Pelicula:

CINE EN PLATAFORMAS
ESTRENO EN MOVISTAR+

Santi Amodeo (Sevilla, 1969) es un guionista y director español que lleva haciendo cine desde hace un cuarto de siglo aproximadamente. Se dio a conocer, junto a Alberto Rodríguez, en la codirección de la divertida El factor Pilgrim, a vueltas con el supuesto “quinto Beatle”. Después la carrera de ambos se bifurcó, y mientras que Rodríguez, sin perder sus señas de identidad, se ha convertido en uno de los nombres de referencia del cine español, Santi, ciertamente, no ha vuelto a encontrar un tono que conecte con la gente. Su filmografía no se puede decir que sea numerosa (7 largos en 25 años…), probablemente porque, aunque sus empeños han sido generalmente más o menos baratos, no han tenido nunca la más mínima repercusión en taquilla. Sus películas con demasiado frecuencia son raras, casi marcianas, muy esquinadas, como Astronautas o Cabeza de perro, por no hablar de Las gentiles. Aunque busca un cierto realismo, es un realismo extraño, con el que el espectador no llega a conectar nunca. Ni siquiera cuando filmó un producto comercial al uso, con la comedia más o menos negra ¿Quién mató a Bambi?, dio en la diana, sobre todo porque el guion era no sé si de Marte o de Júpiter… 

Ahora nos llega con El cielo de los animales, película de “sketches”, una fórmula peculiar en nuestro tiempo, aunque muy habitual en los sesenta y setenta del pasado siglo. Amodeo ha guionizado algunos relatos contenidos en el volumen homónimo, original del norteamericano David J. Poissant, publicado en su país en 2014. Se entiende lo que ha interesado a Amodeo de los cuentos de Poissant, porque nos parece que, ciertamente, ambos, director y escritor, comparten cierto parecido tonal, con esas historias singulares, transidas de una extraña tristeza, de una melancolía tan humana como deprimente.

Los cuatro relatos se desarrollan en Sevilla y alrededores (los originales de Poissant se ambientaban en su tierra USA, pero son historias no localistas). La primera se titula “La nadadora” y nos cuenta la historia de Diego, cuarentón, recientemente divorciado, que conoce a Amanda, mucho más joven que él. A la chica le falta un brazo, supuestamente por la mordedura de una víbora en África. Ambos empiezan a intimar… La segunda se titula “El fin de Darío”, y nos muestra una familia con hijo veinteañero, el Darío del título, que tiene alergia a la picadura de las abejas, a pesar de lo cual le encanta comer miel. Es un “extincionista” (cree que el fin del mundo es inminente) y, con su novia, que le sigue el rollo, preparan el sótano de la casa con comida y bebida para cuando estallen las bombas… La tercera historia se titula “El hombre lagarto”: conocemos a Beni, cincuentón, y a su amigo Fran; Beni le dice a su amigo que su padre (con el que no se hablaba desde hacía años) ha muerto, y quiere ir a la casa donde vivía, allá por el pueblo de Los Palacios, para recoger algunas cosas; pero cuando llegan, se encuentran con algo muy peculiar… Y la cuarta historia recupera a la pareja del primer segmento, titulándose ahora “Como ayudar a morir a un ser querido”; vemos a Diego y Amanda ya viviendo juntos; ella tiene una recaída en su grave enfermedad, así que ambos intentan que ese final de la vida de ella sea lo mejor posible…

Con una filmación más que correcta (Amodeo conoce perfectamente la sintaxis cinematográfica), sin embargo el film pasa un poco como la luz por el cristal, “sin dejar mácula”, porque la verdad es que el conjunto de historias que se nos cuentan nos resbalan. A ver, no es que no tengan interés, porque alguno tiene, pero ciertamente no demasiado. Quizá el segmento de mayor atractivo sea el primero, con esa historia de seducción de la jovencita hacia el mayor (con la particularidad de que a ella le falta un brazo), en el que la chica domina absolutamente la situación, pero en la que ambos terminan encontrando ese punto de afinidad indispensable para el amor; el estrambote del último segmento, con los mismos personajes pero en una situación bien distinta, tiene su interés mayormente por esa forma de despedir desde la alegría, desde las pequeñas cosas (cantar karaoke en casa, leer en voz alta una novela) hasta el fin casi metafórico: agua al agua. 

Sin embargo, el episodio del “extincionista” es marciano, jupiteriano y uraniano, todo junto; queremos decir que es raro como un perro verde, y además no dice nada, más allá de la atracción del abismo que parece experimentar el paranoico protagonista. Tampoco el episodio de “El hombre lagarto” es para tirar cohetes: estirado, con esos dos amigos viajando por los caminos de las marismas del Guadalquivir, para encontrarse con un animalito que difícilmente puede ser catalogado como mascota… 

Relatos entonces quizá más sutiles de la cuenta (o buscan serlo…), o al menos para estos tiempos; pero, en puridad, lo cierto es que, aparte de la historia inicial y la final, concatenadas, el resto nos importa mayormente un bledo, dos historias muy endebles que no aportan nada ni dicen nada nuevo (más allá de que algunos de sus personajes tengan un tornillo flojo… que lo tienen…). La peli está límpidamente filmada, pero qué poco interés provoca lo que se nos cuenta… En nuestra opinión, está hecha fuera de modos y modas, y quizá sea esa su mayor virtud, no parecerse a nada de lo que se rueda hoy habitualmente, pero por eso mismo es suicida, aparte de que tampoco aporta nada, mayormente, ni interesa, mayormente…

El título del film, obviamente metafórico, se justifica por la pregunta que le hace la prota del primer y último segmento a quien será su pareja: “¿Los mosquitos irán al cielo? No deben tener pecado. ¿Te imaginas ir al cielo y encontrártelo lleno de mosquitos?”. También podría haberse llamado, a la manera del film de Ferreri inspirado en aquel borracho genial que fue Charles Bukowski, “Historias de la locura cotidiana” (bueno, en España la titularon solo Ordinaria locura: le debían cobrar a tanto la letra del título…). 

Muy bien la mayor parte de los intérpretes, tanto Raúl Arévalo como Paula Díaz en sus segmentos, como Jesús Carroza y Manolo Solo en el suyo. Bastante inferiores la del episodio del majara “extincionista”, África de la Cruz y Claudio Portelo.

(15/11/2025)


 


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

81'

Año de producción

Trailer

El cielo de los animales - by , Nov 18, 2025
2 / 5 stars
Historias de la locura cotidiana