Película: La boda de mi mejor amigo Tras un afortunado debú en la realización cinematográfica con La boda de Muriel, el australiano P.J. Hogan se pasa al cine americano pero, afortunadamente y en contra de lo habitual en estos casos, mantiene en buena parte el talento demostrado anteriormente, y algo más raro aún, consigue hacer cine "de Hollywood" sin por ello caer en la estulticia dominante en Beverly Hills y aledaños.

Hogan, al que está claro que lo suyo son los himeneos (dos películas, dos temas de boda), aunque con un tratamiento sutilmente distinto al que se acostumbra en estos casos, plantea su filme como una cortinilla: comienza con el empalago más absoluto, con unos títulos de crédito deliciosamente edulcorados, con novia y coro cantando las excelencias de las bodas, para ir descorriendo esa cortinilla y dejando ver así las putaditas que es capaz de hacer una persona con tal de casarse con su amado.

Película sobre amores no correspondidos, recuerda en alguna medida otra comedia semejante muy reciente, Adictos al amor, en el sentido de que en ambas los enamorados se dedican a hacer la vida imposible a sus amantes o a los novios de éstos. Con un final inhabitual en este tipo de comedias, Hogan vuelve a desmarcarse de la tónica general, proponiendo una finta de notable ambigüedad, realzada por un Rupert Everett que, desde su personaje secundario, se lleva de calle todas las escenas en las que aparece. Película agradable pero de retranca amarga, confirma la inteligencia y habilidad de un cineasta a seguir.

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Duración

105'

Año de producción

La boda de mi mejor amigo - by , Jan 01, 2000
3 / 5 stars
Adictos al amor