Película: La ciudad de los prodigios Mario Camus, que ha obtenido algunos de sus mejores resultados como especialista en adaptaciones literarias (véanse La colmena o Los santos inocentes), realiza en esta versión de la monumental novela de Eduardo Mendoza un trabajo correcto pero carente de la chispa, la fuerza, que caracterizó a los títulos citados. Parece aquí más interesado Camus en el paisaje, en la reconstrucción de la Barcelona pre y post-Exposición Universal de 1888, que en los personajes, sobre todo en la fascinante pareja protagonista, un hombre y una mujer aparentemente destinados a amarse pero fatalmente impulsados a detestarse.

Queda entonces la pintura de la ciudad condal del siglo XIX y de principios del XX, con sus aristócratas felones y sus mafias locales, sus sangrientas luchas por el poder y los tímidos intentos revolucionarios por mejorar las condiciones de los trabajadores (no hemos variado mucho, como se ve, desde entonces...), todo ello como marco de la historia de un pardillo que llegaría a convertirse en cacique, en una producción irreprochable en presupuesto, medios y esfuerzo, si bien en este caso la mano que mece la cuna (léase el director) no ha estado especialmente brillante.

No es, con todo, La ciudad de los prodigios un filme deleznable: contiene buenos momentos de cine aislados y el conjunto es siempre digno. Claro que, con una filmografía que incluye títulos como Los días del pasado, Sombras en una batalla o El color de las nubes, virtudes como ésas saben a poco.

La ciudad de los prodigios - by , Jan 01, 2000
2 / 5 stars
De pardillo a cacique