Película: Big eyes

Las vidas de personajes reales siguen inspirando al cine y en muchos casos con aspiraciones a los Oscar. Big eyes es la historia verdadera de Walter Keane, un pintor norteamericano que alcanzó el éxito a la mitad del siglo XX, en torno a los años 50 y 60, cuyos cuadros cobraron gran fama con unas pinturas de niños abandonados o productos de la guerra, de ojos grandes, que tuvieron una asombrosa notoriedad. Su fraudulenta mentira adquirió proporciones gigantescas con la que consiguió muchos miles de dólares, lo que le catapultó a la fama mundial aunque con el tiempo se supo que la autora en realidad era su esposa, Margaret Keane, reconociéndosele el mérito que la crítica atribuía a su marido, aunque algún crítico denostó el valor de su pintura con el creciente enfado del defraudador.

Esta película, que sigue el crecimiento como artista de Margaret y finalmente la batalla legal contra su marido, supone la vuelta del director Tim Burton al biopic tras haber hecho la del también director Ed Wood, con los mismos guionistas, Scott Alexander y Larry Karaszewski, especialistas en este género. En esta ocasión se aleja de sus habituales fantasías tétricas, de las grandes producciones de enormes presupuestos y efectos especiales, para hacer un film pequeño, que se ciñe al timador Walter Keane, que era un buen vendedor, pero no tenía ni idea de lo que era pintar, aunque quería hacerse un nombre como artista. Para ello manipuló a su esposa a la que le prometió obtener mucho dinero por sus cuadros pero a la que convenció para que le dejara firmar sus obras como autor de las mismas, llevándose la fama mientras ella trabajaba calladamente en la soledad de su hogar ocultando que era la autora sin que nadie le viera pintar. Esa era una actitud muy de la mentalidad de la mujer de la época, al ser una persona tímida y modesta, fácil de conformar. Cuando quiso rebelarse incluso la amenazó de muerte.

Para escribir el guion los autores investigaron en los periódicos este caso, lo que completaron con las declaraciones personales de la propia Margaret, quien en la actualidad tiene 86 años, mientras que Walter murió en el 2000. La cinta, que explora qué es el arte y el lado oscuro del mismo, trata del aspecto marginal de esos pintores que desarrollan en la sombra su afición con el sueño de alcanzar algún día la fama y que su arte sea reconocido, aunque otros nunca la logran. También desarrolla lo que es el marketing, capaz de vender una pintura sin que tenga ningún valor y la fuerza de los medios de difusión, que contribuyen grandemente a ello. Está igualmente el poder de la crítica que encumbra o hunde a un artista con sus comentarios o de descubrir el fraude como en este caso.

La película goza de un curioso triángulo compuesto por la dirección de Tim Burton, que parece haber vuelto a lo interesante que eran sus comienzos, y los otros dos lados compuestos por la estupenda interpretación que hacen Amy Adams, como la humilde esposa sometida a su marido, incapaz de contradecirle, y de Christoph Waltz, el típico vendedor, dicharachero y simpático, que saca dinero hasta de los carteles que anunciaban sus exposiciones, que se pasa un pelín en el juicio.
Ha sido nominada a tres Globos de Oro: a la mejor actriz (Amy Adams), al mejor actor Christoph Waltz, y a la mejor canción, de Lana del Rey.


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

106'

Año de producción

Trailer

Big eyes - by , Jan 09, 2015
3 / 5 stars
El pintor de los ojos grandes