Película: Liam Parece que la buena época de Stephen Frears, la de "Ábrete de orejas" y "Las amistades peligrosas", pasó a mejor vida. Últimamente el singular cineasta británico no termina de dar en la tecla, con farragosos productos "tex-mex" como "The Hi-Lo Country", o filmes para melómanos poperos como "Alta fidelidad". Este "Liam" parece confirmar su desconcierto, entre volver a las raíces de un cine de cierto compromiso (como lo fuera "Mi hermosa lavandería" e incluso "Café irlandés") o hacer ese tipo de película "british" que parece hecha por la BBC (en este caso lo es literalmente, puesto que produce la división cinematográfica de la famosa televisión pública inglesa), tan académica como, con frecuencia, inane.
Afortunadamente, entre una y otra postura, "Liam" tiene cierta personalidad propia, que nace del ambiente en el que se desarrolla, el Liverpool de los años treinta, donde un niño de una familia católica conocerá los tormentos de esa educación religiosa que gustaba (quiero creer que el tiempo pasado es correcto) de torturar a los más pequeños con mierdas como el infierno y otros pavores. La miseria de la depresión económica será el otro gran tema del filme, el caldo de cultivo ideal para que germine la semilla abyecta del fascismo. Correctamente narrada (Frears es un cineasta técnicamente irreprochable), cabe recriminarle sin embargo al director cierta falta de garra, como si la historia no llegara a convencerle demasiado y se dedicara a ilustrarla sin mucho interés. Con todo, "Liam" resulta ser una suerte de fresco histórico contado en do menor, que habla de temas de siempre como Dios, o su ausencia, la culpa, el antirracismo, el paro, el orgullo, la iniciación a la vida... No es poco, tal y como están las cosas.

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Duración

95'

Año de producción

Liam - by , Mar 08, 2001
2 / 5 stars
La semilla abyecta del fascismo