Película: Batman forever Tras las dos primeras entregas de la saga de Batman dirigidas por Tim Burton, lo primero que salta a la vista en este tercer y morigerado capítulo es que el primitivo mentor ya no lleva las riendas: en efecto, se ha perdido en buena parte el tono tenebroso de los anteriores para buscar un estilo más joven. Joel Schumacher carece del talento de Burton y su personaje es, consecuentemente, más descafeinado.

Tampoco la dispersión de protagonismo ayuda a centrar la historia: cinco intérpretes tienen aquí casi igual rango. Así las cosas, lo único que realmente vale la pena (aparte de los magníficos efectos especiales, que se dan por supuestos) es la fascinante composición del pérfido personaje del Enigma que hace Jim Carrey, el actor de La máscara. Su don de la ebriedad anima a un personaje divertidísimo de puro malvado, comiéndose con papas no sólo al blanco Val Kilmer y su Batman, sino incluso al estupendo Tommy Lee Jones y su Dos Caras, y no digamos a Nicole Kidman, que se las quiere dar de vampiresa, o al eternamente soso Chris O'Donnell.

Película sin carisma ni personalidad, está a remolque de las anteriores y sí muy singulares, a pesar de que ha pretendido marcar distancias con éstas. Y es que no se es diferente porque se quiera, sino porque se sepa.

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Duración

121'

Año de producción

Batman forever - by , Jan 24, 2001
1 / 5 stars
Sin carisma