Película: En la playa sola de noche

Hong Sang-soo es uno de los cineastas surcoreanos más prestigiosos del momento. La mayor parte de sus últimos films, En otro país (2012), Ahora sí, antes no (2015) y Lo tuyo y tú (2016), se ha estrenado con normalidad en Europa, lo que es todo un record para un director de un país, Corea del Sur, económicamente exitoso, pero que, sin embargo, no consigue difundir su cine en Occidente con facilidad; en puridad es lo que le pasa a toda cinematografía que no sea la norteamericana o, por extensión, la británica.

El cine de Hong es ciertamente peculiar: busca con frecuencia la experimentación formal, a veces con éxito (por ejemplo, en la mentada Ahora sí, antes no), y otras dejando bastante que desear (cfr. En otro país), aunque siempre hay que reconocerle la valentía de hacer un cine a contracorriente, un cine en el que el espectador no puede ser un ente pasivo sino alguien activo, alguien al que se le proponen historias distintas, contadas de formas diversas.

En la playa sola de noche está contada en dos capítulos. En el primero veremos a la protagonista, una actriz treintañera que, tras romper con su amante, el director de sus películas, viaja hasta Hamburgo a visitar a una amiga de más edad. Allí pasa algún tiempo para, finalmente, volver a Corea, a la ciudad de Gangwon, donde se reencuentra con algunos viejos amigos, algún antiguo novio e incluso con su examante, que ha vuelto a dirigir cine tras una grave depresión tras su ruptura.

Curiosamente, la nueva película de Hong apenas hace experimentos formales: salvo una especie de doble final (que no destriparemos para no hacer “spoilers”), el resto está contado con una narrativa convencional, sin por ello decir que sea estándar: porque Hong tiene poco de estándar, como confirman sus larguísimos planos-secuencia en los que deja a sus intérpretes hablar, con una verborrea que a ratos suena a improvisada, y quizá lo sea, sobre cuestiones de toda laya, aunque generalmente sobre eso llamado amor, o sexo, o ambas cosas. Sentimientos, entonces, como casi siempre en su cine, sentimientos en forma de palabras, de largas conversaciones entre sus personajes, que se hacen más diáfanos, más sinceros conforme el alcohol suelta brutalmente sus lenguas: entonces se harán cristalinos, transparentes, y la protagonista les contará sus vacaciones sexuales en Alemania, donde se resarció de las amarguras de su frustrada relación en Corea, pero también nos enteraremos de los gustos más o menos secretos, de las afinidades, de las represiones de sus amigos, o conocidos: el ser humano al desnudo.

La protagonista, Kim Min-hee, se ha convertido prácticamente en la musa del director desde que trabajó para él por primera vez en Ahora sí, antes no, participando desde entonces hasta ahora en todos sus nuevos trabajos. También Jeong Jae-yeong es habitual en el cine de Hong: ambos pertenecen a la peculiar escuela de interpretación asiática, donde la interiorización no es especialmente importante, y sí la gesticulación y la declamación.

Cine finalmente sobre la búsqueda del amor, el sexo como lenitivo, la redención tardía, el consuelo como ensoñación, un hermoso verso del poeta y cantautor, precozmente malogrado, Park Jongha, recitado por uno de los personajes, quizá sintetiza el sentido de la película cuando canta “del amor sofocante también/ habrás de liberarte y arrojarlo”: amén…


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101'

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En la playa sola de noche - by , Dec 14, 2017
3 / 5 stars
Del amor sofocante también