04/07/2026
Este 4 de Julio de 2026 los Estados Unidos cumplen oficialmente 250 años como estado independiente, tras proclamarse como tal en esa fecha, siendo hasta entonces solo un grupo de colonias situadas en el Este del actual país, dependientes del Reino de la Gran Bretaña. Aunque el gigante norteamericano no pasa en estos momentos por su mejor etapa, como resulta obvio simplemente viendo cualquier telediario, es evidente que durante este cuarto de milenio su influencia en el resto del mundo ha sido importantísima, y especialmente desde las primeras décadas del siglo XX hasta nuestros días.
Además, el mundo conoce a Estados Unidos mucho mejor que a cualquier otro país: en ello ha tenido una decisiva intervención la preponderancia del cine (y, en menor medida, la televisión) producido en el país del Tío Sam. La cosa es tan evidente que se podría decir, sin exagerar, que cualquier español lo sabe casi todo de Nueva York y casi nada de Palencia (menos los palentinos, se entiende…). El papel del cine ha sido, ciertamente, esencial en el conocimiento de la sociedad norteamericana, de su cultura, de su gente, de su Historia; también, por supuesto, ha sido un vehículo extraordinario para exportar su punto de vista, o más ajustadamente, el punto de vista de las sucesivas administraciones que han gobernado el país.
Comenzamos hoy, en esta fecha tan simbólica en la que se cumple un cuarto de milenio de la existencia oficial de Estados Unidos, un repaso sobre cómo el cine ha reflejado la Historia del país, pero también cómo nos han llegado algunas de las características más peculiares de su sociedad, o de su cultura, o de su forma de actuar, a lo largo de estos 250 años.
De esta forma, tenemos la intención de dedicar capítulos monográficos a momentos históricos fundamentales en la vida del país, como, por supuesto, aquella guerra fundacional que los libros de Historia conocen como Guerra de la Independencia, en la que las primigenias 13 colonias (se ve que no eran supersticiosos…) se alzaron en armas contra la metrópoli, contra el Reino de la Gran Bretaña, en un conflicto que duró 8 años, entre 1775 y 1783. En ese capítulo hablaremos de algunas películas que han reflejado las vicisitudes del conflicto, como Revolución, o El patriota, pero también aportaciones de clásicos indiscutibles como Corazones indomables, o la silente América.
Por supuesto, hablaremos de la conocida como Conquista del Oeste, que dio lugar al que probablemente sea el más característico género cinematográfico, o al menos al más típicamente hollywoodiano, el wéstern, la epopeya de conquistar y civilizar (bueno, más o menos…) una cantidad ingente de tierras, pero también de cómo en ese empeño se llevaron por delante a la mayor parte de los nativos, los amerindios. Aquí el catálogo de títulos es, por supuesto, ingente, desde clásicos como el llamado precisamente La conquista del Oeste a títulos míticos de Ford o Hawks, como Centauros del desierto o Río Bravo, entre otros muchos. Aunque aconteció en parte en este mismo período, hablaremos específicamente de la otra gran guerra civil norteamericana, la Guerra de Secesión que enfrentó a yanquis y sudistas, en principio a cuenta de la abolición de la esclavitud, aunque tuviera otras razones quizá más profundas, con films como El maquinista de la General, Misión de audaces o Tiempos de gloria.
Ya en el siglo XX tendremos tiempo para hablar de la entonces conocida como Gran Guerra (después Primera Guerra Mundial, cuando aconteció una Segunda aún peor…), con films como Sin novedad en el frente, Senderos de gloria o 1917, y la Ley Seca y el consecuente gansterismo que generó, con pelis como Los violentos años veinte, Los intocables de Eliot Ness, o Scarface, pero también el Crack del 29 y la posterior Gran Depresión que sumió al país en un profundo marasmo económico y social, en películas como Las uvas de la ira, Tallo de hierro o Danzad, danzad, malditos.
La Segunda Guerra Mundial cobro un sesgo distinto, ganador, a partir del ataque japonés a la base norteamericana de Pearl Harbor, que hizo entrar en el conflicto bélico a Estados Unidos, y lógicamente el cine ha glosado en sus películas muchas historias localizadas en esa tremenda conflagración, como La batalla de Midway, Patton o Salvar al soldado Ryan. Tras la victoria, que hizo que Estados Unidos se sintiera imbatible, llegó desde el interior la rebeldía juvenil del segundo lustro de los cincuenta, con el movimiento “beatnik”, el rock’n’roll, Elvis… que aparecería en films como Rebelde sin causa, Al Este del Edén, West Side Story…
El asesinato del carismático presidente John F. Kennedy ha sido profusamente llevado a las pantallas, desde muy diversos ángulos, en films como JFK: caso abierto, Acción ejecutiva y Jackie. La contestación contra la guerra de Vietnam será otro de los momentos álgidos de la Historia de Estados Unidos, una contestación generada a partir del movimiento “hippie”, pero también, en general, por la inmensa mayoría de la juventud yanqui, que apareció en pelis como Hair, Camino a la Libertad o Nacido el 4 de julio. Por supuesto, el Watergate y la subsiguiente dimisión del presidente Nixon fue otro de los momentos clave de la Historia reciente USA, que el cine no dejó pasar en pelis como, por supuesto, la emblemática Todos los hombres del presidente, pero también en otras como El desafío: Frost contra Nixon.
El asesinato de Martin Luther King (y de Malcolm X) fue otro momento punzante en la Historia de los Estados Unidos, y ello nos permitirá hablar de cine racista, de cine antirracista, y de los derechos civiles en el país (teóricamente) más libre del mundo... La llegada a la Luna en esos años, y la carrera espacial en su conjunto, también ha sido tocada por el cine en diversos films, tales como Apolo 13, Elegidos para la gloria o Talentos ocultos.
En el siglo XXI quizá lo más relevante en la Historia del país de las barras y las estrellas sean los ataques cometidos por Ben Laden y su Al Qaeda contra el país, en lo que se conoce con el acrónimo del día, el 11-S, cuando dos aviones comerciales se estrellaron contra las Torres Gemelas, causando su colapso y la muerte de más de 3.000 personas, otro avión se estrelló contra el Pentágono, con cientos de muertos y graves destrozos en el cuartel general militar, y un cuarto cayó a tierra sin producir más víctimas que los pasajeros y tripulación. De aquel nefasto día el cine ha generado muchas y muy diversas versiones, con películas como World Trade Center, United 93 o Tan fuerte, tan cerca.
Las sucesivas guerras que se desencadenaron a raíz de aquel aciago día también tendrán su presencia en el cine; en Afganistán, con películas como Máquina de guerra, 12 valientes o El pacto; en Irak, con films como Green Zone, En tierra hostil o El francotirador.
Pero además de esta que podríamos llamar la Historia de Estados Unidos vista por el cine, hay también otros temas que trataremos en esta glosa del país en su primer cuarto de milenio, temas como el indisimulado imperialismo que los USA ha desplegado a lo largo de su historia con respecto al resto del mundo, y singularmente con respecto a Latinoamérica, llamada a veces despectivamente su “patio trasero”, o el propio fenómeno del cine y cómo, desde la creación de Hollywood, Estados Unidos se “vendió “ como modelo al resto del mundo, o el famoso “sueño americano”, que con cierta frecuencia termina en pesadilla, o la defensa de la democracia, pero una democracia “americana”, un modelo sin duda legítimo pero no necesariamente el único posible.
Sobre todo ello, y algunas cosas más, esperamos poder ir hablando en los próximos días, semanas y meses, en lo que nos gustaría que fuera un verano en el que poder hablar a calzón quitado (hay frases hechas que parecen pintiparadas para según que estaciones, en este caso el estío…) de esos 250 años de los USA en el cine, con sus luces, que son muchas y evidentes, pero también con sus sombras, que las hay...
¿Os apuntáis?
Ilustración: Imagen del Monte Rushmore, con la efigie de algunos de los grandes presidentes del país, uno de los emblemas simbólicos de Estados Unidos.
Próximo capítulo: Estados Unidos cumple un cuarto de milenio: los USA en la pantalla. La Guerra de la Independencia (II)