Película: Ratas a la carrera Parece que están de moda, de nuevo (toca por lo menos una vez por década...), los años sesenta: esos horrorosos pantalones de campana, los patillones en los chicos (aunque sean estilizados, como regueros de hormiguitas) y los peinados de ellas que parecen requerir meterse un calcetín en el moño... A lo mejor ésa es la clave de esta película, que pretende recuperar, actualizándolo, aquel subgénero de la comedia de los "sixties" que tiene su paradigma en el filme de Stanley Kramer "El mundo está loco, loco, loco, loco", con otros títulos como "La carrera del siglo" o "Aquellos chalados en sus locos cacharros" como lugartenientes destacados. En todos ellos se planteaba como objetivo un grupo humano en persecución de algún tipo de tesoro que, supuestamente, resolvería su vida y la de toda su prole, hasta no se sabe qué generación. "Ratas a la carrera" nos trae ese mismo tema, un tanto "aggiornado", porque el siglo XXI es mucho más cínico que aquellos años sesenta en los que Los Beatles eran cuatro chicos con acné y no como ahora, que son dos fiambres y dos ancianos.
Pero lo que en Kramer y en los otros filmes era brío, agilidad, montaje de vértigo y gags con frecuencia ingeniosísimos, en este estrambote que les ha salido a los treinta y tantos años casi todo es penoso: desde el grupúsculo de millonetis de cartón-piedra que monta esta carrera en pos de un botín, por el mero placer de apostar, hasta la panda de presuntos seres humanos azuzados a esta peripecia más bien innoble de ser algo así como galgos en un canódromo tras la liebre de plástico de turno. Ni siquiera el hombre más lúcido y sensato del grupo se libra de entrar en esta carrera en la que esperan ganar una vida de puta madre a costa de perder el más mínimo atisbo de dignidad y de humanidad.
Sólo algunos gags, como el del cabroncete del padre de familia caracterizado involuntariamente de Hitler en una convención de veteranos yanquis de la Segunda Guerra Mundial, consiguen su efecto, provocando la risa cómplice. El resto resulta ser un ir y venir de ocurrencias supuestamente graciosas del guionista, puestas en escena por un Jerry Zucker muy lejos de éxitos suyos tales como "Aterriza como puedas".

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110'

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Ratas a la carrera - by , Jan 03, 2002
1 / 5 stars
El fulgor de la codicia