Pelicula:

Ladislao Vajda fue un cineasta de origen húngaro que, aunque se inició en el cine en su país de origen, pronto emigró a territorios más propicios. Así, hizo cine en Reino Unido, Francia e Italia; los problemas en este último país, en plena época mussoliniana, le hizo emigrar a España (donde tampoco precisamente ataban los perros con longaniza: ya gobernaba con mano de hierro Francisco Franco), donde haría el resto de su carrera, amoldándose perfectamente a su nuevo país y desarrollando en él una interesante carrera como director.

Especialmente buena fue la década de los años cincuenta, década en la que realizaría la vigorosa Carne de horca (1953), potente aproximación al universo del bandolerismo, que podría haber sido, si se hubieran jugado bien las cartas (o sea, una imposibilidad metafísica...), nuestro wéstern. En clave diametralmente opuesta (lo que da idea de la versatilidad de Vajda) haría Marcelino pan y vino (1955), estrepitoso éxito comercial pero también un notable film sobre la infancia desamparada, de una ingenuidad desarmante. Otros films de empaque serían Mi tío Jacinto (1956) y, sobre todo, la sobrecogedora El cebo (1958), adelantada a su tiempo y de una sutileza extraordinaria.

No deja de ser curioso que una de las más conseguidas traslaciones que se hayan hecho nunca a la gran pantalla del universo taurino fuera esta Tarde de toros, hecha precisamente por un extranjero como Vajda.

La acción se inicia en los momentos previos al comienzo de una corrida. Se nos narra en la película la historia de tres matadores que se disponen a lidiar los toros que les han correspondido en esa tarde. Cada uno de ellos es un arquetipo de torero distinto, pero también cada uno de ellos tiene tras de sí complejos problemas que habrán de resolverse durante esa tarde de toros.

El reparto está encabezado por tres toreros auténticos, Domingo Ortega, Antonio Bienvenida y Enrique Vera, lo que facilitó sin duda el rodaje de las escenas de las faenas de cada uno de ellos; también ello contribuyó a conferir a la película una extraña sensación de verismo, como si en vez de a una ficción asistiéramos a un documental; los diestros fueron secundados por una amplia nómina de buenos actores y actrices del cine español de la época, de Pepe Isbert a María Asquerino, de Manolo Morán a Félix Dafauce, entre otros.


Tarde de toros - by , May 23, 2019
3 / 5 stars
Conseguida traslación del universo taurino