Para salvar su trabajo en el zoo, David acepta traer de vuelta un misterioso paquete desde Sudamérica hasta Francia. Al hacer la entrega, descubre que lo que transporta es un bebé marsupilami, un animalito de larga cola, de color amarillo, que habita en la selva de Palombia. El encargo le lleva a emprender un crucero con Tess, su ex esposa, su hijo Léo y Stephane, un torpe compañero, a quien utiliza para llevar el paquete y así evitar correr riesgos.
Todo se desencaja cuando Stephane, accidentalmente, abre el paquete, lo que convertirá el viaje en el transatlántico en un auténtico caos, con enredos, situaciones disparatadas y persecuciones para capturar al animal. Desde ese momento, David y su familia estarán más unidos que nunca para poder recuperarlo, ya que no para un instante quieto.
El marsupilami es una criatura muy conocida en Francia y Bélgica a través de la serie de televisión, por lo que la película ha sido un gran éxito.
Philippe Lacheau es un director francés, de 46 años, del que recordarán su comedia Alibi.com, agencia de engaños (2016), que nos ofrece ahora esta historia que se inicia en la selva de Palombia y la lleva hasta un crucero en el que los componentes de la familia se ven sorprendidos tras la aparición del amarillo animalito, al que persiguen varias personas con un afán diferente.
El director realiza el film con un ritmo ágil y un humor alocado, acumulando gags absurdos, prefiriendo el género del vodevil al de la aventura. Su cine es de personajes que, con su actuación, hacen un producto dedicado al público infantil para que se divierta con los gags que se suceden a lo largo de la hora y media de metraje, que en muchos momentos recuerda al cine de aventuras y enredos.
No obstante, no se olvida de los adultos que les acompañan, ya que también incluye algunas bromas y chistes dirigidas a ellos, lo que la hace llevadera para toda clase de público, que así se distancia del comic original.
La criatura digital, que fue creada por el dibujante belga André Franquin en 1952 para una revista, después se trasladó al vídeo, a una serie de televisión, y finalmente originó una primera cinta en 2012, siendo esta la segunda, Marsupilami (2025), cuyo protagonista resulta agradable y entretenido, con sus grandes ojos, sus expresiones, las persecuciones y caídas típicas propias del cine de otros tiempos.
Está realizada de una manera discreta, sin otras pretensiones que las de hacer reír, con sus fáciles gags que hacen que los adultos no se desconecten de la trama, cuya mayor parte de la acción transcurre en el crucero, sin que sea un film nostálgico.
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