Película: Cuento de otoño Este viejo insultantemente joven que es Eric Rohmer nos vuelve a sorprender (o quizá no: lo esperábamos) con esta nueva película ligera y sabrosa, afrutada como los caldos jóvenes pero al tiempo serenamente envejecida como los buenos vinos, con la solera de una "madre" (en términos vinícolas) extraordinaria, la misma "madre" que ha fermentado prodigios como Mi noche con Maud, La rodilla de Clara, toda la espléndida serie de Comedias y proverbios o la actual serie de Cuentos de las cuatro estaciones.

Rohmer plantea su película como todas las suyas: personajes y situaciones, azares y carambolas, sentimientos y frustraciones, entretejida en una deliciosa historia de soledades que buscan compañía incluso contra la propia confortabilidad de una existencia indolentemente acomodada. Con diálogos vivos y realistas, con situaciones que a veces rozan lo surrealista pero jamás traspasan el umbral del naturalismo, Cuento de otoño, como prácticamente todo Rohmer, embelesa por su ritmo pausado, el ritmo de la vida, tan lejos de ese embarullamiento torpe de los telefilmes o de las superproducciones comerciales.

Partiendo de una leve anécdota, Rohmer construye un fascinante castillo de naipes sobre emociones y esperanzas, sobre personas con corazón antes que con razón. Aunque permanece rabiosamente juvenil, sin embargo Rohmer se apoya ahora también en personajes algo más talluditos que en sus últimas películas, en cada una de las cuales reducía aún más la edad de los actores hasta poder ser perfectamente el bisabuelo de más de uno; en este filme aparecen también varios adultos, con papeles relevantes, pero mantienen ese mismo tono de claridad de ideas, de sereno humanismo, que caracteriza el universo rohmeriano, inmersos todos en esa inmensa ruleta de la fortuna, perfectamente engrasada, que supone el cine del viejo autor de Nancy.

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Género

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Duración

110'

Año de producción

Cuento de otoño - by , Jan 01, 2000
4 / 5 stars
Como los buenos vinos