Película: La patrulla

Pedro Lazaga, quien fuera uno de los más prolíficos directores españoles de los años sesenta y setenta, especializándose en ese tiempo en un tipo de rodaje rápido y sin complicaciones, generalmente en comedietas intrascendentes, tuvo sin embargo unos inicios en los que se erigió en ilusionante esperanza para hacer un cine distinto al habitual en la España de la época, sobre todo con su vigoroso thriller de presidiarios Cuerda de presos (1956), en una década, los años cincuenta, que fue la mejor de su carrera. Un par de años antes, sin embargo, hizo esta La patrulla, que no pudo evitar el tono ideológico franquista de buena parte del cine de ese tiempo.

El día del final de la Guerra Civil, en los alrededores de Madrid: una patrulla de cinco hombres se conjura para, 10 años después, volver a encontrarse en ese mismo lugar, “si el lugar existe y existimos nosotros”, conforme dice uno de los personajes. En ese tiempo dos de ellos se enamorarán de la hermana de un chico que se les acercó cuando se hicieron la foto, muerto por el tiro de un francotirador en el Madrid recién tomado. Otro tomará la senda de la delincuencia, y así sucesivamente. Llegada la Segunda Guerra Mundial, algunos de ellos incluso se alistan en la División Azul, que luchó dentro del Tercer Reich en el frente de Rusia...

Con guion de los falangistas Rafael García Serrano y José María Sánchez Silva, Pedro Lazaga armó un drama entreverado de historia bélica, que parcialmente se ambientó (ficticiamente) en la Rusia comunista, con los soldados españoles de la División Azul y su captura por el Ejército Rojo; curiosamente, los nazis no aparecen como tales en la película, sino que se dice que “España está en guerra con Rusia”, cosa históricamente incierta, aunque “de facto” es evidente que el gobierno franquista estaba del lado de Hitler.

Rodada con la habitual profesionalidad de Lazaga, aunque en aquella época aún le quedaba por pulir su estilo (que ya lució espléndido en la mentada Cuerda de presos), La patrulla no es de las películas más entonadas del director tarraconense, demasiado apegada a la propaganda oficial, sin profundizar en el triángulo amoroso que se planteaba entre dos de los miembros de la patrulla y la hermana del chico tiroteado; se queda entonces entre dos aguas, peligroso territorio para el cine. Eso sí, es uno de los pocos films españoles de la época que tocaron el tema de la División Azul, de la que aquí se hace una visión un tanto idílica, sobre todo por el compañerismo y los gestos de heroísmo que tanto gustaban al régimen de Franco.

El apañado reparto estuvo simplemente correcto. José María Rodero, que con el tiempo sería un mito sobre las tablas del teatro, aquí tenía un personaje peculiar, con capacidad para reírse de sí mismo y de casi todo (eso sí, que no le tocaran España, porque entonces, aunque era tirando a petimetre, se calentaba...). Conrado San Martín y Germán Cobos componían sus habituales personajes de hombres de rompe y rasga, hechos como de piedra pómez, que convenían bien al tema. Marisa de Leza ponía la mirada femenina en un film fundamentalmente masculino, y no solo por la guerra: también por la perspectiva, por la mirada.


La patrulla - by , Feb 09, 2018
1 / 5 stars
10 años después