Pelicula:

C I N E   E N   P L A T A F O R M A S
[Esta película forma parte de la Sección Oficial del ATLÀNTIDA MALLORCA FILM FEST’2026. Disponible durante tiempo limitado en FILMIN]

En 2022, el neófito director afromexinorteamericano Walter Thompson-Hernández (Huntington Park, California, 1988) presentó en el festival de Sundance su cortometraje If I go will they miss me, un docu-ficción que conseguiría el Premio del Jurado en el prestigioso certamen yanqui. A partir de ahí los esfuerzos del cineasta se han volcado en poder hacer una versión en largometraje, aunque partiendo de cero al hacer ahora una ficción pura, con la misma historia central del corto, pero adobada con sus propios recuerdos de la ciudad de Watts, en California, donde se crio, una ciudad cercana a un aeropuerto, con lo que la presencia de los aviones en los niños del barrio era una constante.

La historia se ambienta en nuestro tiempo (bueno, durante la presidencia de Obama, cuando Estados Unidos era aún predecible…), en una modesta barriada de viviendas protegidas en la mentada Watts. Conocemos a Little Anthony (al que todos conocen como Lil Ant), un chico afro de unos 12 años, dotado de una notable sensibilidad, fan de la mitología griega; su padre, Anthony (al que todos llaman Big Ant) ha salido de la cárcel recientemente y tiene una relación amor/odio con su hijo, al que ve como un blando que en un mundo tan duro como el que les ha tocado vivir no tiene nada que hacer; tiene otros dos hijos, una adolescente y otro más pequeño que Lil Ant. Big Ant, además de su esposa, Lozita, que le aguanta carros y carretas “por el bien de los niños”, tiene también una novia  con la que mantiene una relación puramente sexual, quizá como forma de evadirse de su propio hogar…

En la película, aunque es una ficción, hay un cierto componente documental, inevitable cuando se rueda en localizaciones reales como estas, y en buena medida con gente de la zona actuando ante la cámara, aparte de los actores profesionales que componen los personajes principales. El director tiene ideas creativas, como el plano de la tele con la pantalla hueca a través de la que vemos a los chicos acercándose por las vías del tren, semejando una imagen retransmitida cuando en realidad es verídica. La filmación es estilizada, incluso estilosa, huyendo claramente de la tentación del realismo sucio, lo que ciertamente se agradece, como si la modestia social tuviera algo que ver con el desaliño y la falta de higiene. Eso sí, los diálogos no son muy buenos que digamos, hablados en el “slang” típico de este tipo de zonas residenciales de clase baja, que no es que sea precisamente Shakespeare (ni siquiera Danielle Steele…).

La fascinación de Lil Ant, el pequeño, por la mitología, y en concreto por figuras como Pegaso, Poseidón o Ulises, es en buena medida el “leit motiv” del film, con las similitudes que, en su magín, realiza el chico imaginando a sus padres como héroes mitológicos (el padre como el dios del mar, la madre tal que Medusa, quizá por los pelos de rastas…), siendo él en alguna medida el Telémaco que espera y desespera por la vuelta de Odiseo (aunque aquí lo haga desde la cárcel, no desde Troya…), aunque cuando Ulises llega a Ítaca, o sea, a Watts, su actitud para con él sea bastante desconsiderada. Los aviones serán otro de los temas recurrentes, quizá incluso demasiado: si contamos los que aparecen en pantalla, volando o de juguete, nos vamos posiblemente por encima de los veinte aparatos…

Y es que, efectivamente, quizá en la película haya demasiados simbolismos; es interesante, incluso emocionante, la analogía entre la dura realidad del barrio (paro, droga, delincuencia, no futuro: los cuatro jinetes del Apocalipsis de la clase baja, y más si es de raza negra) y la mitología griega, pero la excesiva redundancia en esa analogía termina desactivando su valor, su intencionalidad. Hay también algunos toques mágicos que no se terminan de entender demasiado bien, como las repetidas escenas con chicos vestidos con camisetas blancas en actitud como de volar, unos chicos que corren con los brazos hacia atrás, como alas, como en Weapons, aunque estos son más mayores y evidentemente no hay la motivación de aquella estupenda peli de terror.

Es agradable el tono nostálgico, con mucha música de piano, que es ideal para crear atmósferas melancólicas, recurriendo la banda sonora incluso a canciones de bel canto, que ciertamente encajan bien en el contexto de la historia. Busca la película la poesía de la modestia, con guiños mágicos (ese Big Ant, literalmente, levitando, …), con una hermosa fotografía de colores y perfiles muy nítidos, de gran definición, y con una interpretación correcta, sin alharacas. 

Pero, a nuestro juicio, a la película le falta concreción, resulta a ratos bastante confusa, estando  bastante pillado por los pelos el paralelismo que se intenta trazar entre la historia de La Odisea y la de la familia protagonista, en una cinta interesante, esforzada, agradable, pero ciertamente con insuficiencias…

(07/08/2026)



Género

Nacionalidad

Duración

95'

Año de producción

Trailer

Si me voy, ¿me echarán de menos? - by , Aug 07, 2026
2 / 5 stars
Telémaco en California