El actor Eric Caravaca, de evidente origen español, estuvo en el Sevilla Festival de Cine de 2005 presentando esta película. No es una gran obra, pero sí habla de ciertos sentimientos, seguramente inclasificables: podríamos definirlo como la fascinación por la vida de los otros, en este caso de alguien tan especial como el propio hermano del protagonista, ambos distanciados desde años atrás, pero sobre el que tendrá que volver el personaje central cuando el hermano muere. Entonces, para poner en orden la herencia, fundamentalmente el destino de la casa propiedad del difunto, el protagonista se traslada a la localidad de su residencia, y viene a parar como inquilino en el pequeño hotel de la mujer, y el resto de su familia, que compartió los últimos años del muerto. Esa visión del protagonista sobre la vida de su hermano, sin que los desprevenidos propietarios del hotel conozcan su parentesco con él, le aportará una nueva perspectiva sobre el fallecido, pero también le implicará afectivamente con las personas que le amaron.85'