Película: Canelita en rama

En su libro “Aventuras y desventuras del Cine Español”, Eduardo García Maroto, el director, se lamenta de haberla dirigido o haberla “tenido que dirigir”; desde el mismo momento de leer el guion, explica que se le “cayó el alma en los pies”.

Los hechos narrados en la película se pueden resumir de esta manera: un conde sevillano tiene una hija natural nacida de su relación con una gitana; a la niña le dará la educación correspondiente en un colegio de categoría con la condición de que la familia, madre y acompañantes, no interfieran en su vida. Como sucederá todo lo contrario y pasados los años la simpática gitanita se habrá convertido en una gentil y guapa señorita, el hijo del conde se enamorará de ella; el conflicto sentimental originado atribula al padre mientras que la tribu gitana, que vive en el cortijo a expensas del rico aristócrata, sabrá resolver la situación con la verdad por delante, acaso la primera y única vez que la utilicen. La “anagnórisis” o reconocimiento entre personajes tendrá lugar cuando se descubra que “Canelita”, no es gitana y menos hija del conde, ya que nació de una relación ocasional con un pintor. Ello dará paso a que Rafael y Rocío, payo y paya (que no gitana) puedan unir sus vidas y, naturalmente, triunfe el amor por encima de todo.

El citado guion era original de Antonio Guzmán Merino, a su vez productor ejecutivo de la película; en él se dan buena parte de los tópicos que concurren en una andaluzada de “pro”: radical animadversión entre payos y gitanos; la holgazanería y la mentira como rasgos propios de esta etnia; chistes sobre y contra la guardia civil; juego de palabras como rasgo propio del humor; satisfacción y felicidad del campesinado con su trabajo y su situación laboral; fiesta conjunta donde propietarios y asalariados conviven en armonía, una prueba más de lo innecesario de asociaciones sindicales que no tengan una estructura vertical tal como aquí se presenta.

Juanita Reina continuaba su intervención cinematográfica en la línea que había iniciado en La blanca paloma, de Claudio de la Torre. El dulce cantar de su canción española siempre estaba por encima de su línea interpretativa; así lo indica García Maroto al recordar, en el libro citado, cómo la actriz conseguía, con esfuerzo y tesón, además de con la ayuda del director y sobre todo de Miguel, su padre, superar los problemas de identificación con el personaje o de retener literalmente los diálogos.

La productora sevillana “Rafa Films” consiguió, al decir del director, un gran éxito en Andalucía, donde la película, sin duda con el reclamo extraordinario de la Reina, auténtica “Canelita en rama”, recorrió toda su geografía; además, en su venta al extranjero (léase mercado hispanoamericano), especialmente en Argentina y Méjico, hizo taquilla abundante porque, al atractivo de la joven intérprete andaluza, se unía la consideración popular por la admirada Pastora Imperio.

Los rasgos de autoría más significativos son algunas secuencias de vendimia donde García Maroto filma con un estilo diferente; la referencia al cine soviético se deja traslucir en la composición fotográfica y en las angulaciones de cámara; el recuerdo de Eisenstein parece ser antes un homenaje que una copia y, al tiempo, el modo de marcar un cierto toque de cine social frente al conjunto de la trillada y tópica narración folklórica.



Canelita en rama - by , Sep 06, 2017
1 / 5 stars
Españolada paya más andaluzada gitana