Película: Luna de papel Cuando se sigue la obra de un autor se puede adivinar fácilmente su línea y las intenciones que lleva al expresarse en el medio cinematográfico. Peter Bogdanovich fue crítico, escritor y teórico del cine, autor de algunos libros sobre el Séptimo Arte, que sintió la inquietud, como muchos de sus colegas de la Nueva Ola francesa, de ponerse tras una cámara y dirigir películas.

El film que encabeza su filmografía es Target, al que seguirían ¿Qué me pasa, doctor?, The last picture show, Luna de papel y Una señorita rebelde. A juzgar por las obras suyas que conocemos, Bogdanovich parecer querer hacer un constante homenaje con sus cintas a los grandes maestros que le precedieron, de los que él aprendió y criticó con anterioridad al momento de subir al tren en marcha de la dirección cinematográfica.

Target era un homenaje al cine de terror, y ¿Qué me pasa, doctor? es una película hecha con técnica y gags de cine rancio, donde seguían funcionando perfectamente los viejos trucos del cine mudo, de las tartas de crema lanzadas a la cara de los protagonistas o las vertiginosas carreras con chapuzón incluido. En Luna de papel el homenaje continúa. Y casi diríamos sin temor a equivocarnos que va muy directamente dirigido a Charles Chaplin. Este film nos recuerda en muchos momentos a El chico, de Chaplin, tal vez por la similitud de parejas, vagabundo-chico, timador-chica, o por el chaplinesco final de la cinta, que se nos antoja similar al de Tiempos modernos.

Todo el mundo se extrañó cuando vio la película en el Festival de Cine de San Sebastián 1976, por ser en blanco y negro. Pero la intención de su productor y realizador era hacer un film que se desarrolla en los años veinte, con la técnica del cine de aquella época, aproximándose más así a esos clásicos a los que homenajea. El estudioso del cine pronto capta la intención y lo agradece, y el que asiste a ella buscando el entretenimiento y la diversión de una buena comedia americana, olvida la ausencia del color, porque rápidamente es captado por las aventuras que llevan a cabo la familia O’Neal, Ryan y Tatum, padre e hija respectivamente, y por el buen trabajo que efectúan ambos, valiéndole a la pequeña la consecución del Oscar, que arrebató a Linda Blair, la protagonista de El exorcista, igualmente nominada para la estatuilla. La niña, con su simpatía arrolladora y la picardía que pone a su personaje, rápidamente se mete al espectador en el bolsillo. Las correrías de ambos se suceden sin intervalos, aunque parezcan estar distribuidas en compartimentos estancos, lo cual no rompe en ningún momento el ritmo de la cinta.

Basada en la novela de Joe David Brown titulada Addie Pray (publicada en España a raíz del estreno de la película), está perfectamente ambientada en los años veinte, en esos tiempos de miseria y escasez, contribuyendo a dar el clima desde el vestuario a los grandes shows radiofónicos, con melodías apropiadas de la época, como la que da título al film. Bogdanovich nos divierte una vez más con un sano film y nos demuestra que sabe hacer cine, incorporándose así a la larga lista de notables nombres que hicieron grande a la comedia americana de una época dorada del cine de Hollywood.

Tatum O’Neal ganó además el Globo de Oro y el David de Donatello. Peter Bogdanovich consiguió en el Festival de San Sebastián la Concha de Plata y el Premio Especial del Jurado.

Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

102'

Año de producción

Luna de papel - by , Dec 28, 2013
3 / 5 stars
Nacimiento de una actriz