Película: El crimen de una novia

El crimen de una novia, de Lola Guerrero, es oportuna combinación de géneros audiovisuales y modos de acercamiento a un suceso real o ficticio. El bailarín Rafael Amargo quiere poner en escena un ballet flamenco basado especialmente en el acto III de “Bodas de sangre”, el drama de Federico García Lorca. Para ello, le propone a la actriz María Botto que interprete en el mismo el papel de “la novia”. La comprensión del personaje, el conocimiento de las circunstancias que rodearon los sucesos, la repercusión del crimen, las infinitas preguntas que se formula, etc., obligan a la intérprete a efectuar un viaje iniciático mediante el conocimiento de los hechos (en el más amplio sentido del término) y un viaje real a los lugares donde sucedieron los mismos; uno y otro estarán siempre acompañados por la duda artística, cómo hacerlo, y por la duda personal, hacer o no hacer el papel. En una buena parte de este viaje le acompañará Fernando Rodríguez, un experto en el tema y buen conocedor de las tierras almerienses.

La investigación se centrará en los hechos ocurridos en las zonas rurales próximas a la población almeriense de Níjar, en 1928, cuando se celebraba la boda de Casimiro Pérez Pino con Francisca Cañada Morales y ésta huyó con su primo Paco Montes. Para desarrollar tales hechos, la directora se sirve de la información publicada entonces por la prensa de la época (“Diario de  Almería” y “Abc”) y por las diferentes opiniones que, a lo largo del film, van exponiendo distintos expertos en torno a la cuestión principal o en asuntos paralelos que explican o aclaran los anteriores. Junto a tales sucesos reales, se analizarán los planteamientos y resoluciones de Lorca en su drama como igualmente la versión ofrecida en “Puñal de claveles” por Carmen de Burgos (Colombine). Y, ocasionalmente, unas secuencias de dibujos o imágenes animadas adornarán la historia, a sus  sujetos u objetos.

Junto a todo ello, oiremos los opiniones de periodistas (Antonio Ramos Espejo, Miguel Naveros, Antonio Torres), escritores, investigadores y expertos (Federico Utrera, Allen Josephs, Juan José Ceba, Carlos de Arce, Ana Martínez Marín), junto a la de otros profesionales que, directa o indirectamente, tuvieron relación o conocimiento de los hechos, o, simplemente, compartieron amistad con alguno de los autores (caso de Pepín Bello con Lorca).

Las mencionadas dudas de la intérprete, María, al tiempo que su progresivo conocimiento de hechos, personajes y situaciones, serán motivo de continuada consulta con Rafael; a lo que no será ajena la discusión entre ambos apoyada en posibles modos de resolución de pasajes o distinto entendimiento de la obra. Del mismo modo, la presencia de Cristina Rota, maestra de actores y directora teatral, madre de María en la vida real, es otro personaje (haciendo de sí misma) que orienta y ayuda a la actriz en la comprensión y composición de “la novia”: “apóyate en Lorca, que te da la música”.

La letra impresa del periódico, focalizando en detalle la tipografía que describe los dramáticos sucesos almerienses, es impactante imagen útil para mantener un hilo conductor acerca de un crimen y sus consecuencias. De la misma manera, los ensayos del ballet flamenco, con músicos y bailaores, aportan clima adecuado a la consecución de la idea que Amargo quiere plasmar sobre las tablas y a la que, finalmente, la Botto se incorporará con un papel bien aprendido fruto de su tesón para llegar a un personaje compuesto por aristas muy distintas y connotaciones muy diversas. El coro canta sentidamente “Despierte la novia, despierte…”.

Carmen de Burgos (Colombine) tiene un decisiva presencia en las exposiciones orales de los diversos intervinientes y, especialmente, en las de su biógrafo Federico Utrera. Mujer independiente, dejó su lugar de nacimiento almeriense para instalarse en Madrid como escritora; compañera de Ramón Gómez de la Serna, conoció el ambiente literario de la capital cuando muy pocas mujeres (“las sinsombrero”) podían vivir como escritoras; su libro “Puñal de claveles” (1931) trataría, desde una visión muy personal, el crimen de Níjar, lo que permite a uno de los intervinientes en el film considerarla como un libro antropológico.

Las referencias a “Bodas de sangre” y a García Lorca las ofrece el investigador Allen Josephs, editor de la obra. Sus opiniones explican el carácter de la tragedia y diversos factores de la obra lorquiana en relación a los sucesos almerienses. Las lecturas de algunos fragmentos por parte de María puntualizan aspectos concretos de ciertas escenas o comportamientos de algún personaje.

La visita a los cortijos, situados en el entorno de un desértico paisaje almeriense, por los intérpretes principales, contribuye a un mejor conocimiento de los sucesos donde realmente ocurrió “el crimen de una novia”.


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85'

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El crimen de una novia - by , Feb 15, 2016
3 / 5 stars
Sucesos reales convertidos en hechos artísticos