Pelicula:

La figura de Anthony Mann quizá no haya sido suficientemente valorada. Aunque es un cineasta generalmente bien considerado, lo cierto es que, sobre todo sus wésterns de los años cincuenta y sesenta, alcanzan un elevado nivel. Hablamos de películas como La puerta del diablo (1950), Horizontes lejanos (1952), Colorado Jim (1953), Tierras lejanas (1954), El hombre de Laramie (1955), El hombre del Oeste (1958) y esta Cimarrón (1960), que cerraría su ciclo del wéstern.

La película se ambienta en la última etapa de lo que la Historia conoce como la colonización del Far West, del Lejano Oeste. Se inicia el 22 de abril de 1889, cuando, a las 12 del mediodía, se entregaba, a quienes lo ocuparan, el último territorio USA sin colonizar. Se dice en la película que vinieron gentes del Norte, del Sur, del otro lado del océano, en un solo día todo un territorio iba a colonizarse. Iba a nacer un nuevo estado, Oklahoma. En ese contexto conocemos a Yancey Cravat, al que todos llaman Cimarrón o Cim, y a su recién casada esposa, Sabra, que, en contra de la opinión de su estirada madre de clase alta, decide marchar con su esposo a la aventura de colonizar Oklahoma. El marido es toda una institución en la zona, lo conocen todos, incluso las mujeres de mala vida (por utilizar el eufemismo de la época), en especial una en concreto con la que el hombre parece que tuvo en tiempos algo más que una amistad...

Cimarrón es, fundamentalmente, un homenaje al pionero, al colonizador que fue conquistando territorios para los Estados Unidos, un tributo al aventurero que dejó atrás lo que más quería, esposa y prole, para hacer del país lo que es. Pero, afortunadamente, lejos de centrarse en patrioterismos de bajo estofa, la película hace un repaso por temas de corte progresista, no quedándose en la mera loa a la gesta de los colonizadores: así, hay un evidente aliente pro-indio, con escenas que confirman la cualidad de víctimas de estos ante la arrogancia y la vileza del hombre blanco; también es importante el papel que se le confiere a la prensa libre como elemento fundamental en la vigilancia de las libertades y en la denuncia de las tropelías; la compasión, la piedad, la defensa del más débil, la integración racial, están en esta película por muchos motivos admirable, un film que se adelantó a su época.

Es también Cimarrón una película sobre la dificultad de conciliar amor y aventura, con una mujercita (el papel que generalmente le endosó Hollywood a los ojos azules más hermosos de la época, Maria Schell) modosita, amorosa y miedosa, muy miedosa, en contraposición al bragado, bizarro, gallardo, valiente personaje compuesto por Glenn Ford.

Película dotada del buen ritmo narrativo que era una de las características de Mann, llama la atención la poderosa secuencia de la carrera para ocupar los territorios de Oklahoma, muy bien rodada y montada, una trepidante y briosa escena de acción, como una desaforada estampida vibrantemente filmada.

El film es, en buena medida, un microcosmos del pueblo norteamericano, con su gente trabajadora y esforzada, pero también con la ralea que la envilece; hay, sin embargo, una mirada compasiva hacia la juventud descarriada, ejemplificada en el personaje que interpreta Russ Tamblyn, al que Cimarrón intentará llevar por el buen camino, aunque finalmente se revele como un imposible.

(24-02-2021)


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147'

Año de producción

Cimarrón - by , Feb 24, 2021
3 / 5 stars
El último territorio por colonizar