Película: Cuando sube la marea El cine belga, pasado el tiempo en el que llegaba André Delvaux con cierta facilidad, es de difícil visión en España. A veces llegan algunos títulos aislados, como este de hermoso título, “Cuando sube la marea”, un pequeño producto en coproducción con Francia, hecho con tres perras gordas aunque con mucho entusiasmo. También es verdad que el mero entusiasmo no es garantía de calidad, y en este caso, reconociéndoles sus valores, que los tiene, hay que decir que no es una gran película.
Curiosamente está codirigida por la propia protagonista, Yolande Moreau, y Gilles Porte, suponiendo el debú de ambos en la realización, cosa que no se aprecia a simple vista, porque está dirigida con cierta soltura, sin las típicas tonterías de los primerizos.
Mezclando el teatro dentro del cine, a través de una gira por provincias del monólogo de una actriz, con una breve pero intensa historia de amor con uno de los espectadores, la película peca de morosidad; demasiados minutos, aunque apenas exceda la hora y media, para una historia que se podría haber resuelto en bastante menos; claro que en ese caso no habría tenido la duración estándar comercial que se exige a todo filme… Los mejores momentos están a cargo de la protagonista, una actriz cincuentona y metida en carnes que llena la pantalla (y no es sólo por cuestión de espacio físico...) con su sola presencia. Pero queda la impresión de que este mismo guión, en manos de realizadores más expertos y bregados en la temática romántica, podría haber dado mucho más de sí.

Género

Nacionalidad

Duración

90'

Año de producción

Cuando sube la marea - by , May 29, 2006
2 / 5 stars
Agradable, quizá insuficiente