Pelicula:

Ralph Fiennes es un reputado actor británico que alcanzó la cima de su carrera en los años noventa con dos grandes éxitos comerciales y artísticos, La lista de Schindler (1993), de Steven Spielberg, y El paciente inglés (1996), de Anthony Minghella, por cuyas actuaciones fue nominado al Oscar. Aunque en el siglo XXI su estrella ha decaído un tanto, también ha tenido buenas interpretaciones en films como El jardinero fiel (2005), de Fernando Meirelles, y The reader (2008), de Stephen Daldry, e incluso ha estado en productos tan populares como la saga Harry Potter, encarnando al villano por excelencia de la serie, Lord Voldemort, y en la franquicia de 007, en la que se encargará del papel de M, el jefe del MI6, en Spectre (2015), de Sam Mendes.

Pero Fiennes tiene también una incipiente carrera como director. Hasta el momento de redactar estas líneas tiene en su filmografía tres películas dirigidas por él, todas ellas cortadas por el patrón del cultismo. Así, su debut fue con Coriolanus (2011), adaptación a la gran pantalla del clásico de Shakespeare; su segundo film como realizador sería esta La mujer invisible (2013), sobre los últimos años en la vida de Dickens y su relación con Ellen Ternan; y el tercero, El bailarín (Nureyev, el cuervo blanco) (2018), sobre el famoso bailarín ruso.

La mujer invisible, con guion de Abi Morgan (responsable de, por ejemplo, los excelentes libretos de Shame y La dama de hierro), sobre el libro original de Claire Tomalin, nos narra los últimos años en la vida de Dickens, cuando, ya maduro, conoce a Ellen Ternan, una joven actriz de la que se enamora y que será, de hecho, su pareja hasta el final de su vida, aunque mantuvo la ficción del matrimonio con su esposa, Catherine, con la que tuvo diez hijos. La dificultad para mantener esa relación, en una época, la victoriana, que no era precisamente proclive a licencias amorosas y sexuales, sería un calvario para ambos.

Tiene Fiennes buena mano para la dirección cinematográfica; por supuesto, como suele ocurrir con los actores que también ponen en escena, sus intérpretes están magníficamente dirigidos, pero no solo eso: también tiene Fiennes buen criterio para colocar la cámara, para planificar, para montar su historia con elegancia, con buen hacer, con emoción.

Se detiene Fiennes entonces en uno de los momentos más duros en la vida de Dickens, cuando amaba sin tasa a una mujer mucho más joven que él, que le correspondía, pero se sentía aherrojado a su esposa, en una extraña y ambigua relación con esta. Con un tono un poco a lo BBC, pero sin que “el vestuario sea el mensaje”, como a veces ocurre con las producciones de la famosa televisión británica (que también coproduce a través de su filial cinematográfica, BBC Films), la película aporta luz sobre una de las páginas más oscuras en la vida del autor de tantas novelas y relatos que forman parte del imaginario popular desde el siglo XIX, de Oliver Twist a Grandes esperanzas, de David Copperfield a Historia en dos ciudades, de Cuento de Navidad a Los papeles póstumos del Club Pickwick.

Gran trabajo, como queda dicho, de los intérpretes. Fiennes aporta a Dickens la vitalidad que, según parece, era una de las características del escritor; Felicity Jones confirma que es una de las mejores de la clase, una actriz que combina admirablemente un gran talento interpretativo con un fortísimo poder de seducción, de carisma personal. Más opacamente, pero en su sitio, Kristin Scott Thomas está perfecta. Curiosamente, Fiennes y Scott Thomas vuelven a reunirse, tras El paciente inglés y una posterior colaboración juntos en Alta sociedad (2005).


Dirigida por

Género

Nacionalidad

Duración

111'

Año de producción

La mujer invisible - by , Jun 27, 2019
3 / 5 stars
Mujer en la sombra