Película: Tapas Agradable debú este de Corbacho y Cruz, casi en las antípodas de lo que vemos habitualmente en el programa televisivo "Homo zapping" que dirige e interpreta el primero de ellos. Porque "Tapas" es, desde luego, una comedia, pero de ésas que los americanos llaman "comedia dramática", en el que no hay risas ni prácticamente lugar para la sonrisa, pero sí para engarzar varias historias que se complementan unas con otras; tres son las principales: en una, un ya maduro dueño de bar, egoísta, trapacero y tacaño, será abandonado por su mujer (que lo sufre como tal y como cocinera del negocio que regenta), encontrando en el cocinero chino que contrata una nueva perspectiva para su vida que le impulsará a buscar a su mujer para recomponer lo ya roto; en otra, una pareja de ancianos se debate entre la muerte anunciada de él, por un cáncer irreversible, y la actividad de "camella" de pastillas de ella; el tercero es el de una atípica historia de amor, entre un incipiente veinteañero, salido pero tímido, y una mujer madura, abandonada años atrás por su marido.
De estas tres líneas argumentales sale un filme apreciable, ciertamente irregular, dada la inexperiencia como realizadores de Corbacho y Cruz, pero con buen pulso general e interés en lo que se cuenta. Historia a pesar de todo humanista, apuesta por unas relaciones humanas basadas en la sinceridad, en la bonhomía y en la autenticidad: el dueño del bar se encontrará irremediablemente solo sin su mujer; ni siquiera la puta que lo ha aguantado quince años será consuelo para él; tendrá que ser un chino con aparente nombre de cerveza balear el que le haga ver las cosas claras; la "camella" de la tercera edad entenderá que su abyecto tráfico podrá arreglar económicamente sus últimos años de vida, pero desde luego a costa de envenenar las de otros que empiezan a vivir, y también que es mejor morir con dignidad y en el mejor momento que extinguirse, languideciendo, hasta un final oscuro; y el jovenzuelo encoñado, tal vez enamorado, comprenderá también que aquel amor era un jalón, hermoso pero no definitivo, en su crecimiento como persona.
Es cierto que el filme tiene un estilo más bien tosco, y que no ganará ningún Goya al mejor vestuario ni a los mejores decorados, todo lo cual es más bien penoso. Pero lo importante en una película no es el continente, sino el contenido, y aquí éste gana la partida a aquél. Y lo que es mejor: apunta la posibilidad, bastante cierta, de que hayan nacido dos estrellas de la dirección para el cine español.

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Duración

80'

Año de producción

Tapas - by , May 16, 2005
3 / 5 stars
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