Película: Garantía personal

Curiosamente, la crisis económica que ha asolado al mundo desde 2008, y que aún colea, aunque parece evidente que lo peor ha pasado, apenas ha tenido repercusión argumental en el cine; tampoco en el español. Podemos citar algunos (pocos) títulos, que se insertan en géneros diversos: Techo y comida (2015), en el drama social; Perdiendo el Norte (2015), en la comedia de emigrantes; Ayer no termina nunca (2013), en la dramedia de anticipación futurista y de ribetes románticos (bueno, podría llamarse también antirrománticos…); y El desconocido (2015), en clave de thriller, género en el que también se puede incluir esta Garantía personal.

El film se ambienta en plena crisis iniciada en 2008 con la caída del banco Lehman Brothers; como un castillo de naipes, la economía mundial, sostenida sobre la especulación, se derrumba; en España, con una burbuja inmobiliaria hinchada hasta extremos insoportables, la recesión es brutal. En ese contexto, un pequeño empresario en Extremadura se ve lleno de deudas, con sus bienes (y la pequeña tienda de su mujer, sin ella saberlo) hipotecados o prestados en garantía de sus créditos, y con acreedores que llegan a amenazarle para que les pague. El empresario sufre un ictus, y entonces será la esposa la que tendrá que afrontar las embestidas de un acreedor especialmente agresivo. La mujer tiene una aventura extraconyugal con el marido de una amiga, y cuando están en su casa retozando, llega el acreedor acompañado de un matón…

El problema de Garantía personal es que no se sabe a qué juega: por una parte parece denunciar los problemas de los empresarios cuando los bancos le cierran el grifo por sus problemas económicos; por otro parece querer denunciar los manejos supuestamente ilícitos de los directivos bancarios, a los que aquí se asocia con la hez de la Tierra; finalmente, lo que pudiera ser más probable es que simplemente se haya utilizado el contexto de la crisis para enhebrar este voluntarioso pero fallido thriller, donde la protagonista se verá compelida a matar en defensa de su vida y su hacienda, donde todo termina en una espiral de violencia que se reputa excesiva y efectista, que no efectiva.

Rodrigo Rivas, director y coguionista (junto a su hermano Julio, careciendo ambos de experiencia como libretistas), se estrena en la realización audiovisual con este film. Ciertamente, para ser una primera película no tiene demasiadas faltas de ortografía y rueda con cierta pulcritud. Otra cosa es que lo que rueda sea ramplón y sin mucho interés, y que conceptos como la gradación del suspense y la intriga parece que no le son demasiado familiares.

Belén López, que siempre está bien, es uno de los pocos puntales que sobresalen de la medianía generalizada del film. Su mujer zarandeada por un destino que se presenta de improviso es de lo mejor, a pesar de que su personaje no tiene muchos asideros a los que agarrarse. A Roberto Enríquez, generalmente un actor muy seguro, lo vemos aquí mal dirigido, con un personaje que es más un estereotipo que una persona de carne y hueso. Pero el que está que se sale es el actor y director teatral extremeño Juan Carlos Tirado, en su primera incursión en el cine, que compone un villano escalofriante, un hombre pequeño con una mala hostia impresionante, que él resuelve de una forma que parece desarmantemente fácil, pero que en realidad es muy complicado. Ojalá podamos ver a este notabilísimo actor más en cine: su ausencia del Séptimo Arte no cabe calificarla más que como un desperdicio.


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104'

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Garantía personal - by , Feb 01, 2018
1 / 5 stars
La crisis en clave de thriller