Pelicula:

C I N E   E N   S A L A S

[El lector interesado en el dibujo animado europeo puede consultar en Criticalia los cinco artículos titulados genéricamente Europa como polo del “cartoon” tradicional en el siglo XXI: menos infantil, más adulto, pulsando en los siguientes enlaces: I, II, III, IV y V]

El cine europeo es, en cuanto a dibujo animado no expresamente pensado para niños, toda una potencia: autores como los franceses Michel Ocelot y Jérémy Clapin, el holandés Michel Dudok de Wit, el español Sergio Pablos, el italiano Lorenzo Mattotti, y los irlandeses Tomm Moore y Nora Twomey, entre otros, han hecho un “cartoon” muy interesante en el Viejo Continente, un dibujo animado tradicional, en dos dimensiones, que, sin renunciar a contar con el favor de la grey infantil, plantea temas que probablemente llegan mejor a los adultos que a los críos.

En esa misma liga nos parece que juega esta Little Amélie, una preciosa joyita animada que parte del libro Métaphysique des tubes, en cierta forma autobiográfico, original de la escritora Amélie Nothomb, una novelista nacida en Japón por ser su padre diplomático belga y estar destinado en la legación nipona durante varios años. La historia se retrotrae al momento en el que la pequeña Amélie del título está aún en el vientre materno, y a través de su propia narración, iremos sabiendo de sus primeras nociones sobre la vida (en este caso placentaria), que imagina siendo Dios y en un tubo, hasta que, piano piano, termina desembocando en el mundo, como era de prever… Pero en el mundo la bebé llega enteramente como un vegetal, de tal manera que su familia (padre, madre, hermano varón como de 8 años, hermana como de 7) se acongoja por su falta de respuesta ante cualquier tipo de estímulos físicos o psíquicos, pero hace de tripas corazón e intenta hacer una vida normal, a la par que busca la forma de vencer esa especie de caparazón o coraza que parece mantener aislada a su hija pequeña. Hasta que un día, en un cumpleaños de la peque, llega la abuela desde Bélgica y le da a probar una onza de chocolate blanco, y la pequeña Amélie reacciona ante ese sabor mágico y, ¡alehop!, empieza a tener interacciones con sus familiares… 

Es curioso, porque los directores, tanto ella, Maïlys Vallade, como él, Liane-Cho Han Jin Kuang (éste de obvios ancestros orientales), carecen de experiencia en la realización cinematográfica; solo Maïlys dirigió un corto de animación, allá por 2009, así que igual no se acuerda ni ella; y Liane-Cho ni eso. Pero, eso sí, ambos tienen una amplia experiencia en los departamentos de animación y arte en varios títulos señeros del “cartoon” europeo de las últimas décadas, como El principito, Ballerina, Las golondrinas de Kabul o El techo del mundo. Y está claro que han aprendido, y muy bien, de los cineastas que dirigieron esos títulos, porque esta primera película no lo parece en absoluto…

Quizá al principio haya cierto titubeo, con nuestra Amélie en el líquido amniótico creyéndose Dios (que ya es creer…), y después ya en el mundo tal cual un vegetal, para desesperación de sus parientes, pero en cuanto que la abuela le pone la onza de chocolate (blanco, por cierto) a la niña en la boca, y ésta cata semejante manjar (al intelecto por el placer, gran descubrimiento…), la cinta pilla su tono y su ritmo y ya no decae un momento. Asistiremos entonces a la briosa, vibrante vida de esta pequeña en su entorno japonés, que cree es el suyo (aunque sea belga, no conoce otra realidad que la nipona), e iremos conociendo de su mano, a la par que ella, el conocimiento de cosas tan trascendentes como la muerte (la ajena, pero también casi la propia, y en dos ocasiones, nada menos…), la amistad, el cariño absoluto no solo de sus consanguíneos, sino también de la amorosa nurse que la cuida y en buena medida es para ella como una segunda madre;  pero también descubrirá los fenómenos naturales, como esa lluvia que es lo que significa su nombre apocopado en japonés, “ami”, o el agua donde viven las carpas (lo que da lugar a graciosos comentarios, como el de que las carpas representan a los varones porque son muy feas…), o invenciones del saber humano, plenos de poesía, como el hermoso signo, tan gráfico, que define la lluvia en la escritura japonesa, y que la niña adoptará desde entonces como su propio nombre en la lengua de Mishima.

Llena de una creatividad visual extraordinaria, en la que prácticamente cada plano está cuajado de buenas ideas, juega muy bien con el dibujo y su perfilado, de tal manera que el personaje Amélie está esbozada de forma muy naif, muy ingenua, buscando de alguna forma (re)presentar el bosquejo de una vida por hacer, antes que el trazo antropomórfico, mientras que los adultos, en especial la villana de la trama (¿qué sería de una peli sin una mala, o un malo?), la casera de la familia belga, está mucho más perfilada, su cara angulada está dibujada con firmeza, con perfección, como si esa perfección no fuera sino la estricta dureza de algunos adultos, los que creen en sus convicciones hasta el fanatismo, los que creen que el mundo solo puede ser visto a través de sus rígidos ojos.

Preciosa en todo momento, con un dibujo lleno de frescura que no busca, en general, acercarse a la realidad, sino crear otra distinta, la que descubre cada día con ojos nuevos la pequeña Amélie, la película llega con fuerza al espectador, y con frecuencia emociona sin esforzarse en hacerlo: basta esa desarmante naturalidad de quien lo tiene todo por delante, de quien cualquier cosa es para ella un hallazgo como de magia.

Una belleza, entonces, una joyita que sería una pena que pasara desapercibida; esperemos que no, porque, de entrada, está nominada a los Oscars en la categoría de Largo de Animación, ha sido premiada en los Annecy (los Oscars del “cartoon”) y ha estado nominada en prácticamente todos los premios nacionales importantes, desde los César a los BAFTA, pasando por los Globos de Oro y los Premios del Cine Europeo. Habrá que estar atentos a las nuevas películas que puedan afrontar, juntos o por separado, Maïlys Vallade y Liane-Cho Han Jin Kuang.


Género

Nacionalidad

Duración

77'

Año de producción

Little Amélie - by , Feb 25, 2026
4 / 5 stars
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