Serie: The gentlemen: la serie

ESTRENO EN NETFLIX

En 2019 Guy Ritchie estrenó su largometraje The gentlemen: Los señores de la mafia, que cosechó un amplio consenso comercial y crítico (Wikipedia: recaudación: 115 millones de dólares, con un presupuesto de 22 millones; Rotten Tomatoes: 76% de reseñas críticas positivas), con un reparto de lo más apañado: Matthew MacConaughey, Colin Farrell, Hugh Grant, Jeremy Strong… era una historia que combinaba salerosamente mafia y aristocracia en la Inglaterra de nuestro tiempo.

Como hoy día cualquier idea nueva (con lo escasitos que estamos…) tiene que ser debidamente rentabilizada, un lustro más tarde el propio Ritchie, en connivencia con Netflix, que se encarga de su exhibición mundial, ha generado este “spin-off” que, ciertamente, aunque tiene puntos de contacto con el original cinematográfico, se puede decir sin mentir que tiene plena autonomía y desarrolla una historia propia. 

La serie se inicia en la frontera turco-siria (un lugar estupendo para estar…), donde conocemos al teniente Eddie Horniman, miembro de las fuerzas británicas allí destinadas para mantener el orden en una zona tan conflictiva. Vemos pronto que Eddie es un tipo resolutivo, sensato y con buena cabeza. Pero Eddie forma parte de una familia aristocrática, y es avisado de que su padre se muere, así que regresa de inmediato a Inglaterra; el padre, agonizante, le pide que cuide de su hermano mayor, porque cree que, sin él, no sobrevivirá. Tras el entierro, el testamento revela que el padre ha dejado casi toda la herencia a Eddie, no al primogénito, Freddy, un tarambana sin cabeza, que, como era de esperar, monta un pollo. Eddie, sin interés por heredar el ducado ni la propiedad, se ve impelido a aceptarlo al saber que el hermano quiere venderlo todo para pagar las deudas contraídas por su imbecilidad rampante… Eddie se entera también, tras la visita de una chica de aspecto gélido, Susie Glass, de que su padre tenía un acuerdo con un mafioso del cultivo del cannabis, Bobby Glass (ahora en la cárcel, aunque vive a cuerpo de rey…), por el que el duque le cedía parte de su hacienda para el cultivo de la hierba de la “maría”… Entonces Eddie se encontrará en un problema: no quiere continuar con ese negocio irregular (por decirlo benévolamente…), pero tampoco puede dejarlo de buenas a primeras porque estos tipos no son de los que aceptan un “adiós” tan ricamente…

Guy Ritchie, aparte de sus temas personales (sí, ya saben, estuvo casado con Madonna…), es un cineasta que goza de cierto predicamento, habiéndose especializado en un tipo de audiovisual brillante, un tanto efectista, pero que en general llega bien a un público medio. Lo cierto es que tras una carrera como director que ya alcanza las tres décadas, Ritchie parece haberse depurado de su ganga superficial y va ganando peso el director más personal, aunque le guste, evidentemente, hacerse notar…

Esta serie de 8 capítulos (de la que se anuncia ya una segunda temporada) nos presenta a un Guy Ritchie como creador de la misma, en un producto en el que está, desde luego, su habitual preciosismo, aunque se nota ya más matizado, como más elegante... quizá el ex de Madonna haya sentado la cabeza y madurado como artista. De hecho, la serie tiene estilo, incluso estilazo, muy elegante, con una cámara con mucho movimiento, pero con sentido, sin adornarse vacuamente, como le pasaba antes con frecuencia. Llama la atención también su montaje rápido, ágil, brillante, eléctrico, una de las características más acentuadas del cine de Ritchie, en una historia en la que el cineasta utiliza brillantemente letreros en pantalla, de forma imaginativa, con los que juguetea, resultando original y moderno, sin parecer esnob.

Cada uno de los capítulos desarrolla una historia original, un embrollo que el protagonista y su (aunque no siempre…) aliada Susie Glass tendrán que resolver, para lo que tendrán que utilizar generosas dosis de astucia, pero también de acción, mientras, de fondo, se mantiene la historia general, con el aristócrata sobrevenido intentando salirse de los negocios oscuros de los Glass, pero a la vez fascinado por ese mundo tan peligroso como atractivo. Con evidentes toques de comedia negra (marca de fábrica de Ritchie), diálogos con un toque cínico, y varios giros de guion, que al final se convierten en aluvión (no siempre demasiado motivados, aunque sí muy ingeniosos…), la serie resulta ser, en nuestra opinión, un producto brillante, bien hecho, aunque quizá un tanto efectista, pero también efectiva.

Excelente banda sonora de Christopher Benstead, habitual compositor de Ritchie, muy variada y llamativa, con canciones y temas que se adecuan perfectamente a lo que se nos cuenta, con unos temas musicales (en los que es frecuente el uso de la voz humana, en coros, con poderío) muy bien anudados con el montaje.

Theo James, que se hizo un nombre protagonizando la serie fílmica Divergente (no se lo tendremos en cuenta…), hace aquí un duque sobrevenido bastante apañado, atinando con el punto adecuado entre su tendencia innata hacia el bien y la atracción del abismo que supone la relación con el mundo ilegal que se abre ante sí. La coprotagonista, Susie Glass, es interpretada por Kaya Scodelario, de nombre poco británico aunque nació en Londres, una actriz que hace toda una creación de su personaje, resultando aguda y brillante, siempre seria, circunspecta, con clase, pero también inquietante, sin llegar a ser amenazante. 

Recordará el lector aquella ya vieja y famosa serie, Breaking bad, que abrió la espita a los protagonistas que, como decía el título, “rompían las reglas” (el literal “rompiendo en malo” es bastante malo en español, valga la redundancia…). Pues podríamos decir que este The gentlemen no deja de ser un discípulo aplicado de aquella serie, porque nuestro protagonista también tendrá que “romper las reglas”. Estaríamos entonces, verosímilmente, en una variante (con más clase, eso sí…) de aquella Breaking bad

(02-09-2025)


The gentlemen: la serie - by , Sep 02, 2025
3 / 5 stars
Una variante (con más clase) de "Breaking bad"