Película: Las mujeres perfectas En 1975 Bryan Forbes realizó una versión de la novela homónima de Ira Levin (novelista especializado en historias de intriga, famoso autor famoso de La semilla del diablo) que no tuvo éxito. Ahora, Frank Oz, más próximo a la comedia, realiza su versión y, como era de esperar, lo acerca más a su género, aunque nominalmente se trate de un thriller, una intriga. Cuenta la historia de una mujer, una triunfadora nata, que tras ser despedida de su trabajo se refugia con su marido en un pueblecito de Connecticut cuyas mujeres son sospechosamente perfectas. Algún despistado ha querido ver en esta película una retrógrada loa a la mujer tradicional, dedicada a las tareas del hogar y a su familia y fiel servidora de los deseos de su esposo; nada más lejos de la realidad. Precisamente lo que hay es un elogio de la imperfección que anida en la mujer, como en el hombre, aunque ello conlleve los inevitables roces y situaciones duras en las relaciones de pareja. Nada más falso que estas mujeres de sonrisa perenne, fidelidad perruna y entrega esclavista al cónyuge. Frank Oz, que no es precisamente un pardillo (véase, por ejemplo, la deliciosa Un par de seductores, que echa su cuarto a espadas también en el tema de la lucha de sexos), lo subraya con su habitual ironía, con los papeles positivos (la propia protagonista, Kidman, la desastrada Bette Midler) en contraposición a los terrones de azúcar andantes (peor, de sacarina...) que suponen Glenn Close (con sorpresa final, es cierto) "et alii". Es cierto que la historia es más bien lunática, con las mujeres robotizadas por sus maridos y esa especie de "paterfamilias" chalado que compone el siempre hipnótico Christopher Walken (quien, por cierto, termina como su personaje en Sleepy Hollow...), pero la película se deja ver, y su mensaje sobre las relaciones hombre-mujer es interesante y, porque no decirlo, alentador.

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90'

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Las mujeres perfectas - by , Aug 12, 2004
2 / 5 stars
Elogio de la imperfección