Película: Historias de la televisión

José Luis Sáenz de Heredia fue uno de los cineastas fundamentales del franquismo, a la altura de un Rafael Gil, un Luis Lucia o un Juan de Orduña, directores que se plegaron plenamente a las consignas del régimen e hicieron un cine a la medida de la dictadura de Franco. En el caso de Sáenz de Heredia se puede decir además que existió una afinidad ideológica, pues José Luis fue un convencido falangista, ideario que abrazó el régimen para revestirse de cierta enjundia programática y política. Con independencia de ello, lo cierto es que Sáenz de Heredia fue un notable profesional de buen pulso, que hacía cine irreprochablemente, generalmente por encima de sus epígonos dentro del régimen.

A mediados de los años cincuenta Sáenz de Heredia hizo una excelente comedia, Historias de la radio (1955), que quedó como modélica muestra de la forma en la que el cine de la época podía filmar divertidos enredos rodados con frescura e imaginación, en la que será una de las cumbres del cine del director, una acertada y muy lúcida visión, en clave de humor, de la realidad española de su tiempo. Diez años más tarde, y con la masificación y generalización del fenómeno de la televisión en la mayor parte de los hogares de España, Sáenz de Heredia acomete una secuela inconfesa, esta Historias de la televisión, que aspiraba a reeditar el éxito de la anterior, aunque no llegó, ni mucho menos, a su altura.

Sáenz de Heredia acometió esta nueva vuelta de tuerca a su anterior éxito ante la atonía de una filmografía que, desde principios de los años sesenta, se había adocenado y perdido en buena medida el norte, esperando con ello volver a contar con el reconocimiento del público y la crítica, pero no consiguió ninguno de los dos. 

El esquema argumental era similar al de Historias de la radio, pero adaptándose al nuevo medio de comunicación. Así, tendremos varias historias que se entrecruzan, todas ellas relacionadas con concursos televisivos, cantantes que quieren llegar a la fama a través de la tele, etcétera, en clave de comedia, aunque con frecuencia las historias resultan envaradas, o acartonadas, o simplemente poco verosímiles. En este caso los coguionistas (junto al propio Sáenz de Heredia), Pedro Masó y Vicente Coello, nombres fundamentales del género en la época, no estuvieron brillantes, y el resultado fue claramente inferior al anterior empeño del director.

Eso sí, tiene un repartazo, al frente del cual aparece una pareja de extraordinaria química en pantalla, Tony Leblanc y Concha (entonces Conchita) Velasco, que coincidieron en varias películas, y en todas ellas funcionaron magníficamente. Además, un larguísimo elenco actoral lleno de grandes intérpretes, desde José Luis López Vázquez y Alfredo Landa a segurísimos secundarios como Antonio Garisa, Rafaela Aparicio o Gracita Morales.


Historias de la televisión - by , Apr 13, 2018
1 / 5 stars
Nueva vuelta de tuerca