Película: La flor de mi secreto

Vuelve a recuperar el pulso Almodóvar tras el fiasco de Kika, compendio de lo peor de su cine sin ninguna de sus virtudes. La flor de mi secreto supone un retorno al género en el que mejor se desenvuelve, el melodrama femenino, como en ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, e incluso, aunque parezca hecha en clave de comedia, en Mujeres al borde de un ataque de nervios. Porque su tema es, de nuevo, el desamor, ese momento tan temido en el que la razón de tu vida se desafecta, encuentra otro motivo para vivir, dejándote en el más absoluto de los desamparos sentimentales.


Ésa es la historia, dolor y vida, de esta secreta escritora de novelas rosas que drásticamente se vuelven negras, que barrunta pero no quiere creer que su pareja tiene ya otro sujeto amoroso: es la ley del deseo, pero sobre todo la ley del más fuerte, la primacía del que se siente amado sobre el que ama.


Muy bien llevada en su línea argumental central, con auténtica tensión cinematográfica y su habitual creatividad visual, el filme se ve lastrado sin embargo con las líneas colaterales, con esa manía almodovariana de la dispersión de temas, como la historia de la chacha bailaora y su hijo (improbables Manuela Vargas y Joaquín Cortés) o la de la madre y la hermana de la protagonista, que parecen una versión cheli de la Omaíta de los Morancos. Por encima de todos, Marisa Paredes hace un trabajo de excepcional intensidad, en un personaje hecho a su medida que no podrá agradecerle suficientemente a Almodóvar.


 


La flor de mi secreto - by , Jul 25, 2017
3 / 5 stars
Dolor y vida