Pelicula:

Jacques Demy fue un cineasta precozmente malogrado, pero que nos dejó un puñado de buenas e incluso muy buenas películas. Una de las mejores es esta espléndida Los paraguas de Cherburgo, una deliciosa a la vez que tristérrima cinta donde se dan la mano el musical y el cine romántico. Una de las peculiaridades del filme, el hecho de que todos sus diálogos sean cantados, la convierten en una rara avis ciertamente infrecuente, aunque el propio Demy volvería a utilizar este mismo recurso posteriormente.

El filme está dividido en tres partes. La partida es el segmento en el que se nos presentan los personajes, la joven Geneviève, que vive con su madre y se gana la vida junto a ella vendiendo paraguas en una tienda en el Cherburgo del título; Guy, joven mecánico; ambos están enamorados. Él recibe la llamada a filas del Ejército francés para ser trasladado a Argelia, donde se libra una cruenta guerra colonialista. Antes de partir los amantes yacen por primera vez juntos, jurándose amor eterno. La segunda parte es La ausencia, tiempo en el que los amantes se cartean pero la distancia enfría sus sentimientos; ella está grávida, y la madre la convence para que acepte los requerimientos de amor de un rico joyero que la pretende y que no le importa criar el hijo que está por venir. En el tercer capítulo, El regreso, Guy vuelve de Argelia ligeramente lisiado, pero ya no habrá opción para retomar aquel amor que parecía infinito.

Siendo un filme romántico, es curioso que sin embargo Los paraguas... no deje de ser una especie de antídoto contra el romanticismo, pues la bella historia de amor que se nos presenta terminará truncada por convencionalismos y cuestiones prosaicas muy lejanas a la de ese verdadero sentimiento de los jóvenes que un día se dijeron, al son de la bellísima música de Michel Legrand, "yo no puedo vivir sin ti...".

Al margen de la extraordinaria osadía que supuso en su momento presentar un filme comercial al uso totalmente cantado (lo que podría igualar a Demy en su atrevimiento formal con otros coetáneos como Resnais o Godard), lo cierto es que Los paraguas... tiene también otras llamativas virtudes, como su prefiguración del pop en el intenso colorido que prácticamente lo inunda todo, casi siempre en colores puros, rojos, verdes, amarillos, colores intensos que Jean Rabier (que hizo la fotografía de buena parte de los filmes de Chabrol de los años sesenta a ochenta) presenta con una hermosa paleta deliciosamente sixty.

Filme finalmente también sobre los azares que depara el destino, Los paraguas... termina siendo un musical absolutamente atípico, romántico y antirromántico a la vez, una historia sobre la alegría del amor, pero también sobre su desencanto, una historia sobre ese esplendor en la hierba kazaniano, sobre el momento en el que todo parece posible, pero también sobre ese otro instante en el que la realidad muestra su torva cara.

Los paraguas de Cherburgo consiguió la Palma de Oro en Cannes y se constituyó en rampa de lanzamiento internacional para Catherine Deneuve, que ha sabido mantenerse en la cima del estrellato desde entonces. Curiosamente, su partenaire en el filme, Nino Castelnuovo, no supo rentabilizar esa fama y se perdió en innúmeros productos mediocres, cuando no directamente vomitivos, y nunca más llegó a alcanzar la extraordinaria popularidad que consiguió aquí.



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Duración

91'

Año de producción

Los paraguas de Cherburgo - by , Sep 02, 2015
4 / 5 stars
Yo no podré vivir sin ti...