Película: Noche de verano

Jorge Grau fue un cineasta catalán que ciertamente prometió más que dio. Su primer largometraje de ficción fue este Noche de verano, que tenía efluvios de la Italia en la que Grau había vivido durante dos años gracias a una beca, tiempo en el que se pudo codear con gente del cine del país itálico y beber directamente de las fuentes del muy estimulante cine italiano de finales de los cincuenta y primeros sesenta, desde Fellini a Antonioni, pasando por Zurlini o Zampa. En esta estimulante Noche de verano es evidente, por ejemplo, la influencia del Fellini de Las noches de Cabiria (1957) y, sobre todo, de La dolce vita (1960), que Grau vio en Italia al prohibirse en España hasta 1980; también parece claro el peso que tienen films como La aventura (1960), de Antonioni.

El filme se ambienta a lo largo de dos jornadas de la Noche de San Juan, de dos años consecutivos. En esos cortos lapsos de tiempo, asistiremos a las relaciones entre tres parejas, algunas casadas, otras aún no, y de los deseos adúlteros que algunos de ellos mantienen con respecto a otros; mayormente, los varones sobre las mujeres; aunque éstas tampoco se muestran especialmente satisfechas, la represión de la época las hace ser mucho más reacias a cualquier clase de aventura…

Cine de parejas, pero sobre todo de parejas equivocadas, o que creen haberse equivocado, Noche de verano plantea con una mirada adulta la vida y relaciones amorosas, incluso veladamente sexuales, entre los matrimonios y los que quieren (o no quieren…) serlo, una mirada cosmopolita de gente que ha dejado atrás las miserias de la guerra, gente perteneciente a la mediana burguesía, con un buen pasar, cuyas vidas, sin embargo, no terminan de llenarse por su ansiedad, su falta de acierto al elegir el amor de su vida, quizá porque no haya nadie que pueda serlo.

Filme sorprendentemente maduro para un cineasta que acababa de llegar al largometraje de ficción (aunque ya tenía experiencia en documentales), auspiciaba una carrera que debería haber sido mucho más fructífera de lo que realmente fue; tras unos films posteriores de cierto interés, como El espontáneo (1964), a partir de los años setenta se adentra en el cine de terror celtibérico que puso de moda La noche de Walpurgis, y hace films bien rodados y con intención de venderse fuera de España, como No profanar el sueño de los muertos (1974), pero manifiestamente prescindibles. Aunque consigue un gran éxito comercial con La trastienda (1975), mayormente por mostrar en pantalla grande, por primera vez en España, un sexo femenino, ya no volverá a tener el favor del público ni de la crítica.

En el reparto de Noche de verano destaca un Francisco Rabal que ya era una figura internacional, pero también otros actores foráneos, como Umberto Orsini (que luego sería uno de los fetiches de Visconti en películas como La caída de los dioses) y Gian Maria Volontè, éste último antes de encontrar la veta del cine comprometido y de denuncia que marcaría buena parte de su carrera.

 


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115'

Año de producción

Noche de verano - by , Jan 14, 2018
3 / 5 stars
Cosmopolita e italianizante