Película: El pomo azul

Empezar a hacer cine sin apoyos de cierto peso es algo muy complicado. Por eso cae irremediablemente simpático cualquier empeño que, como este El pomo azul, consigue vencer todo tipo de resistencias y, con más moral que el Alcoyano, logra poner en pie su proyecto, rodarlo e incluso distribuirlo para su estreno nacional, quizá la asignatura pendiente de tanto film español como se queda en los anaqueles de las distribuidoras, cuando no en el cajón del despacho del esforzado productor.

Pero ello no debe hacernos perder de vista que, en casos como este El pomo azul, nos encontramos ante un producto, siendo benévolos, industrialmente deficiente y artísticamente tirando a romo. La película te gana, de entrada, por la peculiar propuesta argumental que plantea: parejita de novios que vive en infecta caravana busca piso; él, Juan, tiene pocas ganas de comprometerse, y además siempre procura escaquearse de todo lo que suponga dar un paso más en la relación; ella, Soledad (qué propio el nombre en este caso...), encuentra un anuncio que proclama que el matrimonio de ancianos propietario de una vivienda la regala a la pareja perfecta, para lo que hay que hacer casi un casting... Pero Juan, como siempre, delega en su hermano, el sacerdote Andrés, para que acuda con Soledad a los encuentros con el matrimonio veterano; y ya se sabe que las escopetas las carga el diablo...

Parte el film, entonces, de una premisa curiosa: un matrimonio al final de su vida, sin descendencia, regalará su vivienda a quien demuestre ser digno de ella; claro está que, entre el novio reluctante y el hermano del novio que se debate entre su golilla y su amor algo más que fraternal por su cuñada de facto, el conflicto está servido, si bien es cierto que el sendero por el que discurrirá la historia se ve venir de lejos, con lo que la supuesta originalidad queda pronto bastante periclitada.

Para Montse Bodas y Raquel Gómez Troyano supone su primer largometraje de ficción como directoras, tras algunos cortos. Lo cierto es que les queda mucho por aprender sobre la puesta en escena: aquí su planificación, tiros de cámara y dirección de actores deja bastante que desear, incluso con algunos clamorosos errores de continuidad. Se las intuye como cineastas que quieren demostrar personalidad, de ahí la utilización de algunos recursos hoy día poco frecuentes, como el gran angular y la cámara subjetiva (¡desde el desagüe lleno de agua de un lavabo!), pero lo cierto es que su historia carece de ritmo, en general también de interés, una vez que sabemos, antes de llegar a la mitad del metraje, cómo va a terminar la cosa, y, en resumidas cuentas, su película tiene un tono amateur que, ciertamente, la desluce. Ello por no hablar del mensaje más bien tirando a conservador que destila el film, y los trucos de (mal) guionista para justificar la desafección de la bella, cuando toque.

Tampoco los intérpretes se puede decir que estén eximios, sino más bien lo contrario. Los mejores, los viejecitos, Selica Torcal, veteranísima actriz mayormente de doblaje, y Ricardo Lacámara, que a pesar de su provecta edad, está haciendo cine y televisión desde hace apenas una década (eso es lo que se llama una vocación tardía...). De los demás poco hay que decir: Aurora González, que es la protagonista joven, apunta maneras, pero habrá de encontrar mejores cauces y manos más expertas que la guíen. En cuanto a Anzony Blanco (sí, curioso nombre de pila...) y Jairo Martínez del Hoyo, son manifiestamente mejorables.

En definitiva, un encomiable esfuerzo que, lamentablemente, no se ha correspondido con una mínima calidad que permita recomendar una película que, como decíamos al principio, por lo demás cae irremediablemente simpática.


Género

Nacionalidad

Duración

80'

Año de producción

Trailer

El pomo azul - by , Sep 10, 2018
1 / 5 stars
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