Pelicula:

C I N E   E N   P L A T A F O R M A S
ESTRENO EN MOVISTAR+, PRIME VIDEO, APPLE TV. Y RAKUTEN.

David Serrano (Madrid, 1975) saltó a la fama a principios de este siglo gracias a firmar el guion de El otro lado de la cama (2002), el musical romántico que fue la película más taquillera del año. A partir de ahí Serrano pudo saltar a la dirección de largometrajes (cortos ya había hecho varios) con un díptico, Días de fútbol (2003) y Días de cine (2007) que enfriaron un tanto las expectativas con respecto a él. Desde entonces su labor como director cinematográfico y televisivo se ha reducido en beneficio de la dirección teatral de comedias y musicales, en los que parece haber encontrado su verdadera vocación, estando su nombre tras grandes éxitos de la Gran Vía madrileña (Hoy no me puedo levantar, las versiones españolas de Billy Elliot y Mamma mia!, entre otras).

Al cine y la tele vuelve David de vez en cuando, en ocasiones, como es el caso, combinándolo con su vocación teatral, como en esta adaptación al cine de la comedia dramática homónima, escrita por Cristina Clemente y Marc Angelet, que se estrenó originalmente en su versión catalana en el Teatro Club Capitol. Los autores de la comedia se han encargado también del guion. 

La historia se ambienta el 25 de diciembre de 2025, en Laponia, Finlandia, a donde llegan Mónica y Ramón, cuarentones españoles con su hijo de 7 años; allí los esperan otra pareja, Nuria, que es hermana de Mónica, y su pareja, el finés Olavi, que tienen una niña, de edad parecida a la de los españoles. A la llegada al aeropuerto el niño hispano ve a Papá Noel y sus elfos, y en ese preciso momento la niña finlandesa le dice al oído que Santa Claus no existe, sino que los regalos los ponen los padres. El niño, furioso, le arranca las barbas al pobre infeliz que estaba allí tan ricamente diciendo aquello de “ho, ho, ho”, y destroza el escenario navideño. Ya en casa de Nuria y Olavi, entre las dos parejas se inicia una creciente guerra dialéctica sobre si es conveniente, o no, mentir a los niños contándoles temas como Papá Noel, los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez…

Por supuesto, estamos ante lo que se suele llamar una “comedia de opuestos”, en la que una o varias personas son totalmente distintas y su confrontación da lugar a momentos que pueden ser más o menos divertidos. Aquí se contrapone la idiosincrasia española, más abierta, menos rígida y proclive a mantener a los niños entretenidos con fantasías, con la finlandesa, muy estricta, que idolatra la verdad y, por tanto, abjura de cualquier ilusión infantil, aunque después tenga también sus cositas en cuanto a contar siempre solo lo auténtico…

El personaje central para esta serie de encontronazos será, desde luego, el hombre finlandés, un personaje bastante tocapelotas (al menos desde la perspectiva de nosotros los españoles), que pontifica mucho como si su verdad fuera la única verdad.

La película, como suele suceder con las adaptaciones teatrales, tiene cierto tono teatralizante, pero en general se puede decir que no se nota demasiado su origen, con una correcta filmación puesta al servicio de la historia, este enfrentamiento incruento entre dos formas de ver la vida, que sabe es su mejor baza.

Habrá lugar también, como suele ocurrir con estas historias de reencuentros familiares o amistosos, para momentos en los que tiene lugar una cierta catarsis, en la que los personajes dirán cosas que generalmente callan, sobre todo cuando la tensión crece hasta el punto de que ya es difícil recoger velas, así como la seguramente inevitable recurrencia a lo que podríamos llamar el “catálogo de agravios”.

Curiosidades: el casoplón de los finlandeses (bueno, ella es finlandesa adoptada…) parece enteramente la 13 Rúe del Percebe, pero en horizontal, con toda la casa acristalada en su fachada principal, de tal manera que desde el exterior se ve todo lo que se hace dentro: intimidad, se llama la figura… 

Hay, como cabía esperar, una cierta tendencia a “comprender” más a los españoles, que para eso la película tiene esa nacionalidad: otra cosa hubiera sido bastante improbable… Eso sí, el final, un poco en plan “fueron felices y comieron perdices”, no resulta demasiado creíble, resultando un tanto irreal y, consecuentemente, inferior al resto de la trama.  

Narrada con cierta amenidad, la película se deja ver con agrado, con los dimes y diretes de estas dos parejas y sus formas bastante contradictorias de ver la vida, aunque pronto veremos que esas posturas no son rígidas en cada una de las duplas, sino que también habrá matices relevantes en cada uno de ellos.  

Buen trabajo actoral en general, destacando quizá Natalia Verbeke, que lleva el peso de los pro-españoles, aunque Ángela Cervantes confirma que no tiene tres nominaciones al Goya por casualidad, sino porque es una actriz segura y fiable, todoterreno. Los hombres, bien, pero claramente inferiores a las féminas. 


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

89'

Año de producción

Lapönia - by , Sep 04, 2026
2 / 5 stars
Españoles versus finlandeses