Rafael Utrera Macías

Ignacio: personalidad emprendedora, multipolar, heterogénea

En capítulos precedentes hemos aludido a la heterogénea y multipolar singularidad de este andaluz y a algunos episodios de juventud vividos en Sudamérica o en otros lugares de su propio país. 

Ya su capacidad organizadora y económica para llevar a cabo los actos “del 27” orientan hacia una personalidad tan activa como generosa. Léanse, en tal sentido, las opiniones de los componentes del grupo asistente al Ateneo sevillano en el homenaje a Góngora; van más allá del agradecimiento. 


Un llanto en versión Lorca

García Lorca, que lo conocía muy bien y, al tiempo, lo admiraba mucho, estructuró su poema de forma muy personal, pero, a la vez, percibiendo “el sentido vegetal de las ideas y las cosas”, como bien supo expresarlo y definirlo Ortega y Gasset. La humanización que se desprende de su lectura hará que el lector evoque, sin pretenderlo, las Coplas manriqueñas; el encadenamiento de los “qué” admirativos para encadenar los octosílabos, la repetición positiva en el comienzo de “gran”, referido a torero y serrano, para, seguidamente, hacerlo contrastar, mediante la antítesis, con blando y duro, añadiéndole las correspondientes exclamaciones, lo que convierte la estrofa, en su brevedad, en una afrenta a la inesperada muerte del personaje.

Lorca organiza la sucesión de los hechos mediante una “estructura” lineal conformada según la consecución de los mismos: la sangre derramada; el cuerpo presente; el alma ausente…; momento que se organiza sobre el diálogo con el difunto, y con el modo propio de la evocación.  Al tiempo, el uso de los colores está referido a situaciones o circunstancias precisas, concretas, que subrayan o ponen en valor la situación de referencia. Del mismo modo, la imaginación del poeta se muestra tan fructífera que las metáforas se prodigan ilimitadamente, de manera que quedan engarzadas unas estrofas con otras. 

Las metáforas se enredan, como bloques de cerezas, y, ello, tanto en las tradicionales y clásicas como en las más modernas y ajenas a obligados paralelismos semánticos. Las diferencias formales son menos interesantes que a aquellas a las que el poeta relaciona y lleguen a producir en el lector la tan oportuna como inesperada reacción, ya sea sentimental, ya intelectual. Cuando la lógica gramatical/semántica se pone en entredicho, otros modos expresivos justificarán el decir y lo dicho. Es la capacidad imaginativa la que ordena (o desordena) la composición sintáctica, la semántica última que impone sus sentidos y valores. El control racional deja paso, de buena gana, “al dictado de la imaginación” y por ello, no es extraño encontrar aseveraciones poéticas que, aparentemente al menos, parecen apoyarse en contradicciones lógicas, en perversiones, respecto al uso del término en la lengua común. 

Las atribuciones incoherentes se hacen frecuentes en el Llanto; así, por ejemplo, “¡Oh sangre dura de Ignacio”; “…pasaba su triste lengua”; “…resbalando por cuernos ateridos”.

Del mismo modo, la simbología se hace presente en variadas formas: 
-aisladamente: “…la lucha entre paloma y leopardo…”.
-acumulación: “¡Qué tremendo con las últimas/ banderillas de tinieblas!”.
-complejidad: la piedra, simbolizando la muerte, complejiza su significación con una pluralidad de aspectos.

Más allá de tales significaciones, los recursos poéticos utilizados por Lorca son tan sugerentes como personales; se diría que el entramado poético organizado en el texto, rezuma un incontenible efecto sentimental en el recuerdo del amigo, lo que conlleva un efecto desgarrador en su ánimo, espíritu, recuerdo, relaciones humanas, etc. 

La exaltación poética llevada a su máxima expresión porque la causa así lo merecía. 


Bibliografía

--ABC, Cincuenta años de un torero de leyenda. Ignacio Sánchez Mejías, 12, agosto, 1984, Los Domingos de ABC.

--Díaz Pérez, Eva (2025), Sánchez Mejías, alma de la Generación del 27, Diario de Sevilla, 14, diciembre, 2025

--José F. Ortuño/ Olmo Figueredo. “Ignacio Sánchez Mejías. Más allá del toreo”. www.Ignacio Sánchez Mejías.com

--Lázaro Carreter, Fernando (1984), “Lectura del Llanto de García Lorca”, Los Domingos de ABC, 12, agosto, 1984

Antología poética en obras completas o divulgativas de los autores:

- Alberti, Rafael: “Verte y no verte”.

- Diego, Gerardo: “Presencia de I. Sánchez Mejías”.

- García Lorca, Federico: “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”.


Ilustración: Portada de la edición príncipe del poemario Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, de Federico García Lorca, publicado en Madrid en 1934 por Cruz y Raya.