CINE EN PLATAFORMAS
[Esta película forma parte de la Sección Noirs & Fantastiques del ATLÀNTIDA MALLORCA FILM FEST’2025. Disponible en Filmin por tiempo limitado]
La historia reciente de Turquía (la menos reciente también, pero no es la que nos ocupa…) es ciertamente bastante movida… Desde casi primeros del siglo XXI el país (tras una larga serie de dictaduras militares y períodos democráticos a lo largo del siglo XX) está regido, bien como primer ministro, bien como presidente de la República, por el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, en un ya muy largo mandato (más de dos decenios) en el que ha habido de todo, empezando por una progresiva aunque bastante gradual islamización del país (hasta primeros del siglo XXI uno de los más laicos del orbe musulmán), siguiendo por un deterioro de la democracia, que se ha plasmado en, entre otras cuestiones, la persecución más o menos discreta de los rivales políticos y los partidos de la oposición, y hasta un intento de golpe de estado, el 15 de julio de 2016, dado por una parte del ejército turco fiel a la facción política de un clérigo islamista (antiguo compañero de Erdogan en su partido) al que las políticas de su excolega le parecían demasiado poco mahometanas… El golpe fue fallido, pero propició una importantísima purga en el estado turco, aprovechando el régimen de Erdogan la ocasión para librarse de muchos adversarios, hubieran estado, o no, vinculados al intento de cuartelazo.
En ese contexto histórico, esos días aciagos y convulsos en los que el país se debatió en la incertidumbre con la asonada militar, es donde se desarrolla esta Los dos oficiales, un film que navega entre el thriller militar y el drama familiar. Así, conocemos a Sinan, estricto capitán del ejército turco, al que se le encomienda viajar en el convoy que va a conducir a su hermano Kenan, teniente también, a ser interrogado a una base. Kenan está acusado de haber agredido a un superior e intentar huir del país, por lo que está acusado de traición. Entre los dos hermanos hay una sorda desavenencia: Sinan es recto, siempre obediente a sus superiores, un modelo de militar; Kenan, sin embargo, es díscolo, poco dado a la disciplina y, finalmente, desertor. Además, ambos viven con el trauma de que su padre, quien fuera tiempo atrás un admirado general del ejército, fuera inculpado posteriormente de una serie de delitos contra la patria, lo que propició que terminara suicidándose. En el trayecto del convoy que conduce a Kenan a su interrogatorio, en el que va también Sinan, se produce el intento de golpe de estado, lo que desestabilizará totalmente la misión…
Türker Süer es un cineasta turco-alemán, nacido en Colonia, de todavía corta carrera; fue periodista antes que guionista y director. Se inicio con el “making off” de Contra la pared (2004), el film que descubrió al también turco-alemán Fatih Akin. Después ha hecho algunos cortos y una serie de televisión, siendo su tema recurrente precisamente su condición de persona con dos culturas, la alemana y la turca. Con este Los dos oficiales hace su primer largo, y en este caso se desmarca de esa temática para afrontar un thriller entreverado de drama enmarcado en un convulso momento de la Historia reciente de Turquía, un film que busca (aunque no siempre lo consigue) encuadrar una trama particular (aunque es evidente que, por elevación, habla de la sociedad turca) en un contexto general.
Rodada en Estambul y en otras ciudades turcas, la película de Süer tiene valores evidentes, pero también fallas no menos clamorosas. Entre los primeros, quizá el más apreciable sea su ámbito temporal, su incardinación en un momento histórico tan relevante de la historia turca como fue el intento de golpe de estado que, de haber prosperado, habría incluso empeorado la situación del país en cuanto a derechos humanos; recordemos que el instigador no fue un laico, sino uno de estos clérigos fanáticos islámicos tan dados a recortar, cuando no a prohibir traumáticamente, cualquier cosa que suene a libertad personal. También hay una puesta en escena personal, interesante, en la que Süer demuestra que es un tipo con intencionalidad artística: el uso de planos medios para retratar al protagonista, el estricto capitán Sinan, filmado con frecuencia de frente en una premeditada composición de simétrica perspectiva cónica, busca deliberadamente remarcar la rigidez de su pensamiento, de su postura inflexible en lo personal y en lo profesional. Cuando lo que está ocurriendo con su hermano, en el contexto del fallido golpe de estado, empieza a agrietar esas fortalezas mentales, desaparecen esos planos, con lo que se confirma que el director buscaba utilizar un recurso fílmico como forma estética e incluso ética de retratar a su protagonista. También es interesante la utilización de la iluminación como un elemento dramático más, lo que confirma la existencia de una apreciable mirada creativa.
Pero tiene la peli también debilidades evidentes, como una historia desvaída, en la que sabemos bastante poco de los personajes, más allá de ese trauma (al parecer propiciado por una atroz emboscada del Poder) del padre deshonrado y suicidado. La buena factura formal, ya comentada, también es cierto que resulta un tanto acartonada, quizá a resultas de la bisoñez del director en el formato del largometraje.
Hay algunos momentos ciertamente sugestivos, como algunas de las escenas más significativas, en las que el montaje sincopado de los planos está hecho a golpe de fuertes ruidos, muy secos y cortos; ese montaje sincopado resulta especialmente atractivo en la penúltima escena, en la que se desencadenará la tragedia que dará un giro definitivo a lo que se nos cuenta.
Queda entonces una estimable película, quizá no del todo conseguida, pero que ciertamente aporta una interesante visión sobre la Turquía moderna en uno de los momentos clave de su historia reciente, el fallido cuartelazo, del que vemos algunas imágenes documentales, con los tanques en la calle y la gente con banderas turcas… Pero la intriga que se nos cuenta no tiene demasiado interés, más allá de la tensión entre deber y familia, que parece el meollo del film. Tampoco los personajes principales están demasiado perfilados; sabemos poco de ellos, más allá de las generalidades que les conocemos…
Interesante trabajo actoral de los dos protagonistas, quizá mejor Ahmet Rifat Sungar, que incorpora al hermano estricto, cuya evolución hacia posturas mucho más relajadas queda razonablemente bien descrita con su trabajo. Eso sí, la música (del también turco-alemán Ozan Tekin) nos parece un tanto fuera de tono sobre lo que se está contando, como si perteneciera a otra película…
(20-08-2025)
85'