Película: Sangre y arena La tercera (y mejor) de las versiones que se realizaron sobre la novela homónima de Vicente Blasco Ibáñez fue esta extravagante fantasía remotamente andaluza, filmada completamente en estudio por un cineasta peculiar e inclasificable, Rouben Mamoulian, uno de los veteranos de Hollywood que vivió la mayor parte de su vejez tan ricamente en la Costa del Sol. Las otras versiones fueron: la de 1916, dirigida por el propio Blasco Ibáñez y el pionero del cine español Ricardo Baños; la de 1922, con Rodolfo Valentino y realización de Fred Niblo; y la de 1989, espantosa, con dirección de Javier Elorrieta y con Sharon Stone en el papel de la hembra fementida.
Hacia la mitad del siglo XX, en una ciudad andaluza: un torerillo que sueña con la fama se prenda de una mujer sofisticada que le tenderá una celada; el joven se olvida entonces de su chica, pero sobrevendrá la tragedia. Mamoulian hizo un riguroso estudio cromático para poner en escena este filme que pinta Andalucía con tonos voluntariamente tópicos, folclorizante a conciencia, una postal estilizada y sin embargo tan sugerente. Hay mucha metralla interior en el tórrido romance entre Power y Hayworth, dos animales eróticos de alta graduación y que, curiosamente, tuvieron cierta relación con España: el gran Tyrone porque murió en Madrid, mientras rodaba "Salomón y la reina de Saba", y la no menos grande Rita por su orígenes hispanos: era hija del bailarín español Eduardo Cansino.

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119'

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Sangre y arena - by , Dec 12, 2003
4 / 5 stars
Postal estilizada y sugerente