Pelicula:

Abla es la dueña de una modesta pastelería que ha establecido en su propia vivienda, situada en el barrio de la Medina de Casablanca, desde donde, a través de una ventana, vende sus artesanales productos. Vive en compañía de Warda, su hija pequeña de ocho años. Su rutina diaria consiste en elaborar esos dulces que tienen tanta aceptación entre sus habituales clientes. Es una mujer aún joven, frustrada en su soledad, adicta al trabajo y las labores domésticas, que se ven un día interrumpidas cuando llama a su puerta Samia, una joven que está embarazada de ocho meses, que busca un empleo y un techo donde poder dormir aunque sea por una sola noche.

A la pequeña Warda le atrae la recién llegada desde el primer momento, pero la madre se opone, en un principio, a acoger a una desconocida en su casa. Sin embargo su corazón se ablanda cuando se asoma a la ventana de noche y la ve dormitar en el portón de enfrente y la deja entrar en casa para que duerma en el sofá. A la mañana siguiente le indica que la dejará por tres días, pero poco a poco, sin embargo, la determinación de Abla va cediendo y la llegada de Samia le abre a las tres la opción de poder tener una vida distinta con la ayuda de ella en las tareas.

Abla es una mujer muy seria, no se le ve nunca una sonrisa en los labios, seca de carácter, no se maquilla, no sale de casa ni se viste adecuadamente, a pesar de su juventud. El contraste es Samia, que hace buenas migas con Warda y se ríe con ella. Con el tiempo sabremos algo más de estas dos mujeres, que encuentran refugio una en la otra; Abla es viuda y no escucha música desde que murió su esposo, y Samia quiere dar a su hijo en adopción, porque cree que como madre soltera, en una sociedad que la margina, no tiene futuro. Warda le espeta a su madre "eres un monstruo, no tiene corazón", cuando terminado el plazo marcado deja ir a Samia, pero pronto van en su busca.

Estos son unos pequeños detalles de esta sencilla historia de la relación, aunque sea temporal, de dos mujeres que sin tener ningún vínculo familiar o afectivo, se ven unidas por la caridad, la creciente amistad que surge entre ellas y la proximidad de una maternidad inminente. El tercer elemento entre ambas es la niña, Warda, que hace de unión entre las dos adultas. A pesar del criterio inicial de Samia, de dar en adopción a su hijo cuando nazca y así poder volver a su pueblo y a su casa como una mujer soltera con posibilidad de casarse, éste va cambiando y será diferente cuando pueda experimentar el cariño que nota por su hija recién nacida.

Es una película con una historia sencilla, narrada con fluidez, con un final abierto a la esperanza, donde la feminidad es básica, no sólo en el argumento de esta vivencia, sino también en cuando a las personas que la han realizado, comenzando por la directora tangerina Maryam Touzani, que se encarga también de la confección del guion, cuya historia la saca de una experiencia vivida en la casa de sus padres, como igualmente la directora de fotografía Virginie Surdej y el trío femenino de principales protagonistas, que llevan a cabo un formidable trabajo.

Hay una gran sensibilidad en la puesta en escena por parte de la joven realizadora, que tras dirigir un par de cortos hace con este su debut detrás de las cámaras con el que hace un bello canto de amor a la maternidad.


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Género

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Duración

100'

Año de producción

Trailer

Adam (2019) - by , Jun 29, 2020
3 / 5 stars
Un canto de amor a la maternidad