Película: La noche de Varennes

Ettore Scola fue uno de los más interesantes directores surgidos tras la generación del Neorrealismo, la de los grandes maestros que hicieron el mejor cine italiano que se haya hecho nunca, entre los años cuarenta, cincuenta y sesenta: Rossellini, De Sica, Fellini, Antonioni, Pasolini. Tras ellos ninguno de los nuevos nombres itálicos estuvo a su altura, pero sí hubo algunos, no muchos, que alcanzaron notables cotas de calidad, como Scola, que se inició como humilde guionista en los años cincuenta para, a mediados de los años sesenta, iniciarse en la dirección, primero con films de poca monta, que fueron sus ejercicios de adiestramiento en la puesta en escena, para después, a partir de los años setenta, dar a conocer su verdadero rostro, el de un cineasta ecléctico, capaz igualmente de comedia y drama, de musical y cine histórico, siempre con capacidad narrativa, con amenidad, con cosas de contar.

De esta forma, Scola consiguió varios títulos de gran relieve, como Una mujer y tres hombres (1974), Brutos, feos y malos (1976), Una jornada particular (1977), Entre el amor y la muerte (1981), La sala de baile (1983), La familia (1987) y Splendor (1989). Aunque a partir de los años noventa su estrella se fue difuminando, su obra tiene un lugar de honor en la cinematografía italiana.

La noche de Varennes forma parte de ese núcleo duro de buenas películas scolanianas, tras una de sus cumbres, el potentísimo melodrama amoroso Passione d’amore, que en España llevó el título más bien pedestre de Entre el amor y la muerte. La noche... era una apuesta compleja: se trataba de llevar a la pantalla la huída de la familia real francesa tras la Revolución de 1789, vista desde la perspectiva indirecta de los pasajeros de una diligencia que sigue a otra carroza y que intuyen que el soberano y los suyos intentan escapar en ella de sus verdugos.

A través de estos personajes (entre ellos un Casanova ya decrépito, magistral Marcello Mastroianni), Scola traza un peculiar cuadro de un momento histórico irrepetible, el paso de la Edad Moderna a la Contemporánea, el momento en el que el absolutismo dejó paso al gobierno del pueblo (con todos sus matices, por supuesto...). Excelente la ambientación y el cosmopolita reparto, con franceses, alemanes, italianos y hasta un yanqui, Harvey Keitel, perfectamente imbricado en el elenco europeo.


La noche de Varennes - by , May 03, 2018
3 / 5 stars
Un momento histórico irrepetible