Serie: El caballero de los Siete Reinos

ESTRENO EN HBO MAX

Desde el estrepitoso éxito de la serie Juego de Tronos (en lo sucesivo JdT, para abreviar) (2011-2019), los textos escritos por el autor literario, George R.R. Martin (a través de su hasta la fecha inconclusa saga denominada Canción de hielo y fuego) se han convertido, lógicamente, en objeto de deseo por parte de productoras de toda laya, si bien el escritor, sabedor de que autorizar muchos productos sobre el tema podría matar la gallina de los huevos de oro, solo ha accedido a un par de series, La casa del dragón y esta El caballero de los Siete Reinos, ambas precuelas del relato contado en la mentada JdT. Hay también algunos proyectos para hacer “spin-offs”, como uno en torno a la figura de Jon Nieve.

El caballero de los Siete Reinos parte de una trilogía de novelas cortas publicada por Martin entre 1998 y 2010, con los títulos El caballero errante, La espada leal y El caballero misterioso. Su adaptación a la televisión, auspiciada por el gigante HBO, se desarrolla por ahora en una temporada de 6 capítulos, si bien hay ya otra confirmada.

La historia se desarrolla en los mismos Siete Reinos donde tiene lugar JdT, pero 100 años antes. Reina la Casa del Dragón, con el monarca Daeron II, llamado El bueno (que ya era raro entre los Targaryen…). Conocemos a Dunk, hipocorístico de Duncan, un tipo tan extremadamente alto como ingenuo, que acaba de enterrar a su mentor, Ser Arlan, que lo salvó siendo niño de la indigencia y le ha inculcado sus valores de caballero errante, lo que Dunk aspira a ser a la muerte del que ha sido como su padre. Sin saber qué hacer, se dirige a participar en el Torneo de Vado Ceniza, donde espera encontrar la gloria y un puesto al servicio del rey. En una posada en la que pernocta se encuentra con un niño, Egg, con la cabeza afeitada, bastante tocapelotas. Cuando se marcha, el niño, sin que se dé cuenta, va tras él, y aunque sin quererlo, Duncan termina aceptando que viajen juntos. Una vez en el campamento donde se va a celebrar el torneo, Dunk comprueba que las posibilidades de participar en el evento son remotas, así que tendrá que esforzarse para conseguirlo…

Lo cierto es que la serie busca evidentemente captar al numerosísimo público fan de JdT, aunque la verdad es que, vista la serie, hay pocos agarraderos para ellos, más allá de que aparezcan algunos miembros de la odiada casa entonces reinante, los Targaryen, aunque en esa época aún gobernaban monarcas medianamente decentes… Pero hay otro asidero argumental que nos parece curioso, y que no debió pasar inadvertido a George R.R. Martin cuando escribió el primero de los cuentos, El caballero errante, en el que se basan estos 6 primeros capítulos: nos referimos a la (a nuestro entender evidente) inspiración de los personajes principales, Ser Duncan el Alto, y Egg (de cuya filiación real -a veces las palabras con diversas acepciones son providenciales…- nos enteraremos al final del tercer capítulo…) en nada menos que nuestros Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza, siendo (o pretendiendo ser…) Dunk un caballero errante, lo más parecido al caballero andante que quería ser Alonso Quijano, y poniendo el pequeño Egg, como Sancho, el sentido común y la sensatez que le falta a su jefe: Don Quijote, porque tenía frito el seso de tanto leer novelas de caballería, como sabemos; Ser Duncan, porque directamente era más simple que un botijo, aunque, eso sí, honrado a carta cabal, como le enseñó su maestro y mentor, Ser Arlan. 

No será la única referencia cultista en la que Martin se debió inspirar, quizá, cuando escribió el cuento, porque (sin destripar nada) convendría citar aquella conocida novela de Robert L. Stevenson conocida como Príncipe y mendigo, que algo tiene que ver también con cierta peripecia central en la serie…

Tiene un problema el audiovisual, o al menos esta primera temporada, y es una llamativa falta de fuelle en sus tres primeros capítulos, en los que no parece encontrar su tono; entendemos que Martin y su co-creador, Ira Parker, querían describirnos prolijamente a los dos personajes principales, pero, miarmas, hay una cosa que se llama economía de lenguaje que no necesita 120 minutos para enterarnos que Dunk es un botarate y que Egg esconde más secretos que el MI6 y el Mossad juntos…

Menos mal que, a partir del final del tercer capítulo (donde nos enteramos de la tostá esencial de la temporada), y ya en los otros tres siguientes episodios, la serie arranca definitivamente y consigue captar plenamente el interés del espectador, combinando escenas dramáticas, que giran generalmente sobre el concepto del honor y la honradez de Dunk y sobre la renuencia de Egg a los suyos (sobre lo que no se puede decir mucho más para no revelar el pastel…), con poderosas escenas de luchas, con los caballeros peleando denodadamente por sus vidas, en refriegas que se alejan, con buen criterio, de las alambicadas coreografías tan habituales en estos casos, resultando ser mucho más brutales, caóticas y terribles que suelen ser en este tipo de productos.

Es interesante, en este sentido, el papel del protagonista, Ser Duncan, que resulta ser lo opuesto al canon del héroe, tanto de JdT como de cualquier otro audiovisual de “espada y brujería” (que ese es el subgénero de esa miniserie); y es que Dunk es un antihéroe, está absolutamente angustiado ante la inminencia del combate, con más miedo que siete viejas, vomitando cada dos por tres antes de entrar en liza, justo lo contrario de los héroes de JdT (Ned y Rob Stark, Jon Nieve, Jaime Lannister, incluso su hermano Tyrion), todos ellos héroes de una pieza.

El mejor capitulo es, a nuestro entender, el quinto, combinando dos momentos históricos muy diversos, la preadolescencia de Dunk, contada en flashback antes de conocer a su maestro, siendo el pobre diablo el último eslabón de la cadena social (ladrón de cadáveres…), y posteriormente, ya en el tiempo presente de la historia narrada, con la gran espectacularidad en las luchas de los caballeros, escenas hechas con gran realismo, siendo de lo mejor de la serie, al reproducir con verismo la crudeza de los combates y el desbarajuste típico de este tipo de enfrentamientos armados.

También es de interés el delineamiento de las personalidades de los dos protagonistas: Dunk, un simple que, sin embargo, es un hombre cabal, realmente noble en el mejor de los sentidos, no en el de la supuesta sangre azul que, como bien sabemos, nada tiene que ver con la verdadera nobleza. El personaje del niño, Egg, es también interesante, sobre todo por la explicitud con la que el chiquillo quiere renunciar a un destino que (ya conocemos la historia a través de JdT…) finalmente lo alcanzará…

Buen trabajo de los dos protagonistas, el irlandés Pater Claffey, que da muy bien su personaje atolondrado y más bien obtuso, y el pequeño Dexter Sol Ansell, al que ya vimos, y admiramos, en un papel muy distinto, en la “feel good” A 500 millas de casa.

(22/08/2026)


El caballero de los Siete Reinos - by , Aug 22, 2026
3 / 5 stars
Ser Duncan de la Mancha y Egg Panza