Película: Tigre y Dragón El imprevisible Ang Lee ataca de nuevo, otra vez dando un giro brusco en su carrera, que ha pasado por ahora de la comedia de enredo gay de El banquete de boda a la generosamente salpimentada comedia romántica de Comer, beber, amar, pasando por la adaptación de un Jane Austen en la mejor tradición "british" en Sentido y sensibilidad y, para remate de los tomates, una crónica de los airados "seventies" USA en La tormenta de hielo. ¿Qué le faltaba a esta heterogénea aunque notable filmografía? Pues una, literalmente, "de chinos", para hacer honor a su origen étnico (taiwanés). Eso es Tigre y Dragón (esquemático título para el título internacional, Crouching tiger, hidden dragon, que viene a ser Tigre agazapado, dragón escondido), una singular revisitación del cine de artes marciales que hizo furor en los años setenta, a raiz del éxito de Bruce Lee.

Pero el filme de Ang Lee no es, como cabría esperar, un mero filme de golpes de kárate, sino que combina con habilidad y sutileza las habituales luchas de este tipo de cine (aquí llevado al virtuosismo con técnicas similares a las de Matrix) con una honda historia de venganza, rebeldía, amor y sacrificio, la crónica de la represión de una mujer, el maestro que intentará encauzarla y cómo ambos, y sus seres amados, se verán involucrados en un desenlace fatalmente trágico: todos sabemos, desde Séneca, que no se puede escapar al dedo del destino.

Técnicamente perfecta, con las escenas de lucha oriental más impresionantes que se hayan filmado jamás, la nueva cinta del taiwanés peca tal vez de cierta morosidad en su planteamiento dramático, que no se corresponde con el vertiginoso ritmo de las extraordinarias secuencias de combate. Sin embargo, la simbiosis de sentido y marcialidad no rechina (con perdón, dado el paisanaje...), sino que resulta un producto sólido, de espléndida factura y con cosas que decir.

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115'

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Tigre y Dragón - by , Mar 01, 2001
3 / 5 stars
Sentido y marcialidad