Película: Wilbur se quiere suicidar La directora danesa Lone Scherfig se dio a conocer internacionalmente con Italiano para principiantes, parcialmente adscrita a la vaina de Dogma'95. Afortunadamente alejada ya de la majadería dogmática, ofrece ahora (mejor, dicho: hace dos años; hay que ver lo que tarda en llegar, a veces, el cine no USA) una obra más libre, paradójicamente en tanto que más encorsetada conforme a los esquemas del cine de siempre. Como ya hemos visto en otros cineastas dogmáticos que han vuelto al redil del cinematógrafo a la vieja usanza, el regreso le ha sentado muy bien. Y no es que Italiano... fuera una tontería, que no lo era, pero la sensación de credibilidad que aporta esta nueva película es bastante superior. Y eso que parte con un pie forzado difícilmente tragable: un treintañero lleva intentando suicidarse bastante tiempo, pero su hermano (y a veces otras personas, o el mero azar) lo evita a tiempo. Lo chocante es que no sabemos muy bien por qué ese frenesí suicida en un hombre sin mayormente problemas; si acaso, parece haber cierto trauma familiar de su infancia, en cualquier caso nada escabroso y nada que no pase con el tiempo. Pero el buen hombre no tiene otra cosa en que pensar que en atiborrarse de pastillas, cortarse las venas, colgarse de la lámpara, asfixiarse con gas... en fin, todo un surtido manual de suicidas que es lo más flojo del filme. El resto es bastante mejor: la relación sentimental, primero tan pudorosa, entre el hermano del suicida y la madre soltera que acude casi diariamente a la librería de lance que poseen los dos hermanos; el amor que, calladamente, nace entre el chico de tendencias suicidas y su cuñada, los dos a la vez abochornados por su pasión pero incapaces de resistirse a ella; el ambiente cuasi lunático del hospital en torno al que gira buena parte de la trama; la gravísima enfermedad del hermano casado, que, junto al incipiente amor, permite al memo suicida darse cuenta de su estúpida postura, confiriéndole, por fin, un aliento vital por el que vivir, aunque para ello su hermano, que tantas veces le salvó, se quede en el camino... Una hermosa película, como las de antes, libre y sencilla, con actores nada conocidos que funcionan perfectamente, una obra humilde que te gana por su, a la vez, simple y compleja cotidianidad.

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Duración

105'

Año de producción

Wilbur se quiere suicidar - by , Jun 08, 2004
3 / 5 stars
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