es la música y las escenas de acción) sobre la necesidad de enfrentarse a los propios demonios (nunca mejor dicho…), también sobre la importancia de aceptarse como se es, siendo éste un mensaje que, enviado al público adolescente, tiene su enjundia. Las canciones son bonitas y pegadizas, lo que explica, para los profanos (es nuestro caso…), el éxito mundial del k-pop. De hecho, uno de esos temas, Golden, consiguió el Oscar a la Mejor Canción Original, aunque, la verdad, se escucha muy poco tiempo en la película, que también consiguió el Oscar al Mejor Largometraje de Animación.


Género

Nacionalidad

Duración

95'

Año de producción

Las guerreras k-pop - by , Apr 12, 2026
2 / 5 stars
Enfrentarse a sus propios demonios