Enrique Colmena

26-08-2025


La tercera de las novelas de Jane Austen más versionadas por cine y televisión es, como anticipa el título de este texto, Sentido y sensibilidad, publicada en 1811. Sigue por tanto a la estratosférica Orgullo y prejuicio (con nada menos que 43 adaptaciones) y Emma (más modesta, con solo 16 versiones). Sentido y sensibilidad, según nuestros datos (obtenidos esencialmente a través de la imprescindible IMDb), ha sido, hasta la fecha de este artículo, llevada a la pantalla grande o pequeña en un total de 15 ocasiones (de forma rigurosa, libérrima o “fifty fifty”), con lo que le pisa los talones a Emma. Como siempre, no hablaremos de todas ellas, sino solo de aquellas que, a nuestro juicio, nos parezcan reseñables por uno u otro motivo. 

Sinopsis de Sentido y sensibilidad: La señora Dashwood y sus hijas Elinor, Marianne, y Margaret, quedan empobrecidas después de la muerte de su marido. Su finca, Norland en Sussex, debe pasar a John Dashwood, hijo de su primer matrimonio. Aunque John prometió a su padre cuidar de su madrastra y hermanas, su egoísta esposa, Fanny, le disuade de darles parte de su herencia. Entonces las Dashwood son tratadas como huéspedes no deseados en su propio hogar, y empiezan a buscar otro lugar en el que vivir. Mientras tanto, Elinor se siente atraída por el hermano de Fanny, Edward Ferrars, que está de visita. Edward es un joven callado, sin pretensiones, con un carácter agradable. No quiere cumplir los deseos de su madre y hermana que quieren verlo como un famoso político o una "figura elegante en el mundo". Aunque no es guapo ni encantador, Elinor pronto admira la inteligencia de Edward y su buen sentido. Sin embargo, la fortuna de Edward depende del deseo de su madre. Elinor sabe que la señora Ferrars quiere que su hijo se case con una dama de alto rango, y no se permite a sí misma concebir esperanzas de matrimonio. La señora Dashwood y sus hijas marchan de Norland a Barton Cottage, en Devonshire. Su casero es Sir John Middleton, un primo lejano que generosamente les ofrece una renta baja. Vive en Barton Park con su mujer y sus hijos. También se quedan en Barton Park la madre de Lady Middleton, la señora Jennings, y el Coronel Brandon, un viejo amigo de Sir John. La señora Jennings, una jovial mujer mayor a la que le encanta bromear y chismorrear, decide que el Coronel Brandon debe enamorarse de Marianne. Ella bromea con ambos sobre el tema, para confusión de Marianne, quien considera que el Coronel Brandon, de 38 años, es un hombre mayor y solterón enfermizo, incapaz de enamorarse o inspirar amor a nadie…

Aunque el cine tardó bastante en versionar a Jane Austen (recordamos que la primera adaptación, de Orgullo y prejuicio, data de 1938), en el caso de Sentido y sensibilidad la tardanza fue incluso notablemente superior, y además fue una versión bastante particular… porque efectivamente es muy particular que se trate de una adaptación libérrima de la historia austeneana, para imbricarla en el contexto de una famosa serie televisiva de los años cincuenta, Caravana, concretamente en el episodio titulado The Steele family story (1959), que adaptaba muy libremente la historia de Jane al universo del wéstern clásico, con una caravana (la del título) en la que una mujer madura viaja con cuatro hijas casaderas, y los correspondientes amoríos y cortejos que se darán con los varones en edad de merecer que viajan en ese mismo convoy de carretas y caballos. Aunque sin acreditar Austen como proveedora del material literario de base, su autoría es evidente, aunque con todas las libertades que se pueden imaginar en un trasplante geográfico, histórico y social tan radical como pasar de la empingorotada y rígida Inglaterra de la Regencia a las infinitas praderas salvajes del Oeste americano, en el que el paisanaje anda escaso en remilgos. Aquella primera revisitación muy camuflada de Sentido y sensibilidad que supuso este capítulo de la serie fue dirigido por Christian Nyby, un cineasta más bien oscuro, que se hizo todas las series del mundo en aquella época, pero al que ciertamente le cabe el inmenso honor de haber compartido la puesta en escena con Howard Hawks (aunque éste no fue acreditado como tal) del largometraje para cine El enigma de otro mundo, una verdadera joya del cine de terror clásico, varias veces versionada con posterioridad (entre otros, por John Carpenter, que hizo una muy entonada -y angustiosa…- adaptación con el título de La cosa).

La BBC, como casi siempre, acudió más tarde al rescate para hacer una versión en condiciones, ya con el título de Sense and sensibility (1971), en una miniserie de 4 capítulos hecha con el proverbial buen gusto, elegancia y mejor hacer de la famosa televisión británica, epítome de la buena televisión (aunque esto parezca un oxímoron…), con dirección de David Giles, y con un reparto de actores y actrices poco conocidos en España, salvo Robin Ellis, que interpreta a Edward Ferrars, unos años antes de hacerse inmensamente popular en España por su personaje protagonista de la serie Poldark.

De nuevo la BBC versionará esta misma novela, a la década siguiente, con el título de Sentido y sensibilidad (1981), tratándose de una miniserie de 7 capítulos, con dirección de Rodney Bennett, y con Irene Richards en el papel de Elinor Dashwood, el personaje central de la historia.  

Pero la versión canónica de este título austeniano es, con toda seguridad, la que se rodó a mediados de los años noventa con el título de Sentido y sensibilidad (1995), una ambiciosa coproducción anglo-norteamericana, con el taiwanés Ang Lee a los mandos, en su primera película en Occidente tras sendos éxitos en su país de origen, El banquete de bodas y Comer, beber, amar. La mirada oriental a un clásico británico le vino bien, consiguiendo una película modélica, que además se benefició de un repartazo como para quitar el hipo: Emma Thompson, Kate Winslet (antes de Titanic…), Tom Wilkinson, Imelda Staunton, Hugh Grant, Alan Rickman, Gemma Jones… La película, muy clásica pero también con un toque actualizado (a lo que no debió ser ajena la mano asiática que mecía la cuna…), fue nominada a siete Oscars, aunque solo se llevó el correspondiente a Mejor Actriz, para la gran Emma Thompson; en taquilla funcionó muy bien, multiplicando por ocho su recaudación mundial el presupuesto manejado (fuente: IMDb), y Rotten Tomatoes, el mayor agregador de reseñas críticas del mundo, le daba un 97% de criticas favorables, que equivale en la práctica a la unanimidad.

Como no podía ser de otra forma, también de este título austeniano nos encontraremos con alguna que otra adaptación exótica, como es el caso de Kandukonkain Kandukonkain (2000), un extraño título un tanto redundante, que traslada la historia de Sentido y sensibilidad nada menos que a la India actual, hablada en lengua tamil, y hecha en la popular clave musical que habitualmente denominamos Bollywood, con fastuosas coreografías y vistosos bailes y cantes por parte de los personajes (o sea, absténgase la numerosa cinefilia que odia a muerte los musicales…), en una historia que se centra en dos de las hermanas originales, con sus pretendientes, sus enamorados… en fin, Jane Austen, pero en un contexto lleno de saris, mostachos de indios muy machos, colores pastel a tutiplén… 

Habrá más adaptaciones exóticas y libérrimas, como From Prada to Nada (2011), largometraje de nacionalidad yanqui-mexicana, una versión en clave latina dirigida por el venezolano-norteamericano Ángel Gracia, en la que la historia austeniana se traslada a Los Ángeles, en nuestro tiempo, con dos hermanas más bien caprichosas que se enteran a la muerte del padre que están literalmente en la ruina, por lo que tendrán que buscarse la vida a partir de entonces… Con los correspondientes escarceos amorosos y su oportuno final feliz, esta comedia romántica contó entre sus guionistas con la cineasta venezolana Fina Torres, la interesante directora en su país de films como Oriana y Mecánicas celestes, y eso sin duda ayudó a engrosar el interés de la película, en la que intervinieron algunas de las estrellas latinas del cine mexicano y USA, como Camilla Belle, Luis Rosales (nada que ver con el poeta español…) y la gran Adriana Barraza. 

Aunque para baño de realidad, el que da a sus personajes principales Aroma y sensibilidad (2011), una TV-movie norteamericana donde nuestra Elinor es… limpiadora en un balneario, mientras que su hermana Marianne trabaja en una empresa de “marketing” y además elabora perfumes (de ahí el título de esta versión…), en una historia también ambientada en nuestro tiempo, con Brian Brough a los mandos, y con Ashley Williams (a la que vimos en el notable film Margin call y en la serie televisiva Cómo conocí a vuestra madre) como único rostro más o menos conocido. 

Ilustracion: Hugh Grant y Emma Thompson, en una escena de Sentido y sensibilidad (1995), de Ang Lee.

Próximo capítulo: A un cuarto de siglo del nacimiento de Jane Austen: su obra en la pantalla. Persuasión y La abadía de Northanger (V)