Pelicula:

C I N E   E N   P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN FILMIN

Georges Simenon (Lieja, Bélgica, 1903 – Lausana, Suiza, 1989) es uno de los grandes escritores francófonos del siglo XX. Aunque es sobre todo conocido por el ciclo de novelas policíacas protagonizadas por el comisario Jules Maigret, escribió otros muchos textos, esencialmente narrativos, en formato de novela y cuento, tanto con su propio nombre como con numerosos seudónimos. Se le considera el escritor belga más importante de la historia del país, y es el tercero de los autores francófonos más vendidos de toda la historia, tras Verne y Dumas (que ya es decir…).

Pero, como decimos, Simenon es muy popular sobre todo por sus novelas con Maigret como protagonista, que han sido llevadas reiteradamente al cine, siendo quizá los audiovisuales más conocidos El comisario Maigret (1958), de Jean Delannoy, con Jean Gabin, que hacía un policía muy potente; la serie británica Maigret (1992), de la prestigiosa Granada Television, con un no menos carismático Michael Gambon como el comisario; y mucho más recientemente Maigret (2022), la versión que hizo Patrice Leconte con Gèrard Depardieu, quien, ciertamente, era una elección plausible, aunque el film resultó bastante flojo. Curiosamente, la que se reputa mejor versión de una novela de Simenon sobre Maigret es La tête d'un homme (literalmente, “La cabeza de un hombre”), rodada en 1933, hace casi un siglo, una de las obras maestras del pionero Julien Duvivier.

Ahora es Pascal Bonitzer, bajo los auspicios del productor franco-tunecino Saïd Ben Saïd, el que se ha encargado de llevar a la pantalla, de nuevo, a uno de los detectives más populares, al menos en los países de habla francófona, aunque evidentemente Maigret es menos conocido en otros ámbitos geográficos que Poirot o Miss Marple. A cambio, los casos que investiga Maigret, en las novelas de Simenon (y, con frecuencia, en sus adaptaciones audiovisuales) son más humanos, más creíbles que las muy alambicadas y artificiosas intrigas de Agatha Christie.

Bonitzer (Paris, 1946) es un veterano guionista y actor francés que también se ha desempeñado, aunque en menor medida, como director. Como tal no es un cineasta especialmente destacado, pero sí es cierto que sus films son solventes y generalmente amenos y correctamente narrados. Aquí, sobre guion propio, parte de la novela Maigret et les vieillards, publicada por Simenon en 1960. 

El comisario Maigret es llamado al Quai d’Orsay, el ministerio de Asuntos Exteriores francés, donde se le informa que ha de investigar la muerte de un embajador retirado, muerto a tiros en su casa en París. Cuando Maigret visita el lugar de autos, el cadáver aún está allí, esperando que llegue el forense. El cuerpo lo descubrió el ama de llaves del embajador, que está en schock. Pero el comisario sospecha que la mujer oculta algo, y ordena seguirla. Más tarde se entrevista con el sobrino del interfecto, que comió con él unos días antes. A partir de ahí se entera de que el embajador mantuvo una relación sentimental durante décadas con una princesa que estaba casada, y que recientemente había enviudado…

Las peculiaridades de esta por lo demás bastante clásica adaptación estriba en el hecho de que, aunque no lo parezca, la acción se desarrolla en nuestro tiempo, en los años veinte del siglo XXI; aunque la ambientación busca parecerse, en atrezo, vestuario y decoración, a las películas de los años sesenta o setenta, en realidad hay elementos que nos hacen ver claramente que estamos a finales de este primer cuarto de centuria veintiuna, por detalles tan de este tiempo como el hecho de que uno de los personajes de la trama tiene un amante con el que ha ligado por… Tinder, rijosa aplicación que, por supuesto, no existía (ni había idea de que fuera a existir…) en los años sesenta o setenta, o también el hecho de que, en algún momento, le digan al comisario que está anticuado porque no tiene móvil (aunque no se vea ni un solo celular en toda la película…).

Por lo demás, como decimos, estamos ante una versión clásica, lo cual se agradece, aunque no hubiera estado de más alguna actualización más aparte del detalle de Tinder y similar. Aquí Maigret es bastante serio, incluso taciturno: vamos, nada que ver con Chiquito de la Calzada… Lo vemos también en su faceta de hombre de hogar, más normal, más campechano, en una buena relación con su esposa, una Irène Jacob ya más madura de como todos la recordamos, y como siempre estupenda en su papel. 

Como suele suceder en este tipo de “who-do-nit”, de “quién-lo-hizo”, hay una única trama aunque tenga las ramificaciones correspondientes tanto de la vida anterior del difunto como de los personajes que pudieran considerarse sospechosos. Es verdad, eso sí, que la intriga, a ratos, se hace algo farragosa, pero en general se sigue bien. 

Conforme a lo que demanda nuestro tiempo, el final es ambiguo: aunque ya resuelto el asesinato, un inesperado giro final, situado meses después de los hechos y de la resolución del caso, arroja dudas sobre si esa resolución fue, en realidad, como parecía: y es que ya sabemos que, si hay una palabra que, en cine (bueno, en todo…), caracteriza al siglo XXI, esa es revisionismo…
 
La música del ruso Alexei Aigui resulta intrigante, ligeramente inquietante, muy adecuada a la historia que se nos cuenta. Delis Podalydès, miembro de la Comédie Française, resulta un Maigret interesante, personal; quizá no tenga el carisma de Gabin o Depardieu, pero es un comisario muy apreciable.



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80'

Año de producción

Maigret y la muerte del embajador - by , Aug 14, 2026
3 / 5 stars
Maigret en los tiempos de Tinder