Película: Primer Hay películas independientes, inscritas en géneros como el fantástico y la ciencia ficción, hechas con tres perras gordas, que dejan huella. Estoy pensando en filmes como "Cube", "Pi" o la argentina "Moebius". Son filmes que sugieren antes que muestran, abren posibilidades insospechadas y permiten crecer al espectador haciéndole buscar nuevos senderos. Sin embargo, a veces también llega algún gato con una lustrosa piel de liebre, como es el caso de este "Primer", rodado con un presupuesto irrisorio, 7.000 dólares, al cambio algo así como 5.500 euros, menos de un millón de las antiguas pesetas. Esa escasez presupuestaria ciertamente no se nota demasiado; si acaso en los títulos de crédito, con ocho o nueve personas que lo hacen absolutamente todo, desde dirigir a interpretar, pasando por el que lleva los cables, y con ese enternecedor "catering" suministrado por la mamá del productor-director-guionista-fotografo-músico-actor, un hombre orquesta que responde al nombre de Shane Carruth; pero la historia que se cuenta ya es otra cosa. Y que conste que la idea es más que interesante: dos ingenieros que trabajan inventando chismes en sus ratos libres descubren casi por azar una máquina que es capaz de enviarlos adelante en el tiempo, horas o días, pero además en duplicados de sus cuerpos, que permanecen como hibernados en cajas oblongas (sí, con un sospechoso parecido a sarcófagos, es cierto). Ello les permitirá, lógicamente, considerables ganancias dinerarias, apostando en bolsa por valores que saben van a subir, y jugadas por el estilo. Pero también afectará profundamente a sus vidas.
Lo malo es que esta estimulante sinopsis no se corresponde después con una narración mínimamente coherente. Parece que Carruth, el autor total del filme, conociera el aforismo español: ya que no somos profundos, al menos seamos oscuros. Así debe ser, porque lo que debería ser sugerencia termina siendo confusión. En más de un momento el espectador se pregunta, ªy éste, ¿quién es, el cuerpo original, el doble, o la madre que lo parió?" A lo mejor es ésa última opción... No es una película lograda este "Primer", aunque hay que reconocerle un gran esfuerzo por fascinar al público, cosa que con alguna frecuencia consigue: y es que el espectador puede dejarse llevar por esta trama inconexa, donde faltan todos los cabos del mundo, pero en la que la aparición fantasmagórica del almacén donde los ingenieros duermen el sueño que les lleva al futuro produce un raro escalofrío, como de cementerio o central nuclear, y las escenas repetidas según sea el cuerpo titular o su suplente confieren una sensación de "deja vu" que deja un regusto inquietante. No sería justo despacharlo sin más: este Carruth tiene ideas interesantes, y será cuestión de que las pula y las consiga enhebrar con algo más de coherencia. A lo mejor debe recordar que el cine no es como las matemáticas, que es su primera vocación: son lenguajes distintos, que pueden mezclarse pero con sumo cuidado: si no, la mixtura obtenida puede ser tan inestable como la nitroglicerina...

Dirigida por

Nacionalidad

Duración

75'

Año de producción

Primer - by , Jun 17, 2005
2 / 5 stars
Ya que no somos profundos...